lunes, junio 17, 2024
Nacionales

Ley de Sostenibilidad de la deuda: “En un mismo lodo/ todos manoseaos”

Con 224 votos el Frente de Todos logró la media sanción del proyecto de Ley de Sostenibilidad de la Deuda. Un voto por encima de la grieta. Peronistas, macristas y progresistas cierran filas detrás de la renegociación de la deuda externa. La oposición del bloque del FIT.

Por Luis Brunetto/ El Furgón

Roca Runciman

“El Estado argentino, tanto en 2005 y 2010 como en las emisiones posteriores a 2016, incluyó la renuncia a invocar la inmunidad soberana contra el embargo y ejecución de determinados bienes. Este proyecto replica exactamente esas cláusulas contractuales”, señaló Sebastián Soler, Subprocurador del Tesoro, en el Plenario de Comisiones de la Cámara de Diputados del 28 de enero, defendiendo el proyecto de Sostenibilidad de la Deuda Pública.

El concepto de Soler es realmente muy ilustrativo, porque expone la continuidad del mecanismo de endeudamiento perpetuo, que somete al país desde la época de la dictadura militar. El cuadro del encadenamiento nacional se completa con el ministro Martín Guzmán dando explicaciones en EEUU, en lugar de darlas en el Congreso Nacional.

El Subprocurador del Tesoro Sebastián Soler

Parafraseando a Julito Roca, en ocasión del Roca Runciman, la Argentina parece “Una joya más del inmenso imperio yanqui”, en cuyos tribunales se dirime la suerte definitiva del pueblo trabajador argentino. Lo peor es que, en su obra teórica, forjada como discípulo primero y como colaborador luego del economista burgués heterodoxo Joseph Stiglitz, Premio Nobel, Guzmán demuestra que lo que pretende hacer, es imposible. Un crítico de su obra práctica por su obra teórica, anterior. Un caso sin precedentes.

¿Macrismo accidental?

Los diferentes cálculos de quienes han estudiado el tema en profundidad, arrojan conclusiones absolutamente estremecedoras: El país en el que, en pocos días, acaban de morir de hambre 6 niños de la comunidad wichi de  Salta, ha pagado entre 600 mil y 800 mil millones de dólares desde el Plan Brady hasta acá. La política de desendeudamiento kirchnerista, por ejemplo, supuso el pago, elevado por Cristina a la categoría de virtud serial , de entre 250 y 300 mil millones…

¿Cómo se explica que, después de pagar y pagar y pagar, el endeudamiento amenace nuevamente con hacer explotar la economía argentina? ¿Es pura responsabilidad del macrismo, un accidente desgraciado en la historia económica del capitalismo argentino, que puso fin al camino virtuoso de construcción de un capitalismo independiente, abierto por Néstor y Cristina? Los hechos desmienten esta hipótesis épica que el kirchnerismo hace de su propio decurso heróico,  supuestamente interrumpido por el advenimiento de la derecha.

El capitalismo nacional a la caza de financiación extranjera

Efectivamente: la política de retorno a los mercados fue iniciada por el “izquierdista” Axel Kicillof, mucho antes de que Macri pudiera meter las narices en el asunto. Fue a la hora de reemplazar la política del “fierro sobre la mesa” que encabezaba Guillermo Moreno, que se optó por la orientación de la política económica conducía a este descenlace.

Está claro que la política de Guillermo Moreno estaba acabada en 2011, porque dependía de ciertas condiciones internacionales que desaparecieron con la crisis que empezó en el 2008- 09. Pero, en todo caso, la “profundización del modelo” (slogan que el lector recordará llevó a Cristina a la votación récord del 54 %), exigía el control de las divisas para evitar los efectos de aquello que los economistas capitalistas heterodoxos llaman “restricción externa”. Y las divisas el país no las tiene porque las tienen Cargill, Aceitera General Deheza, y las 6 o 7 cerealeras dueñas de nuestros puertos y nuestro comercio exterior. Señores heterodoxos: ¡La quinta pata del gato es estatizar el comercio exterior!

Pero Kicillof y Cristina optaron por la devaluación, y el slogan electoral de la profundización del modelo dio paso a la “sintonía fina”, eufemismo detrás del cual se entreveían las primeras sombras del ajuste. Está claro que las tímidas sugerencias de Carta Abierta, que se volvieron quejas, siempre tímidas, después de aquella devaluación, en favor del control sobre el comercio exterior, no iban a hacer mella en las decisiones de los campeones del capitalismo nacional inclusivo que, paradójicamente, y agotado el ciclo de acumulación  abierto con la crisis económica y la rebelión popular del 2001, necesitaba capitales extranjeros.

Así que el camino que se eligió fue el mismo que luego seguiría Cambiemos a un ritmo desenfrenado: el pago al contado al Club de Paris, la indemnización por la semiestatización de YPF (que nos iba “a terminar pagando por el pasivo ambiental”, Kicillof dixit), el arreglo de los juicios que tramitaban en el CIADI y, finalmente, los Fondos Buitres. Hay que recordar que, para poder negociar con ellos, se derogó nada menos que la ley de canje del 2010, que prohibía su reapertura.

