jueves, junio 20, 2024
Nacionales

Aeropuerto de Ezeiza. Crónica de las muertes anunciadas

Por Nazareno Roviello/El Furgón –

Desde hace un tiempo el gobierno viene supuestamente inaugurando obras para contrarrestar con el relato kirchnerista. Dicho por el propio Macri, este cemento se toca, no es relato. Sin embargo, la obra pública es una problemática a nivel mundial, debido al lavado de dinero que produce para empresas y gobiernos. 

Es una herramienta utilizada para ingresar plata sucia al sistema, pero ,además, es una manera de hacer plata fácil ¿Por qué? Más allá de que las obras se “liciten” entre amigos, una vez cedida, las rutas y mayoría de las obras públicas tienen varios procesos. Como cualquier licitación pública se comienza por la base, y ahí es donde empieza la corrupción. 

La empresas y concesionarias trabajan desde el punto de inicio hasta el final con materiales o mezcla de materiales más baratos de los que corresponden. Pueden hacerlo porque no se ven. La mezcla de material baratos y caros para disminuir costos es una práctica común y no un invento argentino. 

La obra en Ezeiza

Es tal la corrupción y la cartelización en la obra pública que se convirtió en el problema principal de dos de los gobiernos más populares de América Latina: Brasil y Argentina. Mucha gente podrá pensar que todas son causas armadas, pero no es así. El circuito entre las empresas y gestiones gubernamentales data de hace mucho tiempo y es una de las principales fuentes de financiación para ambas partes: empresarios y políticos. En parte quedó demostrado por la causa Lava Jato que no cesa de tener impacto en el continente. Recordemos que hay causas en instrucción aquí en Argentina y que el propio de Juan Manuel De La Sota murió en el accidente de tránsito de una ruta por la cual estaba siendo investigado por el desprendimiento de una de estas causas. El macrismo -sin relacionarse con esta famosa investigación- tienen sus problemas propios. Es investigado por lavado de activos en la construcción del Metrobús, concesiones de peajes y demás, pero viene inaugurando las obras que puede a troche y moche. 

La mayoría de las personas se preguntan -como siempre- si estos trabajos existen o no, pero nadie se pregunta por la calidad y la seguridad de los trabajadores. Sólo aparece la preocupación cuando hay muertos, heridos o problemas graves. 

El martes 24 hubo un derrumbe en el Aeropuerto de Ezeiza. Se trata de una nueva terminal de partida que el gobierno estaba finalizando para inaugurar el próximo 2 de octubre. 

Un elevador tijera falló tras un golpe y todo se derrumbo. Al momento por fuentes oficiales hay 13 heridos y 1 una persona fallecida que es es capataz de la obra.

Los operarios de la construcción revelaron que venían siendo apurados para terminar la y que trabajaban día y noche para llegar al nuevo plazo exigido por la empresa y el gobierno. Personas especializadas en el tema indican que es raro que se trabaje de noche en ese tipo de obras por el coste de iluminación. Además, por la nula necesidad de hacerlo ya que no es un espacio transitable. 

Por supuesto que nada es casualidad, el macrismo tenía prevista la inauguración para el miércoles 2 de octubre; era el último día ya que al día siguiente comenzaba, para el gobierno nacional, la veda específica de este tipo de actos según lo establece el Código Electoral nacional que indica

Artículo 64 

Queda prohibido durante los veinticinco (25) días anteriores a la fecha fijada para la celebración de las elecciones primarias, abiertas y simultáneas, y la elección general, la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos electivos nacionales, o de las agrupaciones por las que compiten.

El incumplimiento de este artículo será sancionado de acuerdo a lo establecido en el artículo 133 bis previsto en el presente Código.

Por sí este indicio fuera poco, un alto representante de la UOCRA indicó que habían recibido denuncias sobre esta obra en el último informe. Por lo cual queda también involucrado el sindicato de la Unión Obrera de la Construcción. Entonces, me permito pensar en su responsabilidad por inacción. El mismo sindicato por problemas menores y no relacionados con la seguridad del trabajador, al menos en algunas seccionales ha resuelto cuestiones a los tiros y es conocido por no temblarle el pulso hasta cuando tiene que matar o apretar gente.

