lunes, junio 17, 2024
Nacionales

El cuidado paliativo es ley

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó la madrugada del 7 de julio el proyecto de Ley de Cuidados Paliativos con 218 votos afirmativos, 1 negativo y 0 abstenciones. El mismo había tenido su consentimiento en Senadores en el 2020.

La norma tiene como objeto garantizar una atención interdisciplinaria e integral para las personas que atraviesen una enfermedad crónica o degenerativa.

El eje del proyecto está puesto en mejorar la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentan a este tipo de enfermedades y proporcionar el acceso a terapias farmacológicas y alternativas, basadas en evidencia científica, para la atención paliativa, la formación continua, la investigación y capacitación de profesionales en el tema.

El programa tiene el foco puesto en aliviar el dolor y otros síntomas angustiantes en pacientes ensamblando, vinculando y teniendo en cuenta los aspectos psicológicos y emocionales en los cuidados

En ese sentido, se buscará ofrecer un sistema de apoyo integral para mejorar la calidad de vida y que los pacientes vivan de la mejor manera, sin sufrimiento y contención, durante sus últimos años. Por otra parte, se llevará a cabo un modelo de asistencia para ayudar a la adaptación de las familias y allegados a la enfermedad y duelo.

También desarrollarán capacitaciones para informar y acompañar al paciente y su familia en la comprensión y transitar de las angustias, sentires y miedos que puedan generar las complicaciones clínicas.

El Programa comprende la creación de redes de asistencia en los distintos niveles del sistema de salud para favorecer la accesibilidad de los Cuidados Paliativos, con eje principal en la atención primaria de la salud, articulando con equipos de soporte interdisciplinarios especializados en el tema.

Además, se realizarán capacitaciones y acciones específicas para los equipos particulares y que integren el primer nivel de atención. Por otra parte, se intentará proveer a la comunidad los conocimientos y herramientas necesarios para sostener, alojar y abordar el proceso de cuidado del paciente en el ámbito familiar y comunitario.

La Ley establece que se desarrollarán acciones para garantizar la provisión y distribución de los medicamentos esenciales para la atención paliativa en todo el territorio nacional.

Las prestaciones del “Programa Nacional de Cuidados Paliativos” para pacientes con enfermedades crónicas o degenerativas deben implementarse a partir del diagnóstico de la patología, incluyendo lo necesario para el tratamiento y estudios relacionados. Pueden implementarse tanto en efectores de salud, como en el domicilio particular del paciente, por prescripción médica.

Aquellos pacientes que se encuentren internados en Unidades de Terapia Intensiva tendrán derecho a recibir acompañamiento psicológico permanente, información continua vinculada a su salud en lenguaje comprensible si la persona así lo desea. Tendrán también derecho a manifestar su voluntad ante procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital cuando sean extraordinarias o desproporcionadas en relación con la perspectiva de mejoría o produzcan sufrimiento.

Asimismo, podrán aceptar o rechazar procedimientos de hidratación o alimentación cuando éstos generen como único efecto la prolongación en el tiempo de ese estadio terminal irreversible.

Finalmente, se realizará un acompañamiento de personas de confianza o familiares reguladas de acuerdo a la capacidad de cada efector de salud. Quien realice este acompañamiento tiene derecho a recibir información completa, detallada y con lenguaje accesible acerca del estado de salud, tratamiento y equipamiento que interviene en el procedimiento del paciente.

Me gustaría concluir esta columna con unas palabras del docente y pedagogo Carlos Skliar sobre el cuidado: “Vivimos demasiado tiempo bajo el imperio del discurso: el planeta ya no se sostiene en la gravedad sino en los hilos cortados de sus heridas, la tierra está seca, arde, se arrancan los árboles del aire y se contamina cada milímetro del cielo y del suelo, las regiones están agrietadas por el odio, el norte desprecia al sur y ya nadie se acuerda de las materias y espíritus originarios, la niñez sigue descalza con sus estómagos revueltos, se viene el hacinamiento, millones se desplazan desesperados a ninguna parte, los hombres violentan a las mujeres, la hospitalidad no es de este mundo, la humanidad extingue a los animales, los así creídos exitosos humillan a quienes creen débiles. Pues bien: cuidar la niñez, cuidar el tiempo de la infancia, cuidar los lugares habitados y los espacios donde no haya nadie, cuidar a las víctimas de sus mercenarios, cuidar las mitologías desaparecidas, cuidar las narraciones, cuidar las comunidades y sus conversaciones, cuidar los cuerpos de su abandono, de su desidia, de su exigencia y de su cansancio, cuidar la responsabilidad de la palabra, cuidar el saber del utilitarismo, cuidar la memoria viva pero exánime, cuidar la voluntad de vivir, cuidar la duración de la tierra”.

Portada: Imagen incluida en la web del hospital “Mi Pueblo”, de Florencio Varela.

Carla Elena. Autora de Esi, haciendo camino al andar. Es Psicóloga Social. Diplomada en “Violencia Familiar y Género”. “Derecho de Niñez y Adolescencia”. “Discapacidad” y “Educación en Contextos de Encierro”. Posgraduada en “Educación Sexual Integral: Desafíos de la implementación en el ámbito educativo y comunitario”. “Despatologización de las Diferencias”. Miembro de Forum Infancias. Docente. Columnista de SudestadaEl Furgón y Revista Movimiento. Participa en Radio Tinkunaco en temas sociales. Tw: @Carla_Elena5. Instagram: @carlaelena5, Mail carlaelena74@hotmail.com.