lunes, abril 22, 2024
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“¿Cuánto más vamos a seguir soportando?”

El Furgón* – Este viernes se realiza en el centro de Córdoba la 10º Marcha de la Gorra, la movilización más importante del país contra las políticas represivas del Estado.

A partir de las modificaciones en las políticas de seguridad realizadas en el año 2004 por el gobierno de José Manuel de la Sota, el paisaje de Córdoba se fue pintando de azul. Los discursos que bregaban por “mano dura y tolerancia cero” dieron lugar a la creación de nuevas fuerzas con lógicas de guerra, con más y mejor equipamiento y superpoblación de efectivos.

En ese contexto, el renovado Código de Faltas llegó para otorgarle autonomía a una Policía que lejos de lograr combatir la inseguridad, se encargó de reforzar el miedo y la construcción de un “otro” sospechoso y peligroso a través de la estigmatización y criminalización de los jóvenes de los barrios populares.

Frente al engrosamiento de filas policiales y los cada vez más frecuentes casos de abuso, en el año 2007 se realizó la 1º Marcha de la Gorra, intentando interpelar a una sociedad que permanecía pasiva ante la represión policial: “¿Por qué tu gorra sí, la mía no?”.

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La décima

Diez años después, la situación parece llegar a un límite. Desde el Colectivo de Jóvenes, organización que convoca y encabeza la marcha, sostienen que el contexto actual es intolerable: “¿Hasta cuándo tendremos que marchar por esto? ¡Estamos hartas! Son diez años que estamos en la calle pidiendo que nos dejen de matar”, dice Julieta, una de las integrantes de la organización.

marcha-de-la-gorra-2La movilización fue creciendo año a año de manera exponencial. Son cada vez más los actores que participan de la marcha. “Las organizaciones y jóvenes de los distintos barrios se sintieron interpelados por el reclamo de la Marcha de la Gorra“, aclara Rodrigo, también integrante del Colectivo de Jóvenes, y continúa: “A la vez surgieron nuevos reclamos que se fueron sumando, como es el caso de Ni Una Menos, los asesinatos, la desaparición forzosa de personas, las asambleas en contra de las fumigaciones, los artesanos, los carreros y las trabajadoras sexuales. Eso fue creciendo y sumando reclamos. Y la Marcha fue creciendo también”.

Mientras la Marcha de la Gorra crecía como fenómeno social, también recrudecían las políticas represivas. Lejos de aminorarse con la visibilización de la problemática, los casos de gatillo fácil se incrementaron, como también continuó el hostigamiento, persecución y represión a los sectores más humildes.

Rodrigo repasa algunos ejemplos respecto al aparato de impunidad permanente montado por el Gobierno Provincial: “Podemos hablar de la desaparición de Facundo Rivera Alegre, como puede ser la complicidad judicial para no juzgar como femicidio al asesinato de una mujer esta semana. O los entramados que hay para encubrir los supuestos suicidios en las cárceles. O las amenazas que sufren los jóvenes en los barrios, como pasó ayer por ejemplo, que un pibe iba con una remera con la cara de una víctima de asesinato policial y la policía le obligó a sacarse y romper la remera. Podemos hablar mucho más de esto”.

El rol del Estado

Este año la consigna de la marcha no deja lugar a dobles interpretaciones: “¿Cuánto más? El Estado es responsable”.

Según aclaran desde el Colectivo de Jóvenes, señalar la responsabilidad del Estado en las prácticas represivas de las fuerzas de seguridad es parte de un proceso de diez años de organización y lucha. “Año a año fuimos encontrando diferentes aristas: identificábamos un artículo del Código de Faltas, o la inconstitucionalidad del Código, o las políticas de seguridad del gobierno. Hoy afirmamos que todo el Estado es responsable”, manifiestan.

“Y cuando decimos esto, nos referimos al Poder Judicial y su aparto de impunidad; la institución policial y el brazo armado que sostiene el Estado; el Poder Legislativo que nos niega y nos invisibiliza. Decidimos señalarlo fuertemente, no sólo con la consigna sino movilizando hasta el símbolo estatal que es la Casa de Gobierno”, agregan.

El pedido de justicia y el fin de la impunidad, la derogación del Código de Convivencia, la finalización de los abusos policiales y los casos de gatillo fácil, son los ejes de los reclamos que llevarán miles de personas este viernes por el centro de la ciudad. “¿Cuánto más vamos a seguir soportando que el Estado nos persiga, nos mienta y encubra a los responsables?”, sentencia Rodrigo.

*Artículo publicado en La Tinta (www.latinta.com.ar)