sábado, abril 13, 2024
Nacionales

La caída de Santucho en los desclasificados de la CIA y el FBI

Por Andrés Carminati*, especial para El Furgón –

El 12 de abril, la Casa Blanca anunció la desclasificación de una nueva tanda de documentos sobre Argentina(1). Entre esa masa enorme y bastante desordenada de archivos, encontré un cable que se refiere a la caída de Mario Roberto Santucho, máximo líder del PRT-ERP(2). Como quizá muchos/as sepan, la caída de Santucho y toda la cúpula del PRT es aún hoy objeto de controversias. Todavía no está claro cómo llegaron los militares al departamento de Villa Martelli, donde se ocultaba el hombre más buscado por la dictadura, justo un día antes de su partida al exilio.

Desde aquel entonces se fueron construyendo distintas hipótesis. Ex militantes, periodistas e investigadores, dieron forma a diversos relatos que intentan explicar los hechos del 19 de julio de 1976.

Documento desclasificado

Los desclasificados norteamericanos abonan a una de esas hipótesis ya conocidas, aunque con algunas diferencias. Un cable de la CIA, del 21 de julio, revela lo siguiente:

  • “la información que permitió a las fuerzas de seguridad localizar a Mario Roberto Santucho (…) fue proporcionada por un oficial del ERP, que se puso en contacto con el Ejército Argentino y ofreció revelar los datos de Santucho y otros líderes a cambio de la liberación de su esposa”(3).

A renglón seguido sostiene que:

  • “El Ejército no sólo aceptó, sino que prometió al oficial de ERP que le daría dinero y asistencia para salir de Argentina con su familia (…) el oficial señaló el edificio de Villa Martelli”.

Ya en las “Memorias” de Enrique Gorriarán Merlo se mencionaba una versión similar a esta. Pero que él descartaba de plano. Decía Gorriarán:

  • “Entre esas versiones, la primera que tiraron fue que el Gringo Menna había concurrido ese día a una cita con un médico cuya esposa estaba en manos del Ejército, (…) después habrían seguido al Gringo, llegaron a la casa y se encontraron con Roby, Benito… Pero esta versión es falsa porque el Gringo no estaba en la casa, llegó después que había sucedido lo de Roby y ahí lo apresaron”(4).

Sin embargo, esa versión, aunque con varios agregados, fue retomada por Gustavo Plis-Sterenberg en su libro sobre “Monte Chingolo”. El autor señala que al “médico”, le decían así porque era el responsable de sanidad de la Escuadra Especial. Y que era muy amigo del Gringo Menna, de cuando militaban en Córdoba. Dice Plis-Sterenberg:

  • “El 18 de julio, el ‘Médico’ se presentó en el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército e insistentemente pidió hablar con el coronel Fernando Verplaetsen pues poseía ‘una información delicada’. Fue llevado a Campo de Mayo, y ahí le propuso al coronel canjear la libertad de su compañera por la entrega de su amigo, el Gringo Menna”(5).

Acá el autor le añade otro componente que es determinante. Para él, Menna no fue seguido hasta su casa, sino que al momento de su secuestro tenía “un recibo por el alquiler de un nebulizador”, donde figuraba su dirección verdadera.

También Mario Santucho, uno de los hijos del dirigente, sostiene que la hipótesis del nebulizador es “la más convincente”:

  • “Mi tío Julio Santucho recibió una carta de puño y letra de Eduardo Merbilháa, miembro del buró político del PRT, donde están los indicios ciertos de que a Menna lo entregó un ex militante del PRT, capturado por el Ejército un tiempo antes y que negoció entregar a Menna a cambio de que no mataran a su mujer y sus hijos”(6). 

Marcela Santucho, también hija del Roby, sostiene que el Equipo Argentino de Antropología Forense, confirmó que Menna “habría alquilado un nebulizador en una farmacia de la zona”.

