jueves, junio 20, 2024
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Evita: pensamiento y acción política

María Eva Duarte de Perón, Evita, dedicó su corta vida adulta a mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables de la sociedad;  descamisados, humildes, desposeídos, trabajadores, mujeres, niños y ancianos fueron el objetivo de sus acciones solidarias. La tarea de la Fundación que llevó su nombre quedó estampada en el recuerdo de millones de argentinas y argentinos: sin embargo su tarea no se limitó a esa “acción social” sino que fue fundamental en la construcción del ideario peronista naciente y en la denuncia de “la oligarquía” —sentenciada por ella como “enemiga” del pueblo y de Perón—. El accionar de Evita incluyó la lucha interna para darles poder a los trabajadores nucleados en la CGT, no solo con el apoyo a las leyes laborales que Juan Domingo Perón —quien había comenzado esa tarea antes del 17 de octubre de 1945— sino planteando metodologías de organización y lucha mucho más radicales que las tradicionales, para que el sector se conformase como un defensor poderoso ante cualquier intento de derrocar al gobierno peronista y de retroceso de los avances logrados por el mismo. A 61 años de su muerte, y a modo de homenaje, vaya este repaso de su ideario expresado a través de libros y conferencias.

Este trabajo se propone analizar su sentipensamiento nacional y latinoamericano relacionado con sus acciones, a través de las obras La Razón de mi vida; Eva Perón. La Historia del Peronismo —en la que se transcriben las 9 clases que dio en la Escuela Superior Peronista—; el discurso del renunciamiento a la Vicepresidencia de la Nación en 1951 y Mi mensaje, el último texto de Evita escrito sobre el final de su vida. A ellas se agregan Evita compañera de Norberto Galasso, el seminario dictado en la Universidad Nacional de Lanús por Claudia Bernazza denominado Jirones de mi vida y la crónica de Rodolfo Walsh Esa mujer.

Apuntes sobre una historia de compromiso total

Eva Perón nació el 7 de mayo de 1919 en los Toldos, provincia de Buenos Aires. Fue hija extramatrimonial y tuvo cuatro hermanos. Su mamá Juana Ibarguren era costurera y la familia sufrió carencias económicas de todo tipo.  Aquellas vivencias infantiles van a marcar para siempre su sentimiento y sus prácticas. Desde la Fundación Eva Perón, junto con acciones productivas y sociales, dedicó muchos esfuerzos en la búsqueda del bienestar de niñas y niños. El regalo de juguetes fue un sello de su gestión en la que, incluso, se observa una didáctica de la igualdad y contra el racismo a través de gestos simples como encargar la fabricación de muñecas de color blanco y de color negro, en un país en el que se denominaba “cabecita negra” a los trabajadores que llegaban desde el interior. Galasso recuerda en su biografía sobre ella que de chica le decían “la Chola” y sostiene que ese sobrenombre se anticipa a su compromiso latinoamericano.

“Jirones de mi vida”, de Nora Patrich

En su adolescencia viajó a Buenos Aires en busca de cumplir su sueño de actriz y logró participar en varias novelas radiales. Eligió representar a mujeres de caudillos federales como Elisa Lynch, pareja de Francisco Solano López, presidente de Paraguay durante la “Guerra de la Triple Infamia”. El propio Galasso sostiene que aquellas elecciones artísticas anticipan su compromiso con las luchas feministas, del mismo modo que constituirse en representante gremial de la Asociación Radial Argentina adelanta el papel que jugará ya en el gobierno de Perón como representante de los trabajadores y trabajadoras.

Una vida con Perón

En 1944, al producirse el terremoto en San Juan, con un saldo aproximado de diez mil muertos, heridos en una cifra difícil de calcular y la ciudad destruida, Perón convocó a voluntarios y voluntarias. Eva Duarte fue una de las que se ofreció a colaborar. En un acto en beneficio de las víctimas en el Luna Park, sentados uno al lado del otro en el estadio, nació la relación más profunda de la Revolución Nacional de los años 50 en nuestro país.

Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Perón genera herramientas para que el sector del trabajo obtenga los derechos que le corresponden y genera una corriente de simpatía fuerte con obreros y empleados. Una fracción del Ejército, operando como “partido militar”, lo encarcela en la Isla Martín García, lo que desencadena una respuesta masiva en favor de su libertad. El 17 de octubre de 1945 miles y miles de personas salen a la calle, llegan desde los márgenes de la ciudad, Berisso, Avellaneda, Lanús… cruzan el Riachuelo y llegan a la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno que les pertenece. Fue un día que cambió la historia, el de “las patas en las fuentes” de los cabecitas negras, los grasitas, los descamisados de Evita. Por primera vez los trabajadores fueron protagonistas en una plaza que hasta ese entonces pertenecía a la oligarquía, la clase que los explotaba.

Autora: Ángeles Crovetto

En 1946 se realizan elecciones y Juan Domingo Perón gana con 300.000 votos de diferencia contra una alianza pro oligárquica, impulsada desde la representación de Estados Unidos: la denominada “Unión Democrática” a la que el pueblo se opone bajo la consigna “Braden o Perón”, en referencia al embajador y lobbista de Washington Spruille Braden. Tras la victoria, la pareja presidencial gobierna codo a codo por la causa que les generó el apoyo popular: el bienestar de los trabajadores.

En 1947 se sanciona la Ley 13.010 del voto femenino por el cual Evita venía luchando y por primera vez votan las mujeres. Un año después se crea la Fundación Eva Perón para darle forma orgánica a la ayuda social. Desde allí Evita responderá a miles de pedidos que llegan desde los sectores más vulnerables y tendrá una respuesta, amorosa y concreta, para cada uno de las demandas. Se entregarán bicicletas, juguetes, máquinas de coser; se construirán viviendas, escuelas, policlínicos, asilos para niños y ancianos. El anecdotario cuenta que, en los inicios de la Fundación, Perón —preocupado por la inversión que implica ese trabajo que incluye desde obras públicas hasta compra de insumos— le pregunta cómo va a costear los gastos y Evita le responde “con tu primer sueldo de Presidente”.

En 1951 la Confederación General del Trabajo (CGT) propone la fórmula presidencial Perón-Perón. Evita, acosada por la enfermedad que terminará con su vida pocos meses después y censurada por sectores militares que rechazan sus posiciones políticas, renuncia a ser vicepresidenta.

“No renuncio a mi puesto de lucha, ni al trabajo, renuncio a los honores. Por los trabajadores y por los descamisados seguiré luchando como hasta ahora. (…) Solamente renuncio a mi puesto de vicepresidenta. Yo no aspiro al honor, sino al cariño de los trabajadores”.

El 26 de julio de 1952 falleció, a los 33 años y con un pueblo que se lanzó a las calles a despedir a quien consideraron como madre de las respuestas a sus derechos. En 1955 los generales Eduardo Lonardi y Pedro E. Aramburu y el almirante Isaac Rojas perpetraron un golpe de Estado contra Perón, secuestraron el cadáver de Evita que estaba en la sede de la CGT y cometieron atrocidades con el mismo.

La obra de Evita

Eva Perón fue una mujer de acción que también sistematizó su pensamiento político en su obra: La razón de mi vida, las clases en la Escuela Superior Peronista: Eva Perón. Historia del peronismoMi mensaje y a través de sus discursos.

La razón de mi vida

Este libro fue escrito por Evita en 1951. Perón ya era presidente y ella estaba al mando de la Fundación. Se divide en tres partes: 1.Mi misión; 2. Los obreros y mi misión; 3. Las mujeres y mi misión.

Al hablar de su “misión» se refiere a la causa peronista que, para ella, es la causa del pueblo, de los humildes, de los desposeídos, de los “grasitas” y “cabecitas negras”, de los trabajadores. Considera que la misma se estructura a través de una tríada compuesta por la Patria, el Pueblo y Perón. La razón de mi vida expone el cuestionamiento de la autora sobre la existencia de ricos y pobres como si las diferencias fueran de orden “natural”, pone en evidencia que se trata de un orden injusto porque los primeros se quedan con lo que producen las mayorías y levanta el tono al referirse a una oligarquía que no quiere perder privilegios, por lo que se opone a la concesión de derechos a los trabajadores.

