lunes, julio 15, 2024
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“Quince empresas deciden quien come en la Argentina”

  • En medio de la Marcha Federal las organizaciones sociales hacen asambleas por ramas con trabajadores de la economía popular.

Por Tomás Astelarra, desde Córdoba/El Furgón – El sol del otoño comienza a calentar mientras se convocan en la explanada del comedor de la Ciudad Universitaria de Córdoba los diferentes trabajadores y trabajadoras de la economía popular nucleados en el Encuentro de Organizaciones (EO) en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Consignas del encuentro en Córdoba

Algunas estudiantes miran asombradas esta invasión de los barrios con sus doñas repartiendo naranjas y papel higiénico. Es el encuentro por ramas. Cinco en Córdoba. La rama Rural, que nuclea a productores agroecológicos y recuperaciones de tierra está reunida en la toma de Cuesta Blanca, en las afueras de la ciudad. En la Ciudad Universitaria se reúnen la rama de trabajadorxs del ambiente (cartoneros, carreros, cuadrillas comunitarias, limpieza, mantenimiento y construcción). Rama de trabajadorxs textiles (talleres, incluyendo serigrafía y calzado). Rama sociocomunitaria (copas de leche y comedores, apoyos escolares y talleres, salud y promotoras en contra de la violencia) y rama de comunicación (radios comunitarias, portales cooperativos, publicaciones y otras comunicadorxs). El encuentro arranca con unas palabras de bienvenida y una “mística” con yuyos del monte, whirpalas y banderas, palabras del barrio, los pueblos originarios y referencia al movimiento zapatista. Luego se reúnen por ramas en alguna aula o debajo de un árbol. El almuerzo está planteado a la canasta. Se comparten miradas geopolíticas, experiencias humanas y grupales, estrategias de financiamiento, distribución de las remuneraciones, difusión o comercialización, proyectos de luchas o reivindicaciones. Casi todas las compañeras están recibiendo el Salario Social Complementario estipulado por la Ley de Emergencia Social que los movimientos sociales lograron imponer al gobierno con masivas movilizaciones. Eso esta en el recuerdo de las compañeras como las migajas impuestas al gobierno provincial o municipal, las luchas antirepresivas o frente al extractivismo de recursos naturales, entre otras ocupaciones. Ahora en pleno fin del “gradualismo” y el recorte presupuestario impuesto por el Fondo Monetario Internacional, inflación y tarifazo, se rumorea que pueden caerse los planes en medio de una entrevista para regularizar el padrón convocada por el Ministerio de Desarrollo en el Anses, ahí donde se pierden las horas en trámites y burocracias, desprecios e ignorancia. De todas formas se sostiene en general que esos fondos siempre fueron frágiles y que el horizonte siempre fue usarlos para fomentar la “autogestión”.

Encuentro en la Ciudad Universitaria

Voces, tejidos, productivos, geopolítica, lucha…

“Estuvimos hablando un poco de los productivos, haciendo una marca fuerte sobre la autonomía. Sobre proyecciones, evaluaciones, compartiendo experiencias para nutrirse unas con otras”, cuenta Mari que es vendedora ambulante, parte de la asamblea barrial 11 de julio y la Universidad Trashumante. “Este encuentro te da mucha experiencia de conocer muchos barrios, He conocido a comederos que tiene hasta 180 chicos. Me sorprendía por que nosotras llegamos a 50 chicos y cada vez se ve más la necesidad que hay en los barrios. Yo pienso que si se cierran los comedores se puede venir un Cordobazo. Vine porque estoy interesada y me gusta. Y son todas mujeres luchadoras como yo”, agrega, Ramona del comedor Libre en Lucha de Maldonado. “Dan ganas de seguir luchando para lo que queremos conseguir que es conformarnos como cooperativa. Como la necesidad de tener un espacio para poder producir y que la casa sea para vivir. Que uno pueda salir. Que se puedan vender nuestras producciones para parar la olla, vivir de lo que hacemos, porque somos prácticamente artesanas”, explica Verónica del taller textil Cociendo Rebeldía. “Me parece importante este encuentro porque nos abre los ojos a la realidad y las estrategias a las que tendríamos que llegar para poder seguir trabajando e idear un plan de lucha entre todas, que me parece lo correcto, que es lo que se tiene que hacer para que ninguna de nosotras pierda nuestro trabajo que es lo mas importante de todo”, advierte Patricia de la cuadrilla de limpieza y copa de leche del barrio Héroes de Malvinas. “Es complejo porque la necesidad misma nos lleva a nosotras a salir a la calle a luchar por ser reconocidas y que la única respuesta que los de arriba nos dan sean los planes sociales. Nosotros no salimos a pedir planes sociales sino a que se nos reconozcan como trabajadoras del campo popular. Entonces nosotros a eso le vamos a dar un giro o una vuelta de rosca, como quien dice, decir bueno: ahora tenemos esto que ustedes nos dieron y lo vamos a utilizar como herramientas para la educación popular”, concluye Mari.

