lunes, abril 22, 2024
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Contracumbre de los pueblos para recibir a la OMC

Gonzalo Ávila/El Furgón* – Desde el 10 al 13 de diciembre se realizará por primera vez en la Argentina una cumbre ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esta será la onceava vez desde que nació en 1995 y concurrirán representantes de 164 países del mundo a negociar acuerdos multilaterales. Se realizará en Buenos Aires, en una zona protegida del lado de Puerto Madero. Sin embargo, del otro lado de la zona de seguridad se gestará la Cumbre de los Pueblos “Fuera OMC: Construyendo alternativas”, donde movimientos sociales, sindicatos, campesinos, mujeres, colectivos disidentes, por mencionar algunos, se congregarán para decirle NO a la OMC y al Libre Comercio.

Como antesala, tuvimos el placer de entrevistar a Mariano Treacy -investigador y docente de la Universidad Nacional General Sarmiento y miembro de la Sociedad de Economía Crítica- y a Ximena Gómez -integrante de la Asamblea Argentina Mejor sin TLC, Democracia Socialista y ATE Desarrollo Social de Nación Lista blanca-negra-violeta- que vinieron a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) a una actividad impulsada por el Colectivo de Pensamiento Crítico en Economía (CoPenCE), regional de Córdoba de la Sociedad de Economía Crítica (SEC), y la Confluencia “Fuera OMC”.

¿Qué loco está el mundo no?, o sobre las nuevas formas del capitalismo mundial

Comenzamos a charlar con Marian y Xime, después de compartir un día intenso, donde pasamos de hablar de las reformas laborales en Brasil, Argentina y Francia a la relación entre capital financiero y productivo. El mate pasa de mano en mano, no para nunca, como las ruedas del capitalismo de la que han teorizado los y las zapatistas.

El mundo de hoy no es igual al de ayer. El capitalismo, desde la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo después de la crisis de los años 1970, está en una nueva etapa, nos dice Mariano. No solo hay un abrupto crecimiento del comercio, sino también un cambio en su composición, ya que predomina el comercio intrafirma (entre filiales de las mismas empresas) y de bienes intermedios. La densidad de las relaciones entre países también ha mutado, no sólo se ha incrementado el flujo comercial de bienes y servicios sino que la acción del mercado ha provocado cambios en la geografía social, donde los fenómenos migratorios han adquirido una importancia central por necesidad, o como consecuencia de las realidades locales que expulsan trabajadores y trabajadoras a la deriva.

Se los nota firmes y claros. No se conocían antes, pero el colectivo que las trajo a Córdoba sirvió de ayuda para ponerse al tanto de en qué anda cada uno. Mariano es Licenciado en Economía y Ximena Licenciada en Sociología.

La crisis del 2008 y 2009 provocó un cambio en algunas de las tendencias que se venían observando desde 1970, y las consecuencias que provocó se están empezando a manifestar políticamente en los países centrales. Trump, el Brexit, el ascenso de nacionalismos de derecha y de izquierda en Europa y otros episodios contrarios a la globalización, han ido emergiendo en los últimos años, pero el libre comercio está lejos de agotarse como proceso histórico. “Desde 2008, se ve un estancamiento en el crecimiento del comercio mundial. Las principales economías del mundo introducen políticas proteccionistas y se van cerrando, y los flujos de capital se retraen. De la mano de este proceso se producen cambios en las formas de liberalización donde los foros multilaterales como la OMC ceden terreno a los espacios bilaterales, regionales o megarregionales”.

En la actualidad, asistimos a una disputa de la hegemonía mundial entre Estados Unidos y China, que se expresa en los posicionamientos que asumen en las distintas negociaciones que llevan adelante. “Los Estados Unidos, que con la administración Obama habían encabezado la apuesta megarregional en los tratados Trans Pacífico (TTP) y Trans Atlántico (TTIP) con el objetivo de generar zona de libre comercio que excluyeran a China, han modificado su estrategia con el cambio de administración. El Departamento de Comercio de los Estados Unidos (USTR), impulsado por el lema ‘America First‘ de Donald Trump, desarrolla una estrategia centrada en las negociaciones bilaterales, se ha retirado de los principales acuerdos megarregionales y bloquea u obstaculiza las negociaciones en los foros multilaterales”.

