lunes, junio 17, 2024
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Teresa “Guni” Cañas, de la Asamblea por el Agua Pura: “Mendoza ha servido para que los pueblos se empoderen y salgan a luchar”

La lucha del pueblo mendocino contra la megaminería y en defensa del agua pura ha conmovido al país. Sobre el papel de las distintas tendencias políticas frente a estas luchas, sobre la política pro megaminera de los gobiernos nacionales y provinciales, y sobre el impacto del triunfo mendocino sobre las luchas populares, entrevistamos a Teresa “Guni” Cañas, de la Asamblea Mendocina por el Agua Pura (AMPA)

Por Luis Brunetto/ El Furgón

El Furgón: – Finalmente la norma que modificaba la 7722 fue derogada: Un gran triunfo del pueblo mendocino…

Teresa Cañas: Si, el 20 de diciembre la 7722 fue modificada por la Ley 9209, y promulgada por el gobernador Rodolfo Suárez el 24, a pesar de todas las movilizaciones que hubo en esos días. Pero la presión popular fue tan impresionante que el 30, en un proceso expressse bajó la 9209 con otra ley que también tuvo trámite ultra rápido, y que el 31 ya estaba publicada en el Boletín Oficial. Fue la única derogación que se produjo desde 1983, porque por lo general, cuando había presión popular, se recurría al veto, pero Suárez se negó a vetarla, o sea que la victoria es todavía mayor. Las marchas fueron las más grandes de la historia de Mendoza.

Van a empezar con las campañas de desacreditación de todo lo que decimos, van a salir a mentir

EF: – Muchos legisladores de la UCR, Cambiemos, el PJ y el kirchnerismo votaron al revés de lo que habían votado originalmente: ¿Cómo se explica?

TC: – Con la misma lógica con la que fue votado. Cuando hay un acuerdo partidario, los legisladores votan según el acuerdo partidario. Y acá todos hacían la suma de que Cambia Mendoza y el Partido Justicialista sumados daban más del 80 por ciento de los votos, y pensaron que tenían la “licencia social”. Por eso, cuando vieron que no había un paralelismo entre licencia social y votos, y que la gente se había sentido burlada, tuvieron que dar vuelta la votación. Las únicas que mantuvieron su voto coherentemente prominero fueron las dos diputadas de Malargüe.

EF: – ¿Qué bloques legislativos se opusieron a la modificación de la 7722 desde el principio?

TC: – El único bloque que se opuso enteramente a la modificación fue el del FIT. Después hubo casos aislados: un legislador del bloque de Protectora, algunos justicialistas, y algunos que otros sueltos. Por supuesto, hubo muchos panqueques que se dieron vuelta en el camino, que antes eran ambientalistas, y ahora no lo son más.

EF: – En Chubut no se trató el cambio de la 5001 y en Córdoba la justicia falló contra el megabasural de Cormecor: ¿Creés que tiene que ver con el impacto de la lucha mendocina?

TC: – Para mi todo está concatenado, incluso la efervecencia de las luchas en América Latina de este año  fue algo que también repercutió favorablemente. Te pongo un ejemplo: la constitucionalidad de la 7722 sale en diciembre de 2015, en agosto la de la ley minera de Córdoba, que es todavía más restrictiva que la nuestra. Ese año se produjo el derrame de cianuro en la cuenca del Jáchal en San Juan, el desastre ambiental de Mariana por parte de la Vale do Rio Doce en Brasil, todo eso tuvo que ver. Para mi la lucha de Mendoza ha incidido, se ha sentido, ha sido determinante.

El único bloque que se opuso enteramente a la modificación de la 7722 fue el del FIT

EF: ¿Se están dando pasos para coordinar las luchas medioambientales a nivel nacional?

TC: – Si en realidad ya estamos coordinados a nivel nacional desde hace años. Acá en Mendoza, por ejemplo, cada asamblea territorial local coordina sus acciones en la Asamblea Mendocina por el Agua Pura (AMPAP), que a su vez pertenece a la Unión de Asambleas de Comunidades (UAC), en la que vamos a participar ya en el 34° Encuentro Regional, porque también participan países limítrofes. Ahora durante nuestra pueblada, vinieron compañeros y compañeras de San Juan, de La Rioja, de San Luis. Y Mendoza por ejemplo estuvo muy activa cuando fue lo de Jáchal, que es algo que sentimos muy cercano, también con el tema de Famatina, con el tema Monsanto. Además, nuestra Asamblea y otros colectivos estamos en la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria, que participa de la Red Nacional de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria.

EF: – El gobierno nacional marcó de entrada una clara línea favorable a la megamineria: ¿Cómo creés que va a reaccionar después de los hechos mendocinos?

TC: – Alberto Fernández una semana antes de las movilizaciones en Mendoza ya daba por hecho la bajada de la 5001 en Chubut, y de la 7722 en Mendoza. Creo que se dio en Mendoza todo lo que se tenía que dar para arruinar esos planes: el contubernio del poder político contra el pueblo, la prepotencia del gobierno provincial que mandó la modificación de la 7722 como primer proyecto de su mandato, y hasta la sequía histórica que estamos viviendo. Y por supuesto, el empoderamiento de la gente. Todo esto lo va a tener que en cuenta. No en vano después hubo un silencio, Juan Cabandié salió a despegarse y el mismo PJ que salió a decir primero “bueno, bueno, no queríamos represión”, después tuvo que salir a decir “queremos la derogación”. Pero de todos modos, el hecho de que tanto Alberto como el gobierno local sigan diciendo que estamos desinformados, diciendo prácticamente que “no conocemos las bondades del cianuro”, demuestra que no se van a bajar de estos proyectos. Van a empezar con las campañas de desacreditación de todo lo que decimos, van a salir a mentir. Pero de todos modos no vana poder tapar las cosas, porque la gente ya sabe lo que es la megaminería. Se van a tener que enfrentar con el empoderamiento de los pueblos, creo que Mendoza ha servido para que los pueblos se empoderen, y salgan a luchar.