Evita expone un sentipensamiento y una acción atravesados por un enfoque afectivo y cuestiona el pensamiento positivista, racional, occidental.

“El amor es darse, y ‘darse’ es dar la propia vida. Mientras no se da la propia vida cualquier cosa que uno dé es justicia. Cuando se empieza a dar la propia vida entonces recién se está haciendo una obra de amor” (Evita: s/f, p. 99).

En la sección “Los obreros y mi misión” habla de los descamisados y sostiene que cada obrero es un poco de pueblo y que el objetivo fundamental del justicialismo en relación al movimiento obrero es transformar la lucha de clases y sustituirla por la cooperación entre el capital y el trabajo.

En la sección “Las mujeres y mi misión” Evita sostiene que la causa peronista es la causa de la justicia social. En ese entonces preside el movimiento político femenino y promueve la participación de las mujeres en unidades básicas. Una de las primeras cosas a resolver eran los derechos políticos de las mujeres, lo que conduce a la sanción de la Ley 13.031 que legalizó el voto femenino[1].

En ese marco realizó una denuncia feroz contra el sistema patriarcal:

“Todo, absolutamente todo en este mundo contemporáneo, ha sido hecho según la medida del hombre.

Nosotras estamos ausentes en los gobiernos.

Estamos ausentes en los Parlamentos.

En las organizaciones internacionales.

No estamos ni en el Vaticano ni en el Kremlin.

Ni en los Estados mayores de los Imperialismos.

Ni en las ‘comisiones de la energía atómica’.

Ni en los grandes consorcios.

Ni en la masonería, ni en las sociedades secretas.

No estamos en ninguno de los grandes centros que constituyen un poder en el mundo.

Y sin embargo estuvimos siempre en la hora de la agonía y en todas las horas amargas de la humanidad”. (Perón: s/r, págs. 283 y 284).

En esta política a favor de las mujeres, propuso un sueldo para todas aquellas que limpian, planchan, lavan y crían a sus hijos. Claudia Bernazza sostiene que Evita fue precursora de la actual ley de violencia de género ya que sostenía que el ámbito privado dependía mucho de si el hombre era violento o era amoroso.

La obra no dedica una sección especial para los niños y los ancianos; sin embargo serán grupos a los que les dedicará día y noche contestándoles sus cartas o haciendo obras concretas para ellos.

Historia del peronismo

Este libro es una compilación de las 9 clases que dio en la Escuela Superior Peronista dictadas durante 1951. La primera se llamó “Concepción Peronista de la Historia”. En ella trata de mostrar la fusión entre Perón como conductor y el Pueblo y remarca la tríada Pueblo, Patria y Perón.

Sostiene:

“El General sólo quiere —cosa rara en este siglo— auscultar los latidos del corazón popular” (Perón: 2012, p. 23).

Como señala Bernazza, el “amor” es una categoría política para la pareja presidencial del momento. ¿Qué le duele a nuestro pueblo? ¿Cuáles son sus carencias, sus necesidades, sus dolencias?

Finalmente señala que la concepción peronista de la historia es la Doctrina Justicialista, es decir, que quienes más la necesitan, tengan acceso a la justicia social.

La segunda clase se llamó “La historia y los grandes hombres”. En ella señala que:

“(…) los individualistas creen que la historia se basa solamente en los grandes hombres y que los colectivistas prescinden de los grandes hombres y creen las grandes masas. Pero nosotros tenemos nuestra tercera posición y es por eso que yo dije, en mi primera clase, que nosotros aceptábamos a los grandes hombres y a las grandes masas como los que pueden ser los constructores de una gran felicidad y de una gran prosperidad” (Perón: 2012, p. 27).

La dupla Perón-Evita no acuerda con el capitalismo individualista ni con la omnipresencia del Estado; plantean una Tercera Posición, en la que haya cooperación entre el capital y el trabajo. Una idea expresada por el peronismo durante décadas a través de la consigna “ni yanquis ni marxistas, peronistas”.

