viernes, junio 21, 2024
Nacionales

Semblanza de un domingo de elecciones

¿Cuánto hay, hoy, de Lavalle y Dorrego en las decisiones civiles del país?¿Cuánto hay, hoy, del tan mencionado y olvidado fusilamiento que cambió la vida y el pensamiento político del país entero?

Ese disparo, impune y oligárquico, figuró, en aquellos años, un preludio del presente. Quieran o no, así fue.

En su discurso post elecciones, Alberto Fernández, tibio como siempre, mencionó que la oposición debe ser patriótica;que debe defender los intereses y recursos de la nación en pos del pueblo, blablabla, y la mar en coche.

No habrá nada más lejos en el acontecer político, ni nada más tibio en lo discursivo. (Si de tibios hablamos, recuerdo la intentona expropiación, que por cierto era una buena medida para el control de precios, de la multisectorial empresa Vicentín).

Pregunto, a les lectores presentes, con o sin Billiken a un lado: ¿cuánto sabemos les argentines de la Historia Nacional? ¿Acaso somos una manga de humanes capaces de repetir los mismos errores? (Si es que tanto sabemos de nuestra Historia ¿Si es que tanto sabemos de nuestra Historia?).

Porque Lavalle, hoy en día, nuevamente, volvió a fusilar a Dorrego (son dos modelos de país, ustedes que tanto saben de Historia ¿Tanto saben de Historia?). Y lo hizo en el silencio de un falso voto democrático, que más bien cabe decirle demagogia mediática. Porque, otra vez, y van tantas que ya ni vale la pena recordarlas, Rivadavia, ahora Macri, o su séquito,que mañana encontrará su mejor aliado (Milei, Espert, etc), rebuscó en el bolsillo de, otrora la Baring Brothes (maldita Inglaterra), hoy FMI, un enorme endeudamiento, así y todo, inexplicablemente, estos vendetutti ganan las elecciones. (Para recordar: la deuda de Rivadavia, el primer empréstito, vergonzoso y corrupto, nos dolió casi cien años).

Entonces, ergo, mínimamente, somos estúpidos. Si no, ¿porqué votarlos?¿Por qué ganan? ¿Sabemos de nuestra Historia, con o sin Billiken al lado?

Pero, dale viejo, dejate de joder:los medios no lavan cerebros.

¿Los medios no lavan cerebros?

Entonces, no sabemos nada de nuestra Historia.

Nada que ver. Sí sabemos. Estudiamos en la escuela, y hasta nos disfrazamos de granaderos.

No jodan, los medios no lavan cerebros. Cada uno piensa por sí mismo.

¿Seguro?

Más vale. Que esto, que aquello. ¿Qué sé yo? Yo no sé de política. Yo me levantó a trabajar todos los días. Nadie me regala nada.

Mataron a un kiosquero. Entran por una puerta, salen por la por la otra.

El León, La Leona.

Metan bala, viejo. El dólar se va por las nubes.

¿Vos podés comprar dólares?

Yo no llego a fin de mes.

¿Dólares? Nunca vi uno, pero dicen que el blue se disparó.

Mañana, los titulares de los grandes medios serán escritos, dictados, por Lavalle (desde la calle Alvear, detrás de avenida Quintana), serán tipeados por su estirpe vernácula, microfoneada y repetida en el discurso de las redes sociales; una foto, una mísera foto sin concepto. Un grito, un mísero grito sin concepto.

La Historia, desconocida y viviente.

La Democracia, desconocida y muriente.

Después de meter el sobre cerrado en la urna, sobrevendrá, pudores al margen,  el control de las medidas económicas por medio de amparos y recursos legales. Todo esto, consenso mediante en ambas cámaras, apañado por un magistrado jurídico familiar. Eso sí, democracia. Absoluta democracia de voto y voz popular. ¿De voto y voz popular?Y sí. El pueblo votó, aunque no sepa nada de Historia, aunque no sepa nada de política, de economía, aunque no sepa nada de nada, más que de argumentos mediáticos. Mucho menos sabe, quieran o no, de instrucción cívica, su aplicación y sus consecuencias.

Portada: Foto de https://twitter.com/camaraelectoral