  • “En ese tiempo se usaban unos nebulizadores grandes como garrafas y el dueño de esa farmacia contó que perdió un nebulizador en el departamento donde matan a Santucho…  el hijito del Gringo estaría enfermo y tenía que dar la dirección verdadera, porque irían a buscar el aparato”(7).

 La caída de las imprentas

Desde junio el PRT-ERP venía sufriendo golpes en lugares sensibles. Días antes de la caída de la dirección del partido, el Ejército descubrió las dos imprentas clandestinas más importantes, en Córdoba y Buenos Aires. Otros documentos desclasificados se refieren a esos hechos. Entre ellos se destaca uno que eleva personalmente el Coronel Alberto Valín, jefe del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, al FBI norteamericano:

  • “Durante el periodo del 11-12 de julio de 1976, las unidades del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) en operaciones conjuntas con la policía provincial de Buenos Aires y de Córdoba, descubrieron dos imprentas en la provincia de Buenos Aires y Córdoba”(8)

Pero además, el informe cerraba con una frase, que a la luz de los episodios posteriores, resulta intrigante:

  • “Como una señal de los éxitos de las fuerzas de seguridad sobre el ERP, la SIDE recientemente detuvo a dos hermanos de Mario Roberto Santucho, y estuvo muy cerca de detener a Santucho mismo”.

Evidentemente venían pisándole los talones. Es probable que en esos días hayan terminado de juntar la información suficiente que les permitió dar el gran golpe.

Andrés Carminati

Frente a la dictadura, la OLA

Por otro lado, el documento de la CIA del 21 de julio incluía otros elementos que nos permiten analizar la verosimilitud de los contenidos del “cable” y la información que manejaba la inteligencia militar:

  • “2. El oficial del ERP también dijo a las autoridades que, por el peligro que corría la vida de Santucho (…) estaba planeando viajar a finales de julio hacia Cuba”.
  • Efectivamente, en el Comité Ejecutivo de julio se había resuelto la salida de Santucho del país. Salida que él pospuso para el 20 de julio, para participar personalmente de una reunión con Montoneros, e intentar sellar la unidad de las organizaciones revolucionarias en la “OLA”, Organización para la Liberación de Argentina.

La otra cuestión que adelantaba el “informante” era la designación de Luis Mattini como Secretario General del Partido:

  • “El oficial de ERP dice que un reemplazo probable a Santucho como comandante del ERP es Luis Mattini”.

Finalmente, el supuesto delator habría dado información sobre la relación con Montoneros:

  • “3. El oficial de ERP dijo que a principios de julio, Santucho se había reunido con Mario Firmenich, comandante de los Montoneros, para continuar las discusiones sobre la posibilidad de una fusión del ERP con Montoneros (…) La reunión entre Santucho y Firmenich se realizó en los suburbios del norte de Buenos Aires”.
Documento desclasificado

Efectivamente, los encuentros entre ambas organizaciones se estaban llevando a cabo. Es conocido que por parte del PRT-ERP, y en particular de Santucho, apostaban fuertemente a la concreción de la unidad. Así se expresaba en el Boletín Interno del Partido, del 14 de julio de 1976 “(Secreto: sólo para militantes y aspirantes)”:

  • “los recientes avances unitarios en el campo revolucionario nos han colocado ante la posibilidad real e inmediata de construir una organización frentista integrada por el PRT, Montoneros y Poder Obrero (…) Dar este paso significará iniciar un proceso de convergencia quizás complejo, pero de un positivismo difícil de exagerar”(9).

Santucho estaba convencido que su presencia era fundamental. Arriesgó concientemente su vida por ello.

En otro documento desclasificado, del 15 de julio de 1976, se asegura que los servicios de inteligencia estaban al tanto de las reuniones entre ambas organizaciones. Y además, que creían que tanto Santucho como Firmenich estaban en Buenos Aires. Muy buenas razones para pensar que en esos cuatro días (15 al 19/7) toda la inteligencia militar se activó en la búsqueda. Fundadas razones para pensar que “alguien” estaba pasando información. Las reuniones, desde luego, eran secretas.

