jueves, febrero 19, 2026
Nacionales

Más ataques a la salud pública

El ministro de Salud Mario Lugones sostuvo en declaraciones a un medio nacional que están evaluando transformar en un sistema de gestión privada a los cinco hospitales que integran el Sistema de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC).
Cuatro están ubicados en el Conurbano y otro en el interior de la provincia:

Hospital Dr. Néstor Kirchner del Cruce Varela,

Hospital Dr. René Favaloro de La Matanza,

Hospital Presidente Kirchner de La Matanza,

Hospital del Bicentenario de Esteban Echeverría,

Hospital Cuenca Alta de Cañuelas.

Desde la asunción del gobierno de Javier Milei, las amenazas de cierre o privatización sobre la salud pública han originado importantes luchas de sus trabajadores y usuarios. Como en el Laura Bonaparte de salud mental, cuyos trabajadores opusieron una tenaz resistencia; el Hospital Posadas que enfrentó despidos y conquistó reincorporaciones; o el Garrahan, con sus trabajadores en pie de lucha enfrentando los despidos y conquistando una paritaria superadora.

En los últimos días, la disputa entre el gobierno nacional y el gobierno provincial en relación a la corresponsabilidad presupuestaria de los hospitales SAMIC, volvió a activar todas las alarmas. Los hospitales SAMIC conforman una red sanitaria de hospitales interjurisdiccionales que dependen en un 70 por ciento del presupuesto nacional y un 30 por ciento del presupuesto provincial.

Otra vez el remanido discurso del gobierno nacional se repite: “la Provincia de Buenos Aires no aporta los fondos acordados”.

Claro que la endeblez de esta argumentación salta a la vista cuando vemos que el recorte del gobierno de Milei a la provincia de Buenos Aires alcanzó los 6.000 billones de pesos en los últimos dos años con el fundamento de que malgasta fondos nacionales.

Sin entrar en disquisiciones políticas, podemos sostener que es la provincia de Buenos Aires la que aporta más dinero al Estado nacional, equivalente al 37,5 por ciento de lo que gasta, recibiendo a cambio el 19,5 por ciento en carácter de coparticipación.

Con lo cual la presión que podría ejercer la provincia sobre el gobierno nacional tendría enorme peso…

Sin embargo la intención del gobernador Axel Kicillof de ser ungido candidato presidencial desatando las pujas dentro del Partido Justicialista; la búsqueda provincial de endeudamiento para pagar créditos contraídos, entre otros, por la ex gobernadora María Eugenia Vidal; o la presión para lograr la reelección indefinida de los intendentes -verdaderos  electores del peronismo-; desvían cualquier tipo de resistencia al ataque de Milei.

Una vez más el Gobierno Nacional, a partir de otra mentira, intenta destruir a la salud pública e instalar discursos mentirosos para llevar adelante su política de hambre y miseria. No les importa el bienestar físico ni mental de la población argentina y lo han demostrado en demasía al cerrar programas importantes de prevención de patologías severas, atacando a los hospitales y salud pública en general, denigrando a trabajadores de la sanidad y a las personas con discapacidad y sus tratamientos. Cualquier privatización pondría en riesgo el carácter público del sistema y el acceso universal a la atención… mientras tanto las autoridades provinciales siguen ausentes disputando su interna.