sábado, mayo 18, 2024
Cultura

“Rahssan” Roland Kirk: el saxofonista que lloraba fuego

Martín Ardizzone/El Furgón – Sábado a la noche. No hay mucho por hacer. Más que tomar unas copas de vino, fumar un cigarro y disponerse a escuchar música, como tantos sábados de silencio.

Se puede agarrar el celular para distraer un poco el estado del tiempo. El destino imprevisible a veces juega buenas pasadas. Ir a los resúmenes de Google y encontrar una nota a Jimi Hendrix, entre tantas otras que podrían ser interesantes, con el siguiente título: Jimi Hendrix: entrevista perdida en que habla de Los Beatles, Dylan y Pink Floyd (conducida por Steve Barker de la BBC, de enero de 1967). Por curiosidad o por gusto musical, entrar, leerla, perderse en ella.

Después de bucear en la nota y, entre tantas preguntas, enfocar la mirada hacia algo en particular: “¿Qué tal la expresión libre en el jazz?”, le pregunta Steve Barker. A lo que Jimi responde: “Tendría que estar de cierto humor si pudiera sentarme y escucharlo todo el día. Me gusta Charles Mingus y este otro instrumentista que toca todos los saxos, Roland Kirk”. Al leer el nombre, extraño tal vez, quedarse pensando: la intriga va por dentro y puede descubrir mundos ocultos a través del tiempo.

¿Quién será Roland Kirk? ¿Quién será este tipo que nombra el dios de la guitarra de fuego, otro condenado al callejón donde descansan los grandes héroes de la música, esos que marcaron el camino?

No es bueno quedarse con la duda. Todo nombre desconocido en el arte despierta la saciedad por descubrir un cosmos nuevo; y más aún, si viene de la boca de un dios de la música.

YouTube puede ser una buena puerta de entrada hacia ese ignoto nombre. Entonces, escribís Roland Kirk. Luego, le das OK, y en unos segundos aparecen una cantidad de videos con un nombre más enigmático todavía: “Rahsaan” Roland Kirk. Sí, debe ser él. El hombre con una especie de turbante en la cabeza, o gorro de lana; algo no muy fácil de distinguir a esas horas de la noche, con lentes negros para proteger la ceguera que lo invadió a los dos años de edad (esto se descubre después de haber caído en la tentación), con tres saxos colgados de su cuello, con exóticas flautas y extraños silbatos, con un morral cruzado (donde guarda sustancias prohibidas, que luego convida a un público hipnotizado por su música), con un tipo raro de sotana que cubre su cuerpo. Sí, el de él, el del otro hijo sagrado del fuego: “Rashaan” Roland Kirk.

El que quiere entrar a quemar sus oídos con estas llamas sagradas, bienvenido sea.

https://www.youtube.com/watch?v=uHhPmXqts3M