lunes, junio 17, 2024
Nacionales

Romina Del Plá reclama para los docentes la reapertura de paritarias y un plan de lucha

Por Luis Brunetto/El Furgón –

Farsa”, fue el término que usó Romina Del Plá, a mediados de marzo, para calificar el acuerdo entre María Eugenia Vidal y Roberto Baradel, que puso fin al conflicto docente en la provincia de Buenos Aires. La secretaria general del Suteba-La Matanza, diputada nacional y candidata vicepresidencial del FIT, habla sobre el incumplimiento del acuerdo por parte del gobierno, y sobre las medidas que debería tomar el gremio. También se refirió al acuerdo de unidad alcanzado entre las fuerzas de izquierda, así como sobre las nuevas fórmulas electorales a las que deberá enfrentar como compañera de fórmula de Nicolás Del Caño: Macri-Pichetto, Fernández-Fernández y Lavagna-Urtubey.

El Furgón: – Te entrevistamos al momento de firmarse el acuerdo entre Baradel y Vidal y lo calificaste como una “farsa”…

Romina del Plá: – Si, fue una verdadera estafa, porque el aumento salarial resultó absolutamente insuficiente. Con salarios tan bajos los pequeñísimos porcentajes de aumento salarial por inflación no alcanzan para nada. Pero encima, a poquito de avanzar, el gobierno no cumplió con ninguno de los puntos que los sindicatos habían puesto como condición para arreglar.

E.F: ¿Qué puntos del acuerdo no se cumplieron?

R.P: – Con el no descuento de los días de paro, por ejemplo. Menos aún con todo lo que se refiere a las exigencias sobre comedores, infraestructura, nombramiento de cargos. Y en el tema de los sumarios persecutorios a directivos y delegados, solamente lo cumplieron muy parcialmente. En el último cobro del viernes pasado nos encontramos con descuentos por paro, con miles de docentes sin cobrar en tiempo y forma, porque no prolongan las suplencias, no dan las altas a los compañeros nuevos, todo eso hace que tengamos una situación enormemente grave.

E.F: – Más allá del contenido del acuerdo tampoco había garantías de parte del gobierno provincial…

R.P: El gobierno había firmado un acta, pero ahi no especificaba nada. Por eso nosotros, además de cuestionar el acuerdo, sosteníamos que no había ninguna garantía de cumplimiento. Y fue así.

E.F: – ¿Qué plantea la Multicolor frente a esta situación? ¿Qué debería hacer el gremio?

R.P: – El lunes pasado hubo una movilización del gremio a la Casa de la provincia, un poco obligada por  la situación y la bronca de los compañeros. Las seccionales dirigidas por la multicolor hicimos asambleas y resolvimos marchar el 14 de junio a La Plata, porque se prometió un alcance, pero de lo que se trata es de garantizar el pago en tiempo y forma a todos los trabajadores. Por eso nos movilizamos. Reclamamos un Plan de lucha contra estos incumplimientos, pero también por la reapertura de las paritarias, porque esto debería dar por caído el acuerdo, pero la dirección provincial lo sigue sosteniendo.

E.F: – El FIT acaba de alcanzar un acuerdo de unidad de la izquierda: ¿A qué fuerzas incluye y cuál es la importancia política?

R.P: – A las tres fuerzas que integran el FIT desde el 2011, que son el PO, el PTS e IS, se suman el MST, Poder Popular, el PSTU y Convergencia Socialista de Combate. Esto es muy importante porque nos permite reforzar nuestra intervención en este cuadro político tan complicado, en donde se enfrentan dos bloques políticos patronales, planteando un programa de independencia política de los trabajadores. Tenemos que salir a explicar nuestro programa basado en la ruptura con el FMI, la nacionalización de la banca, del comercio exterior, los recursos mineros e hidrocarburíferos, poniéndolos bajo control de los trabajadores, desarrollando una reorganización económica completa del país. Por eso este reforzamiento del FIT representa no solamente un fortalecimiento electoral, sino que también creemos que debiera avanzarse en el terreno gremial, en los barrios, en las universidades, en el movimiento juvenil y de las mujeres. Nos parece que un polo de reagrupamiento independiente de los trabajadores es clave para intervenir en el cuadro político actual, en todas las luchas que se van a venir, antes y después de las elecciones de octubre.