lunes, junio 17, 2024
Nacionales

Avenida Corrientes una calle anti pobres

Transitar por las calles de la ciudad significa tener una clara muestra de la situación y la crisis que atraviesa el país; el índice de pobreza alcanza un 35 por ciento y de indigencia un 5 por ciento. La pobreza infantil ha crecido a pasos agigantados, hoy existen casi 5 millones de niños en la Argentina que no pueden acceder a las necesidades básicas para construir una vida y crecer sana, dignamente y acceder a sus derechos.

Por otra parte, la Ciudad de Buenos cuenta con una gran cantidad de sujetos viviendo en la calle, según fuentes oficiales  al mes de marzo 1100 personas, mientras que para las 50 organizaciones sociales que han realizaron un censo popular son 6000 los/as que duermen al intemperie. Esto es grave, preocupante, importante y urgen políticas públicas para abordar el tema.

Contenedores “inteligentes” en la avenida Corrientes

Los hogares y paradores se encuentran colapsados, los subsidios habitacionales no existen y a los seres no les queda otra opción que armar sus rancheadas en las veredas, plazas o recovas y comer lo que encuentran en los tachos de basura o lo que las casas de comida descartan a la noche. Para subsistir recoger cartones o lo que encuentran en los contenedores.

En este sentido, las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires han inaugurado el día 16 de marzo pasado la nueva avenida Corrientes. La misma está dividida en dos por un bulevar con plantas. Desde las 19 y hasta las 2, los dos carriles de la izquierda entre Callao y Libertad quedan cerrados al tránsito y se convierte en peatonal.

A lo largo de la tradicional avenida se implementó un nuevo sistema para tirar los residuos, se trata de 18 contenedores de basura que fueron colocados desde Libertad hasta Callao. El Gobierno los denomina “inteligentes” ya que solo se abren con una tarjeta magnética que tienen los encargados y los comerciantes. Una vez que se cierra, el contenedor queda bloqueado. En las redes sociales los llaman “tachos tapa pobres” ya que no permiten que las personas ingresen en ellos a buscar comida ni cartones, ni, ni, ni.

Protesta de cartoneros

Por otra parte podemos observar que han instalado unos bancos de madera divididos por hierros que impiden que una persona pueda acostarse sobre ellos, en este caso podríamos llamarlos “bancos anti pobres”.

Estas acciones no hacen otra cosa que mostrar a un Gobierno que intenta tapar ocultar lo que sucede. No es casual que hayan comenzado por unas de las calles más turísticas de nuestra ciudad para que los mismos no observen y perciban la situación en la que estamos inmersos. Para mandar debajo de la alfombra la pobreza e  indigencia y el hambre que crece día a día violentando y vulnerando a los ciudadanos.

No puedo dejar de recordar una frase de Horacio Rodríguez Larreta el año pasado en una reunión con vecinos donde mencionó; “La única manera de que no haya gente, en este caso llamados cartoneros, que abren bolsas en la calle es que no haya cartón”.

Bancos anti pobres. Foto: David Banner @Carlosnacypop

Como seres sociales y como sociedad en conjunto no debemos tomar esto como natural aunque cada día al salir de nuestros hogares éste sea parte del paisaje cotidiano. No podemos ser cómplices ni indiferentes a esta realidad que nos atraviesa y de la cual somos protagonistas.

En palabras de Antonio Gramsci: “Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son cobardía, no vida. Por eso odio a los indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera”.

Carla Elena. Psicóloga Social y docente, miembro del Forum Infancias.

Foto de portada: https://www.buenosaires.gob.ar