lunes, junio 17, 2024
Cultura

Lisandro Penelas, actor y dramaturgo: “Carver nos interpela y por eso se vuelve tan reconocible”

Por Marcelo Massarino/El Furgón –

El universo del escritor norteamericano Raymond Carver es cotidiano y sencillo. Cualquiera de nosotros puede ser el protagonista de uno de sus cuentos. También quien tenemos al lado en la otra mesa del bar, en el colectivo, en una sala de espera o en una reunión familiar. Y eso estremece porque se trata de la vida y no de un reality show.

En el espacio Moscú Teatro todos los sábados se presenta la obra “Una semana más“, parte del ciclo “Mentir para decir la verdad” donde se recrea la obra de un escritor. Ya pasó Lorrie Moore con “Algo perfecto” y ahora el narrador norteamericano es el vértice de un trabajo escrito por Lisandro Penelas, quien además actúa junto a Francisco Lumerman y Fernanda Pérez Bodria, con música de Federico Marino y dirección de Ana Scannapieco.

Francisco Lumerman, Fernanda Pérez Bodria y Lisandro Penelas.

Penelas y Luterman, además, comparten la dirección de Moscú Teatro que tiene cinco años de vida con talleres de entrenamiento y montaje que combinan con una pequeña sala que da la escena un toque intimista y personal, tan vinculado a Carver y sus hombres y mujeres que no transitan en vano por la vida.

En diálogo con El Furgón, Lisandro Penelas se refiere al trabajo colectivo que significa la puesta de esta serie de narraciones y del presente del proyecto teatral que encabeza.

Francisco Lumerman, Lisandro Penelas y Federico Marino.

El Furgón: – ¿Cómo surgió la idea del ciclo y cómo se desarrolla? 

Lisandro Penelas: – Hace muchos años que vengo trabajando en el cruce la literatura y el teatro. La primer obra que dirigí solo fue justamente la adaptación al teatro de tres relatos de Raymond Carver. Después trabajé sobre Tess Gallagher y sobre J. D. Salinger. Y además suelo usar en las clases de actuación textos literarios. Hace un año empecé a pensar un formato que me diera la posibilidad de abordar diferentes cuentos a lo largo del año en el marco de un ciclo. Después de hablarlo con amigos y de madurarlo fue armándose esta experiencia que es Mentir para decir la verdad. En primer lugar, hice una selección de relatos, en esta primera instancia, por lo menos, los autores pertenecen a una escuela narrativa estadounidense de segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI. Es una literatura que me atrapa por sus detalles, por sus historias pequeñas y por sus mundos particulares, de epifanías cotidianas. Después mi tarea es hacer la adaptación dramatúrgica del relato a teatro. Y por último, la idea es que durante dos meses se ensaye la obra para que luego esté en cartel dos meses y, mientras ese relato está haciendo funciones, se ensaye un nuevo cuento que lo va suceder en el tiempo. Esa fue la premisa inicial, que, de todos modos, sufrió algunas modificaciones de tiempos, porque nos dieron ganas de hacer más funciones de los materiales que surgieron y eso modificó un poco los tiempos.

Afiche de “Una semana más”, segunda parte del ciclo “Mentir para decir la verdad”.

Cada relato obra tendrá un equipo fijo: una asistente/directora de arte, una productora ejecutiva, un director y un músico en escena. Y después cada obra irá teniendo su elenco propio que se va cambiando en cada caso.

Ya se llevó a cabo el capítulo 1 del ciclo, Algo perfecto, sobre un cuento de Lorrie Moore. Y ahora se está desarrollando el capítulo 2, Una semana más, sobre un relato de Raymond Carver. En el primer caso, yo lo dirigí, pero ya en el segundo caso hubo un movimiento porque un actor no pudo hacer el trabajo, con lo cual tomé yo ese rol y convocamos a una directora (Ana Scannapieco) para que lo dirigiera.

Francisco Lumerman

E.F: – La obra la ubican en un centro de rehabilitación de por aquí y se mencionan pueblos y ciudades de la Argentina. Sin embargo, la inspiración es Carver ¿Su obra es tan universal que poco importa el lugar? 

