domingo, abril 21, 2024
GénerosNacionales

Una verdadera pesadilla

Por Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino/El Furgón –

La violencia machista está acá, allá y más allá. En el fútbol, también. Por eso, estos relatos. Por eso, estas historias que denuncian lo que durante tanto tiempo estuvo callado.

Empezaba la pretemporada de 2014 y para mí era un nuevo año cubriendo Deportivo Merlo. Hacía fotos y notas para un medio de La Plata. El club, por su parte, presentaba un nuevo entrenador: Marcelo Straccia.

La temporada comenzó con normalidad. Iba a la cancha, sacaba fotos y escribía. Pasaron algunos partidos y llegó el primer mensaje: “Quiero conocerte”. Fue vía Twitter y opté por ignorarlo. Pasaron algunos partidos más y la persona que enviaba los mensajes se apersonó delante mío. “¿Te da vergüenza responderme? Soy yo el que te escribe”, fueron sus palabras. Era él, el entrenador de Deportivo Merlo, Marcelo Straccia. No sabía qué cara ponerle, pero no fue la mejor. Le aclaré que no le respondía porque la situación era incómoda. Pero no resultó incómoda para él, ya que continuó con los mensajes y hasta consiguió mi número de celular.

Los mensajes aumentaban y resultaban cada vez más insistentes: “Qué lindo que vengas a la cancha con una calza”, “Saludame a la salida”, “¿Te espero para tomar algo?”, “¿Tan difícil sos?”. No le respondía nunca pero cada día eran más constantes los mensajes. Hasta que dije basta. Le contesté finalmente una vez y lo invité al término de un partido a charlar. “Si me seguís molestando, les muestro todos los mensajes a tus hijos”, le dije y me fui. Solamente dos colegas se preocuparon por la situación y me acompañaron hasta la salida después de cada partido.

La pesadilla había terminado. O no. Ahora, en 2018, Deportivo Merlo volvió a contratar como entrenador a Straccia y yo sigo cubriendo al club.