El teletipo del FBI contenía información brindada nada menos que por el Ministro del Interior, Albano Harguindeguy, en una reunión privada con el embajador norteamericano y un informante anónimo:

  • “Los servicios de inteligencia de Argentina han revelado información, juzgada como confiable, de que las organizaciones ERP y Montoneros unirán fuerzas y anunciarán su fusión en un manifiesto público (…) [el SIE] cree que el líder del ERP, Mario Roberto Santucho, está en Buenos Aires, como así también el líder de Montoneros, Mario Eduardo Firmenich”(10).

Como decíamos antes, le estaban pisando los talones. Las fuerzas armadas contaban con varias pistas que los acercaban a su objetivo. Y si bien las sospechas sobre un trabajo de infiltración quedan pendientes, sabemos que la principal forma de obtener información por parte de las fuerzas armadas fue el secuestro y la tortura sistemática. Quizá lo falso del informe de la CIA es el cuento sobre el “traidor enamorado”, y la verdad sea que en las sesiones de tortura a las/os secuestradas/os en los días previos, hayan logrado obtener las pistas que los condujo finalmente a Villa Martelli.

El otro dato interesante que se ratifica con la lectura de estos documentos, es el grado de integración que había entre los servicios yanquis con las altas cúpulas de las fuerzas armadas. Harguindeguy y Valín reportaban personalmente a la Embajada, la CIA y el FBI.

Verdad y Justicia

Lamentablemente la información que nos proveen los desclasificados es acotada. Son apenas una pieza más del rompecabezas de nuestra historia, hecho trizas por el terrorismo de estado. Pero revelan una vez más el carácter burocrático y planificado de la represión. Y nos permiten volver a preguntar sobre el destino de Santucho y toda la generación militante de los ’60-‘70. Sabemos que están las listas, sabemos que están los documentos. Luego de más de 40 años es necesario romper los hilos de continuidad del terrorismo. El Estado tiene una deuda inconmensurable con el pueblo.

Somos conscientes que la verdad es peligrosa. La verdad es subversiva, como Santucho y el PRT-ERP. Por eso, en su búsqueda, venceremos.

*Andrés Carminati es doctor en Historia y docente de la Universidad Nacional de Rosario. Especialista en las luchas del movimiento obrero bajo la dictadura, está estudiando la serie de documentos que el estado norteamericano ha desclasificado recientemente, y que corresponden al período 1976-1983. Autor del blog Palabra caliente

(1) https://www.intel.gov/argentina-declassification-project/records

(2) El 19 de abril lo di a conocer en el blog “La Palabra Caliente”: https://wp.me/p4okEI-r4

(3) Argentina Declassification Project, ADP-Archives, NW 54739, DOCID-32989988, 21 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor. https://www.intel.gov/argentina-declassification-project/records

(4) Enrique Gorriarán Merlo, Memorias. De los Setenta a La Tablada, Buenos Aires, Planeta, 2003, p.317

(5) Gustavo Plis-Sterenberg, Monte Chingolo. La mayor batalla de la guerrilla argentina, Buenos Aires, Booket, 2006, p. 436.

(6) https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2018/07/19/asi-investigo-el-hijo-del-jefe-guerrillero-mario-roberto-santucho-las-tres-hipotesis-sobre-la-muerte-de-su-padre/

(7) http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/04/30/argentina-la-hija-de-santucho-da-a-conocer-una-investigacion-sobre-la-muerte-en-combate-de-su-padre-robi-santucho-y-benito-urteaga/

(8) ADP_FBI, 2002 Re-reviewed Documents, 1392544-0 – 109-BE-2-1655, 15 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor.

(9)  BOLETÍN INTERNO Nº121, 14 de Julio de 1976, en Daniel De Santis,  (Comp.) A Vencer o Morir. PRT-ERP. Documentos,  Buenos Aires, EUDEBA, 1998. Tomo 2.

(10) ADP-Archives, NW 54739, DOCID-32989906, 15 de julio de 1976. Traducido del inglés por el autor