L.P: – Parte de la búsqueda es acercar los materiales, hacerlos propios. Creo que el relato tiene su fuerza en el vínculo que desarrollan dos desconocidos en un par de días, forzados a tener que estar juntos de casualidad por encontrarse casi todo el tiempo juntos en un centro de rehabilitación para alcohólicos. Y en la habilidad de Carver de no ubicarlos en un lugar de víctimas sino de mostrarlos en su complejidad, sin juzgarlos. Por eso la adaptación buscó hacerse eco de esos puntos pero traerlo a un contexto socio cultural cercano. En gran parte para generar un material más cercano para nosotros, más reconocible. Y en parte para hacer el juego de volcar el imaginario de Carver en nuestras tierras. La obra de Carver creo que nos interpela en tanto individuos de esta sociedad y por eso se vuelve tan reconocible, ya que, con sus pequeñas diferencias, todos estamos atravesados por esta cultura que somos los que vivimos en este mundo. Y sus temas son siempre hondos pero simples: amor, parejas, alcohol, trabajo. Con su enorme capacidad de llevarnos a los detalles conmovedores de situaciones simples y corrientes.

Lisandro Penelas y Francisco Lumerman.

E.F: – ¿Van mutando algún aspecto de la obra con el correr de las presentaciones?

L.P: – Como el proceso de montaje de las obras es tan vertiginoso, muchas cosas se van asentando o encontrando nuevo sentido en las funciones mismas. Eso le da al ciclo una adrenalina alta que viene acompañada, o eso buscamos al menos, de una frescura y una vitalidad en las escenas que se aleja de la cristalización de las situaciones por medio del teatro. Casi como meterse por una mirilla y observar o, como se plantea de alguna manera por la puesta, ser parte del proceso del grupo de rehabilitación. Si bien trabajamos con un texto fijo y aprendido todo el tiempo aparecen pequeñas cositas nuevas o diferentes en cada función. Además hay un músico en vivo que hay cosas que toca ya pautadas y otras las improvisa sobre una base o en tiempos más o menos acordados. Por último, sí hay una pequeña escena que es improvisada cada día que, justamente, coincide con el músico y un momento en que los dos protagonistas de la historia interaccionan con él. Esa parte es nueva, siempre, aunque sobre la base de una idea general y de ciertos puntos por los que se debe pasar, que además, culmina con una canción.

F. Lumerman y L. Penelas

E.F: – ¿Cuáles son las actividades en Moscú Teatro? 

L.P: – Moscú cumplió este septiembre pasado 5 años de funcionamiento como sala. Estamos muy felices de eso y fue un desafío y una alegría haber podido subsistir en medio de esta coyuntura tan difícil social y económica. En Moscú también funcionan talleres de actuación de diferentes niveles y para todas las edades, donde se forman actores y la experiencia de las clases culmina, en el último año, con la producción de un espectáculo que hace una temporada de funciones en la sala. Por otro lado por suerte venimos desarrollando la idea de compañía teatral y los proyectos que llevamos adelante junto con Francisco Lumerman, mi socio, van teniendo mayor acompañamiento desde esta estructura. Y afortunadamente se viene dando un crecimiento en ese sentido que nos llevó a que las obras de la compañía se presentaran en el interior del país, en Brasil, Uruguay, Perú, Chile y España.

Una semana más

Actúan: Francisco Lumerman, Lisandro Penelas y Fernanda Pérez Bodria

Dirección: Ana Scannapieco

Dramaturgia: Lisandro Penelas

Músico: Federico Marino.

Diseño de luces: Soledad Ianni.

Diseño de arte y asistencia de dirección: Claudina Iglesias Losada.

Diseño gráfico: Martín Speroni

Fotografía: Nicolás Tonelli

Producción ejecutiva: Cecilia Santos

Inspirado en el universo de Raymond Carver

Coordinación del ciclo: Lisandro Penelas

Es una una producción de la compañía Moscú Teatro. Camargo 506, Villa Crespo. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.