La clase hace un recorrido por grandes figuras de la historia como Platón, Aristóteles o el espartano Licurgo, cuyas leyes en defensa de la República Perón defendió y consideró como uno de los cimientos de su doctrina, en especial la que considera como el delito más infamante de ciudadano que no defendiese a la Patria, cuando su suerte estuviese en riesgo.

Sobre el particular, Evita señala:

“… lo grande de Perón es que ha tomado de cada doctrina los conceptos humanos, los conceptos de la seguridad social, los conceptos del respeto a las leyes, los conceptos de la igualdad (…)” (Perón: 2012, p. 34).

Con todos estos conceptos Perón armó la Doctrina Justicialista. También tomó elementos del cristianismo:

“Amamos a Cristo no sólo porque es Dios; lo amamos porque dejó sobre el mundo algo que será eterno: el amor entre los hombres” (Perón: 2012, p. 35).

La tercera clase fue sobre “Los pueblos en la Historia”. En ella señala que solamente en nuestro país los trabajadores viven seguros de que su Patria es justa para ellos y saben que hay justicia para todos, lo que constituye  la base fundamental para la felicidad. Evita diferencia a las masas de los pueblos, mientras las primeras carecen de conciencia social, personalidad y organización, los pueblos tienen conciencia social, personalidad social y organización social.

La cuarta exposición se refirió a “Los pueblos en la Historia y el Espíritu Oligarca”. A lo largo de la obra, la autora expresa su enojo hacia la oligarquía a la que responsabiliza del empobrecimiento del pueblo. El peronismo logró la segunda victoria del pueblo sobre la oligarquía ya que con Hipólito Yrigoyen ya había comenzado la lucha.

“El Capitalismo en la Historia” fue el tema de la quinta clase. El 17 de octubre de 1945 fue un hecho histórico único. El peronismo nace a partir de la acción desarrollada desde la Secretaría de Trabajo y Previsión; es decir, cuando el obrero encontró en Perón al receptor de sus reclamos. Cuando el pueblo y Perón formaron una sola fuerza para lograr las conquistas y, también, para liberarse de la oligarquía, el imperialismo y los monopolios internacionales (p. 74). El peronismo enfrenta al capitalismo porque lucha contra la explotación.

Perón no solo dio salarios, sino que dignificó a los trabajadores, los convirtió en sujetos políticos y se proclamó “justicialista”:

“El peronismo es totalmente distinto al capitalismo, y no vamos a caer nunca en el error de creernos pequeños oligarcas, porque con la oligarquía nace el capitalismo” (Perón: 2012, p. 81).

En la clase siguiente explicó “Las Causas del Justicialismo”. Sostiene que hay dos fechas claves que recordar: el 27 de noviembre de 1943 cuando se creó la Secretaría de Trabajo y Previsión y se dio el primer encuentro entre el pueblo y Perón y el 17 de octubre de 1945, fecha donde se produce el estallido popular que permite el desarrollo de una “Revolución” a través de la cual se garantizó “la felicidad del pueblo”.

La séptima clase es sobre “La Historia del 17 de Octubre”. Evita recalca la espontaneidad popular de aquel 17 de octubre de 1945:

“¡El pueblo salió solo!

No fue la señora de Perón.

Tampoco fue la Confederación General del Trabajo.

¡Fueron los obreros y los sindicatos todos los que por sí mismos salieron a la calle!

La Confederación General del Trabajo, la señora de Perón, todos nosotros lo deseábamos.

¡Pero fue una eclosión popular! Fue el pueblo el que se dio cita sin que nadie se lo hubiese indicado” (Perón: 2012, p. 111).

Evita, que movió cielo y tierra para que liberaran a Perón, recalca la espontaneidad de los trabajadores al igual que Galasso en las biografías sobre ella y la dedicada a Juan Domingo Perón. La “espontaneidad” encuentra un asidero concreto en la movilización que se produce un día antes de la huelga que estaba pactada. En esta clase también se destaca la importancia de la Fundación Eva Perón:

“Además, la Fundación tiene algo de profundo sentido de reparación de la injusticia.