Participantes de la asamblea en Córdoba

Protesta para la propuesta.

Desde el martes distintas ramas de la CTEP, organizaciones sociales, parroquias y pueblada en general van confluyendo a la capital para exigir a los dueños de las empresas y el gobierno condiciones básicas de vida. “Esta claro que hay una declaración de guerra contra los trabajadores más humildes. El gobierno esta buscando aliados para profundizar el ajuste y nosotros decimos que atrás nuestro lo único que nos queda es el abismo. No podemos dejar de salir a la calle para seguir exigiendo los derechos de los trabajadores de la economía popular. Nosotros nos movilizamos para discutir cinco leyes. Nosotros tenemos un grave problema que se discute poco que es el proceso de concentración económica y la decisión en muy pocas manos de cuanto sale el alimento, que es lo fundamental para la subsistencia. Tenemos en Argentina cinco grande productores de alimentos y cinco grandes dueños de la tierra, más los dueños de los supermercados, que entre quince empresas deciden quien come y quien no come en la Argentina. Tampoco se discute el capital financiero. Nosotros queremos discutir como se desconcentra el capital y como se genera trabajo a partir de la producción popular, de las economías regionales. Esa discusión no la quieren dar. Nos llaman a discutir como se ajusta. Es una vergüenza”, advirtió el Gringo Esteban Castro, dirigente de CTEP, al Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO)

Actividad con estudiantes y trabajadores de la economía social

En el playón del comedor de la Ciudad Universitaria mientras cae el sol y con él las garantías de abrigo, las compañeras llaman a concentrarse, abrazarse, recorrer el espacio y mirarse a los ojos. Luego cerrarlos. “Llamamos a despertar por paz y libertad. Y para hablar de paz y libertad no puedo dejar de pensar en dos compañeros que no están. El 27 de junio de 2017 la policía de Córdoba asesino a sangre fría al compañero Sergio Cuello de barrio Maldonado. Los malos gobiernos ofreciendo seguridad en forma de bala a los pibes más pobres de nuestros barrios. Hace menos de un mes Luchi Toledo quedó en medio de un tiroteo entre bandas narco. También lo asesinaron. Los malos gobiernos nos ofrecen zonas liberadas para el narcotráfico con la complicidad de la policía y la justicia. Cada 36 horas una mujer es asesinada por la violencia machista. Los de arriba reproducen las desigualdades de género para mantenernos dominadas. Nosotros, nosotras, seguimos luchando por la vida”, dice la voz de una compañera. “No solamente revolución es como nos llaman los de arriba, ‘los piqueteros’, los que vamos a hacer quilombo, a patear puertas. La revolución esta en cada uno y la herramienta para esa revolución son los compañeros que están al lado. Solamente tenemos que mirarlos, reconocerlos, saber que cada compañero necesita el respaldo y el apoyo que le da mi mano. Esa es la palabra revolución que queremos pronunciar. Porque un día despertamos a la organización y sentimos que había esperanza, una capacidad que muchos no habían reconocido”, susurra Mari mientras camina por la ronda. Los ojos se van a abriendo, se levantan las banderas que dicen: Tierra, Trabajo, Pan, Salud, Libertad, Paz, Techo, Dignidad. El micrófono pasa de mano y una chica entre jipi, universitaria, militante, feminista, guerrera, advierte: “A los malos gobernantes, a los empresarios, a los que nos miran por la tele, a los boludos de TN. A todos esos le decimos vengan a ver esta revolución diaria que le vamos a cometer. Acá estamos día a día haciendo justicia en cada una de nuestras acciones. El único camino que tenemos y sabemos es el del autoorganización y la lucha conducida por una estrella roja muy grande que dice esperanza. Esperanza por una vida mas justa. Acá empieza el camino largo de la lucha eterna por la vida digna”.

Fotos: Tomás Astelarra