lunes, junio 17, 2024
Nacionales

Los trabajadores de Kimberly-Clark ocupan la planta contra el cierre

La multinacional de origen norteamericano Kimberly-Clark acaba de dejar 200 familias en la calle, cerrando su planta de Bernal, partido de Quilmes, en el sur del Gran Buenos Aires. Como respuesta, los trabajadores ocuparon la fábrica y se preparan para una dura lucha. Dialogamos con Walter Relañez, miembro de la Comisión Interna de la empresa, reelecta por el 75 por ciento de los votos, y dirigente de la Lista Gris del gremio.

Por Gustavo Ruíz Díaz/El Furgón –

El Furgón: – ¿Por qué tomaron la fábrica?

Walter Relañez: – El miércoles al mediodía el CEO de Kimberly-Clark en Latinoamérica, Daniel Maciero, vino personalmente a anunciar al turno mañana la decisión del cierre de esta planta, la de Bernal, para hacer una reestructuración global. También nos invitaba a un asueto para el lunes para, según ellos, “descontracturar” a las partes de tensiones que podían surgir. Pero viendo cómo se vienen desenvolviendo los conflictos en el último tiempo no nos podíamos ir tranquilos a casa, por eso, en asamblea, resolvimos la ocupación de las instalaciones, para preservar los puestos de trabajo, y el sábado la toma total de las instalaciones, para poder llegar al lunes presionando a la empresa y rechazar el Preventivo de Crisis.

Movilización en la puerta de la planta

EF: – ¿Cuál es la situación actual de le empresa? ¿Efectivamente se encuentra en crisis?

WR: – Es una multinacional gigantesca, que tiene el monopolio de la producción de papel tissue,que es el que se fabrica en esta planta, el papel para servilletas, higiénico, rollos de cocina. Tiene plantas en 80 países, y en la Argentina tiene otras dos. Y si bien había una baja de la producción, nosotros lo que veníamos analizando es que Kimberly no hizo nada por salvar la planta. Como política comercial se concentró en la producción de artículos carísimos que en esta etapa de recesión económica que estamos viviendo, las clases populares que son las principales demandantes de estos productos, no los iban a poder consumir.

EF: – Ran-Bat, Ansabo, Mielcitas que en estos días empezó a producir, y ahora Kimberly ¿Por qué te parece que la ocupación de las plantas puede ser una salida?

WR: – Porque es un método histórico de lucha de la clase trabajadora. Desde los ’60 hasta la primera mitad de los ’70 era una herramienta común y eficaz para enfrentar al Estado y a las patronales. La mayoría de los convenios que, con algunas modificaciones, hoy están vigentes, se conquistaron en 1975 con ocupaciones de fábrica y con la huelga general. Y nosotros, como organización gremial clasista, y con 12 años que tenemos sobre las espaldas como Comisión Interna representando a los trabajadores, hemos venido preparando la conciencia de los obreros para cuando llegara esta situación, este desenlace, no dudar e ir a la lucha en defensa de nuestros 200 puestos de trabajo.

EF: – ¿Están jugando algún papel el sindicato papelero, la CGT regional o nacional en esta lucha?

WR: – El jueves fuimos a la seccional y nos enteramos que el martes está la audiencia en el ministerio de Trabajo, con el ministerio de Producción, la empresa y la Federación de Papeleros. Nosotros no tenemos ninguna expectativa en el sindicato. Pero corresponde, por organización gremial colectiva, que representen a los trabajadores. Por eso exigimos que el gremio rechace el Preventivo de Crisis, y convoque a un paro nacional papelero contra los cierres y los despidos. Eso le estamos exigiendo: un paro nacional del gremio.

EF: – ¿Tuvieron solidaridad de otros sectores?

WR: – El viernes hicimos un acto acá y logramos convocar a más de mil personas, de un día para el otro, de los más diversos sectores gremiales, políticos, sociales y estudiantiles. El sábado también hicimos un gran plenario, también convocado de urgencia, tuvimos el apoyo de la bancada del FIT-Unidad a través de Romina Del Plá, hoy vino la diputada Mónica Scholtthauer. También se van a acercar concejales de Quilmes. La solidaridad la estamos logrando en las calles, en las acciones, la difusión solidaria que hay desde todos los sectores.

La toma en la planta de Quilmes

EF: – La desocupación crece, los cierres de fábrica también están a la orden del día: ¿Qué respuesta debería dar el movimiento obrero ante estos problemas?

WR: – Creo que nosotros estamos haciendo lo que tienen que hacer los gremios. La respuesta es la movilización de los trabajadores en las calles, exigiendo activamente el paro nacional, en una perspectiva que vaya en el camino de la huelga general. Hay que organizar la respuesta de los trabajadores, para preparar su intervención política en la escena nacional. Estamos en una situación en la que tenemos un gobierno que se va y otro virtualmente electo, pero ambos anunciaron que van a respetar el pacto con el FMI, ya dijeron que tienen en mente proyectos de reforma laboral y previsional, y esto no va a ser fácil no sólo de aplicar, sino siquiera de insinuarlo, porque la bronca es enorme. El otro día cortamos la autopista y lo que medimos entre los automovilistas fue una enorme solidaridad. Cortamos un viernes, y quizás hace un tiempo nos cagaban a puteadas, y ahora los periodistas los entrevistaban y le decían “Mirá, está muy bien lo que están haciendo, yo me estoy yendo a la costa a relajarme, pero ellos están perdiendo la fuente laboral”. Es un signo que hay que tener en cuenta.

EF: – ¿Cuáles son las próximas medidas?

WR: – En el plenario del sábado resolvimos marchar el lunes al centro de Quilmes, que tenemos una audiencia regional en la delegación del Ministerio de Trabajo, que si bien la empresa no se notificó, nosotros vamos a movilizar. Vamos a dar toda la pelea que sea necesaria para evitar el cierre de la planta y rechazar el Preventivo de Crisis que la empresa presentó.