Por eso yo no tengo ningún escrúpulo en hacer las obras que construye la Fundación, inclusive con lujo. Tal vez podría igualmente cumplir mi misión con menos artes y menos mármoles, pero yo pienso que, para reparar en el alma de los niños, de los ancianos y de los humildes, el siglo de humillaciones en que vivieron, sometidos por la oligarquía fría y sórdida, es necesario de traer algo de arte, de mármoles y de lujo; es decir, pasarse, si se quiere un poquito al otro extremo en beneficio del pueblo y de los humildes” (Perón: 2012, p. 115).

Expresa que los hogares para niños en situación de abandono o los asilos para ancianos no serán lúgubres como antes, sino que se embellecerán con manteles floreados, cortinas de colores, plantas y flores, etc. para alegrar y reparar el alma de esos niños y esos ancianos, aunque sea un poquito.

En la siguiente disertación se refiere a “Los actores del peronismo. Recapitulación”, y recalca las fechas importantes del peronismo:

“Relatar la historia sería dar fechas y nombres. Las fechas son muy pocas: 27 de noviembre de 1943, creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión; 17 de octubre de 1945 [el pueblo pide por la libertad de Perón, liberen a Perón y habla al pueblo en Plaza de Mayo]; 26 de febrero de 1946 [gana las elecciones Perón]; 1 de marzo de 1947, día de la nacionalización de los ferrocarriles, ese filón de la independencia económica; 11 de marzo de 1949, sanción de la Constitución Justicialista; 1 de mayo, día de los trabajadores, día de la victoria del pueblo y de Perón unidos en un solo corazón; 8 de octubre de 1895, momento en que nace a la faz del mundo el más grande genio que haya tenido la Nación. Esta última es la fecha inicial del peronismo, el 8 de octubre de 1895, en que nace a la faz del mundo el genio más puro que tuvo la Argentina” (Perón: 2012, p. 127).

Evita recapitula esos mojones del peronismo sin saber que se le agregaría la fecha de su propio fallecimiento al calendario, el 26 de julio.

Cierra el ciclo con la novena clase que remite a “El peronismo ante el mundo. Unidad espiritual de acción”. Sostiene que Perón pertenece al mundo por haber lanzado al mundo la Doctrina Justicialista, una “Doctrina de amor” que la conecta con la humanidad en su conjunto, a través de herramientas concretas como lo son la soberanía política, la independencia económica y la justicia social.

Discurso del renunciamiento a la candidatura a vicepresidenta

La CGT propone la fórmula Perón-Perón, pidiéndole a Evita que asuma el cargo de vicepresidenta. Evita se ve obligada a declinar el ofrecimiento, a través de un discurso en que remarca:

“No renuncio a mi puesto de lucha, ni al trabajo, renuncio a los honores. Por los trabajadores y por los descamisados seguiré luchando como hasta ahora. Mi honor es que el pueblo me llame cariñosamente Evita. Solamente renuncio a mi puesto de vicepresidenta. Yo no aspiro al honor, sino al cariño de los trabajadores”.

“El pueblo te abraza”, de Ángeles Crovetto

Evita se da cuenta a pesar del gran apoyo de los trabajadores que hay varios sectores que no quieren que ejerza el cargo de vicepresidenta: la oligarquía, una fracción importante del Partido Militar, la cúpula eclesiástica, entre otros. Ella quería garantizar la reelección de Perón, evitar el golpe que, finalmente, se daría en 1955. Su enfermedad también fue un componente de su decisión, de hecho su muerte se produjo menos de un año después.

Mi mensaje

Este es el último trabajo de Evita antes de morir. Incluye tres ideas centrales: una es la que representa al pensamiento nacional latinoamericano:

“Existen en el mundo naciones explotadoras y naciones explotadas. Los imperialismos han sido y son la causa de las más grandes desgracias (…) pero todos los enemigos de la humanidad tienen las horas contadas, también los imperialismos. Pero más abominables aún que los imperialistas son los hombres de las oligarquías nacionales que se entregan vendiendo, a veces regalando, por monedas o por sonrisas, la felicidad de sus pueblos” (Perón, s/r, p. 7).

Esta referencia a la opresión nacional por parte de los países imperialistas hacia los “periféricos”, que se replica en la relación de dominación que ejercen oligarquías sobre los sectores populares, constituye el núcleo duro de la matriz del pensamiento nacional, popular, latinoamericano.