Que un ala del imperialismo, representada por el juez Thomas Griesa y su patrón Paul Singer, haya metido la cola y vetado al kirchnerismo, no modifica en nada el carácter capitalista ortodoxo de la orientación general de aquella política económica. El propio candidato elegido para 2015, Daniel Scioli, era en sí mismo una señal a los mercados, y vale la pena recordar que afirmaba que iba a conseguir 30 mil millones de dólares antes de marzo de 2016…

Qué vayan presos, pero las deudas se pagan igual…

Fernanda Vallejos preside desde el 28 la Comisión de Finanzas. En oportunidad del acuerdo Macri- FMI, denunció penalmente al ex presidente argentino. Hoy impulsa el nuevo acuerdo con el Fondo cuyo paraguas es la nueva ley de Sostenibilidad de la Deuda Pública, que ayer defendió y votó favorablemente.

En diálogo, después de la sesión, con el programa Las últimas noticias, de la muy kirchnerista AM 750, se encontró con la inesperada pregunta de Liliana Hendel “¿Cómo se explica que el FIT haya votado en contra y Juntos por el Cambio a favor?”. Contestó otra cosa. “Muchos pensamos que si bien hay que reestructurar la deuda, también hay que investigarla”, continuó la periodista: “Por supuesto, Macri y otros ex funcionarios tienen montones de denuncias, la justicia va a seguir investigando, y si se prueba que hubo delitos, irán presos”, Hendel: “¿Presos o pagarán una multa?”, Vallejos: “Bueno lo que la justicia determine”, Hendel: “¿Y si se prueba que contrajeron deudas fraudulentas, que se beneficiaron con ellas, igual habrá que pagarlas?”, “Si”, respondió Vallejos, para dar paso a una perorata sobre la continuidad jurídica del estado… burgués.

En la sesión en que se trató la Ley de Solidaridad, Máximo Kirchner realizó una brillante historización del proceso de endeudamiento macrista, pero se detuvo en el límite del reclamo de investigarla, contra las promesas hechas a propios y extraños. Esta vez, su discurso fue bastante más mediocre, y se limitó a cuestionar el paso por la función pública de… Federico Sturzenegger, presidente macrista del Banco Central.

¿Hacía falta tirar un nombre, para despegarse de las críticas por negarse a investigar la deuda macrista, inofensivo? Inofensivo no por los efectos destructivos evidentes de su política monetaria, sino por el hecho de que Sturzenegger, que estuvo procesado por el megacanje del 2001, no está cuestionado por los afanos del período macrista. Llama la atención que Máximo se haya olvidado de nombres más conocidos y menos queridos por el pueblo trabajador, como Luis “Toto de los dos lados del mostrador” Caputo, o el propio Mauricio Macri. ¿Hacía falta contestarle a Mario Negri, que hipócritamente reclamó la convocatoria de la nunca convocada comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda, que la podían convocar cuando quisiera Negri, mañana mismo si es necesario? Pa’ la tribuna, y se nota demasiado…

Sesión histórica…

La sesión del 29 de enero de 2020 es una sesión histórica. De la historia negra del país, pero histórica al fin. Antesala de la quiebra nacional que preparan los partidos de la burguesía, cuya función no es otra, en este caso, que la de preservar de la quiebra al empresariado para que la paguen trabajadores, desocupados y jubilados, anticipa la quiebra también de varias de las corrientes políticas históricas del país.

No sólo los radicales, cuyo progresismo histórico se agotó hace décadas, sino también el peronismo y su versión kirchnerista, más las diversas versiones del progresismo que pululó en los márgenes de lo nac & pop y contribuyó a construir el mito de la anomalía llegada del sur, como el viento patagónico, a resolver todos los problemas del país, según el tópico surgido de la filosófica cabeza del pensador nacional Ricardo Forster.

“En un mismo lodo/ todos manoseaos”, diría Discepolo. El Frente de Todos con Juntos por el Cambio con el bloque del inefable mendocino Ramón más el lavagnismo más otros etcétera. Todos juntos votando la entrega. 224 nombres que quedaran en los anales del coloniaje nacional. Ya lo dijo Elisa Carrió, vocera del nuevo Frente de Todos con Todos: “Hay que hacer un frente político por encima de la grieta, para que en EEUU los acreedores sepan que apoyamos a Guzmán y que estamos dispuestos a pagar”. Nadie dijo esta boca es mía…

A la izquierda del peronismo está la izquierda

No es cierto que nadie dijo esta boca es mía. Romina del Plá, desde el bloque del FIT, resaltó la confesión de Carrió: “La diputada ha explicitado el plan político que está detrás de todo esto: Un pacto para que los acreedores sepan que, gobierne quien gobierne, la deuda se va a pagar, aunque sea a costa de los jubilados, de los trabajadores, de la salud y la educación. La soberanía se la olvidaron en las oficinas del FMI”.

El bloque del FIT, anatemizado hace pocas semanas por el progresismo por haber votado contra la Ley de Solidaridad y Verso de diciembre, que consagró un saqueo jubilatorio peor que el del propio macrismo, se plantó frente a los 224 diputados que decidieron, por conservadurismo, peronismo o progresismo, que parece que vendrían a significar la misma cosa, abrir el camino a un nuevo despojo nacional.

 

Acto del FIT contra el pago de la deuda

Y la cosa se agrava cuando, a la votación de la ley de Sostenibilidad del dominio imperialista en el pais, se le agrega la aprobación, por 217 a 2 (nuevamente el FIT) de ejercicios conjuntos de las Fuerzas Armadas con el imperialismo norteamericano. ¿Con qué argumento justifica la progresía el permiso para que ingrese un portaaviones norteamericano escoltado por una fragata repletos de marines, a tiro de cañon de nuestras Malvinas, como les señaló Nicolás del Caño?

La izquierda “que le hace el juego a la derecha” fue la única voz que se alzó en defensa de los intereses “nacionales y populares”. Evidentemente, a la izquierda de la izquierda no hay nada.