Para redondear la partida, el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires se había expedido respecto a la obra y había indicado que había cosas que corregir. Desde el gobierno el propio ministro Dietrich niega que hayan ordenado su suspensión. “Esta obra la hace la empresa concesionaria y Aeropuertos Argentina 2000 que es quien contrata, a su vez hay sistemas de sub contrataciones, todo está hecho bajo norma pero claramente algo se hizo mal y falló en este caso con estas lamentables consecuencias y hay que investigar qué pasó”

Facsimil del expediente

Al día siguiente del “accidente”, la gobernadora María Eugenia Vidal, el propio Macri y Dietrich inauguraron un Metrobús en Florencio Varela, el barrio del cual era el reciente fallecido capataz de la obra, José Humberto Bulacio. La gobernadora dirigió apenas unas palabras: “Lamentamos lo sucedido y mandamos nuestras condolencias, pero hoy es un día de fiesta para Florencio Varela” 

Fabian Catanzaro, de la Federación del Personal de Vialidad, indicó que lo mismo sucedió con la recientemente inaugurada ruta de Pergamino, que en realidad sólo estaba habilitada para la presencia del presidente en el acto. Pero que algunos vecinos filmaron cómo la obra no estaba finalizada y fue una puesta para la prensa. Lo mismo sucederá con las inaguración que esta semana tiene previsto el Presidente y el ministro Dietrich en otras 3 autovías. No les importa poner en peligro la vida de las personas que circulan por rutas mal realizadas. 

Por supuesto que esto no es algo nuevo y se utilizará para el juego político. Como se analiza a veces en el ámbito del Derecho Penal, pierde quien es atrapado en el hecho, que suelen ser los menos. A Macri le está sucediendo esto: su relato se le vuelve en contra y los accidentes no esperan ni siquiera al término de su mandato.  Obreros de la obra en Ezeiza denunciaron que eran 100 personas trabajando en 200 metros cuadrados, lo cual es otro indicio de precarización.

Cuando uno analiza la posibilidad de realizar auditorías al Estado es para ver la calidad de las obras. El gobierno de Nación y de la Ciudad acaba de finalizar en gran parte una de sus apuestas más ambiciosas: La elevación del ferrocarril San Martín. Un largo viaducto en plena ciudad de Buenos Aires por donde pasarán miles de personas, autos sobre la Avenida Córdoba. La pregunta es ¿para cuánto tiempo de duración lo construyeron? 

Parecería un temor injustificado, pero cada obra necesita auditoría y este país no es reconocido por su calidad institucional y efectividad.

Muchas rutas, hospitales, bajo nivel, Metrobús y obras de todos los gobiernos han tenido fallas y ahorros en los materiales que el día de mañana no sabemos cuán caro podemos pagar.

Finalmente para traer algo de archivo, este no es el primer incidente donde muere gente en Argentina. Estamos a 12 años de la mítica explosión de la planta piloto de la Universidad de Río Cuarto. Un 5 de diciembre de 2007, por la mañana, algo salió mal como suelen decir los políticos y se oyó una explosión en el campus universitario.

 Ese día terminó la vida de 6 personas que trabajan en el lugar, 14 heridos y 7 hospitalizados de gravedad. 

El problema principal es que se trataba de un emprendimiento público-privado que se llevaba adelante sin contrato entre la universidad, el grupo de investigación Gidpo, la empresa Smet y la famosa aceitera Deheza (Natura), quien su presidente hoy lidera la Unión Industrial tan colaboradora con el Frente de Todos. 

En un pedido de Deheza a Smet se trasladaron barriles de Hexano a la planta universitaria y este fue el material que provocó la explosión. Un aceite altamente incendiario que al ser material volátil tampoco debería ser manipulado en horarios donde hay alta concentración de personal en el campus. 

Este hecho donde no se cumplió regla alguna es otro episodio donde el Estado y las empresas privadas quieren avanzar a cualquier costo…

Veremos si este hecho se investiga y se llega a una conclusión que tenga un costo político. 

De cara al futuro, bueno sería auditar todas las obras, porque aunque haya poca gente interesado en esto, quizás los viejos tenían razón en algo cuando decían: es preferible hacer las cosas bien una vez, que hacerlas dos veces mal.