El segundo componente es el de Patria Grande o unidad latinoamericana y su vinculación con el Pueblo:

“(…) la Patria no es una geografía de fronteras más o menos dilatadas, sino que es el pueblo. La Patria sufre o es feliz en el pueblo que la forma” (Perón, s/r, p. 10).

Alude al binomio de Patria-Pueblo, central en la concepción nacional y popular. La Patria Grande como territorio unificado y los sectores populares que trabajan esa tierra en la que viven.

El tercer núcleo del pensamiento que se incluye en el “Mensaje”, remite al “legado” que Eva quiere transferir al pueblo:

“Quisiera que se constituya con todos estos bienes [se refiere a los propios] un fondo permanente de ayuda social para los casos de desgracias colectivas que afecten a los pobres y quisiera que ellos lo aceptasen como una prueba más de mi cariño. Deseo que, en estos casos, por ejemplo, se entregue a cada familia un subsidio equivalente a los sueldos y salarios de un año, por lo menos. También deseo que, con ese fondo permanente de Evita, se instituyan becas para que estudien los hijos de los trabajadores y sean así los defensores de la doctrina de Perón, por cuya causa gustosa daría mi vida” (Perón, s/r, p. 19).

Transmite sus consideraciones y, también, alienta a los trabajadores a no rendirse ante la oligarquía.

Rodolfo Walsh sobre Evita: crónica del ultraje de un cadáver

Producto del trabajo realizado por Eva Perón, una vez muerta, multitudes lloran su muerte. En su homenaje, Juan Domingo Perón decide embalsamar su cuerpo y dejarlo en la sede de la Confederación General del Trabajo. Después del golpe de Estado de Lonardi, Aramburu y Rojas lo secuestran. El cuerpo de Evita se había convertido en bandera de la Resistencia Peronista. Ante ese hecho, el periodista, escritor y militante Rodolfo Walsh inicia una investigación que saca a la luz las atrocidades que hacen con esos restos poniendo al descubierto una práctica aberrante.

Walsh tuvo una conversación con el coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), que estuvo a cargo del operativo de secuestro del cuerpo el 22 de noviembre de 1955. Plasmó ese diálogo en una obra maestra del cuento argentino: Esa mujer.

A la pregunta sobre “qué querían hacer con el cadáver” el militar contesta:

“-Fondearla en el río, tirarla de un avión, quemarla y arrojar los restos por el inodoro, diluirla en ácido. ¡Cuánta basura tiene que oír uno!” Este país está cubierto de basura, uno no sabe de dónde sale tanta basura, pero estamos todos hasta el cogote (…)

Esa mujer (…). Estaba desnuda en el ataúd y parecía una virgen. La piel se le había vuelto transparente. Se veían las metástasis del cáncer, como esos dibujitos que uno hace en una ventanilla mojada” (Walsh, s/r, p, 3).

Este es el comienzo de una sangrienta historia y de una metodología aberrante que se va a profundizar con el golpe de Estado cívico militar de Videla-Massera-Agosti y Martínez de Hoz.

El cuerpo de Evita fue entregado a Perón en 1971 en Europa. Sin embargo no fue repatriado a la Argentina hasta 1974, cuando la organización Montoneros secuestra los restos del ex dictador Aramburu y, para restituirlos, exige que el cuerpo de Eva Perón sea devueltos al país, cosa que finalmente se concretó el 17 de noviembre de ese año.

Reflexiones finales

Hemos realizado un recorrido por la tan corta como intensa vida de Evita, describiendo cada uno de sus textos más importantes, en los que se destacan sus acciones, en especial las realizadas a través de la Fundación Eva Perón, con sus respuestas amorosas a cada una de las cartas recibidas y desde la entrega de objetos sencillos hasta la construcción de viviendas, escuelas, policlínicos, asilos. También seguimos el camino de su pensamiento político sistematizando sus dichos en las obras La razón de mi vidaEva Perón. La historia del peronismoMi mensaje y en sus discursos.

Evita destaca que la causa peronista está formada por la tríada Perón, Patria y Pueblo. Después de sus realizaciones, podríamos agregar un elemento más, la propia Evita. La “abanderada de los humildes” trabajó día y noche en la construcción de la justicia social, la soberanía política y la independencia económica, las tres banderas impulsadas por Juan Domingo Perón a quien acompañó codo a codo. Desde la Fundación Eva Perón construyó obras para los sectores más desposeídos y sistematizó en sus escritos políticos un pensamiento ordenado, denunciando tanto a las oligarquías nativas como al imperialismo. Sus esfuerzos, acciones y sacrificios son los que la instalan a ella misma como el cuarto componente de aquella “tríada” inicial y, en conjunto, transformaron la realidad argentina en un país soberano, independiente, justo e industrial. A las fechas que constituyen mojones de la historia y las conquistas peronistas también debe agregarse la del 26 de julio, la de su muerte, acompañada por multitudes en ese momento y conmemorada cada año como una jornada de reconocimiento a la lucha y a su deseo de que el pueblo levantase sus banderas y las llevase a la victoria.

En 1951, Evita expone el núcleo duro de lo que va a ser la matriz de pensamiento nacional latinoamericano, al denunciar a los imperialismos explotadores. Expone la idea de unidad latinoamericana y su elemento fundamental: el pueblo. En consecuencia puede afirmarse que es una de las impulsoras, junto a Perón, de la Patria Grande en continuidad con las propuestas de San Martín, Bolívar, Artigas, O’Higgins y otros patriotas de la región.

Eva Duarte cumple un papel fundamental al implementar políticas para las trabajadoras y los trabajadores y desarrollos específicos orientados a las mujeres, los ancianos y los niños, como lo fueron el voto femenino, la creación de becas, asilos, albergues juveniles, viviendas, escuelas y otras realizaciones.

Son de suma importancia las cualidades que destaca el biógrafo Norberto Galasso, mencionando su anticipación al latinoamericanismo; la participación como representante gremial en la Asociación de Actores y Actrices, anticipando desde muy joven lo que será su posterior compromiso con trabajadoras y trabajadores y el papel que cumplió en la lucha por los derechos de las mujeres y en el desarrollo de los cimientos del feminismo y la lucha por las mujeres, ya prefigurado en su trabajo como actriz, cuando decidió representar a las mujeres de los caudillos federales.

Evita piensa desde el corazón y al igual que lo que dice de Perón, ausculta los latidos del pueblo para saber qué necesita, qué les duele a los más humildes, qué desean y ante este diagnóstico responde junto a su pareja presidencial con políticas públicas económicas, políticas, sociales para la soberanía política, la independencia económica y la justicia social, las tres banderas más importantes del peronismo.

Referencias bibliográficas:

Bernazza, Claudia. Jirones de mi vida. Seminario de 4 clases dictado por el Departamento de Planificación y políticas públicas de la Universidad Nacional de Lanús. Ver en línea: https://www.youtube.com/watch?v=nfCD2jRybakhttps://www.youtube.com/watch?v=QRmFZRDbhawhttps://www.youtube.com/watch?v=rP30H7xGrSo&feature=youtu.be

Perón, Eva (s/f) La razón de mi vida. Edición escolar Peuser.

Perón, Eva (2012) Eva Perón. Historia del Peronismo. Ediciones Fabro. Buenos Aires.

Perón, Eva (s/r) Mi mensaje. La Baldrich. Espacio de Pensamiento Nacional. www.labaldrich.com.ar.

Villalba, María (2020) “Eva Perón, las mujeres y el voto femenino”. Viento Sur, Universidad Nacional de Lanús, Remedios de Escalada, pcia de Bs.As. Ver en línea: http://vientosur.unla.edu.ar/index.php/eva-peron-las-mujeres-y-el-voto-femenino/

Walsh, Rodolfo (s/f) Esa Mujer. Ver en línea: https://docs.google.com/file/d/0B7IDIto5bCUudjVaVHVfRU90Zzg/edit?resourcekey=0-lAJjxk_A8Wp0UA7aw48BRA

[1] http://vientosur.unla.edu.ar/index.php/eva-peron-las-mujeres-y-el-voto-femenino/