Por su parte, “China construye pacientemente su hegemonía pero sin arrebatarle los espacios de liderazgo a los Estados Unidos. Apuesta a acuerdos de comercio bilaterales o megarregionales como el Partenariado Económico Comprehensivo Regional (RCEP), y encabeza la Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda (BRIZNA), una obra de infraestructura sin precedentes. Como los Estados Unidos, China tampoco tiene un interés especial por los foros multilaterales. Hoy la disputa hegemónica, es necesaria actualizarla. Las estrategias cambian, las nuestras deben hacerlo, el mundo gira, y nosotras no podemos seguir pensando que todo es como hace 50 años”.

“En los países ‘centrales’ se da una creciente crítica a la liberalización del comercio con tendencias más nacionalistas o con otras expresiones más de izquierda, pero expresiones al fin de esa pérdida de consenso en relación a las supuestas bondades del libre comercio, que lejos de generar el progreso prometido ha profundizado las inequidades sociales. En paralelo, en algunos países de la periferia se vuelven a levantar las banderas del libre comercio como forma de salir del ´atraso´ y conseguir el tan mentado ‘progreso’, mediante nuevas formas de derrame”, explica Mariano.

Terminamos viendo que en la Argentina se impulsa un cierto “regreso” a otro momento histórico. No en el sentido de “volver a los 90”, como muchas bocas dicen, porque claramente no es así. Sino que se trata de volver a un consenso sobre el libre comercio que ya no existe a nivel mundial. En los países centrales se están discutiendo medidas de compensación de los efectos del libre comercio y se están preservando cada vez más esferas. Y en los países periféricos, sin haber conseguido aún las promesas de la fallida Ronda de Doha (“del desarrollo”), se impulsan nuevamente diversas formas de liberalización y desregulación, que solo pueden profundizar las brechas e iniquidades. La estrategia es mostrarse bien hacia afuera, dar señales políticas de cambio, y generar consenso interno sobre el rumbo elegido manteniendo siempre la esperanza de que arriben inversiones que nunca van a llegar.

Dos ruedas que vienen a diferentes velocidades, o cómo vienen las negociaciones de la OMC y otros mecanismos de liberalización

Desde la Ronda de Doha (2001), la OMC se ha trabado frente a la imposibilidad de generar nuevos consensos. Las disputas que se generaron en torno a una clara división Norte-Sur, ya que los países industrializados lograron liberalizar el comercio de manufacturas pero los países agrícolas todavía no han conseguido el acceso a estos mercados. Sin querer reducir sus subsidios a las producciones y exportaciones agrícolas (maíz, algodón), ni ofrecer mayores espacios en sus mercados domésticos, los países del norte han intentado introducir en la agenda de la OMC “nuevos temas” de su interés como e-commerce, servicios, inversión, compras gubernamentales o derechos de propiedad intelectual.

Estas instituciones internacionales y sus mecanismos jurídicos están en su mayoría establecidos acorde a los intereses de los países más poderosos y de sus Empresas Transnacionales. “Las corporaciones quieren regular nuestras vidas y no quieren que las regulemos nosotras mismas”, enfatiza Ximena. La idea de regular las vidas hace pensar en una cierta mirada desde la Economía Feminista.

Como decían, si bien la OMC está paralizada, muchos de los “nuevos temas”, ya están siendo tratados y forman parte de capítulos de los TBI y TLC’s. De esta manera, la liberalización sigue su camino, pero surfeando alternativas. Y así, nada se pierde, ni se desvanece. El TPP, recientemente abandonado por Trump, sirve de base para otros acuerdos. Sus capítulos se repiten en los nuevos TLC’s, por lo que podemos afirmar que el TPP no está muerto. Sino que vive en todos los otros acuerdos.

Las dos ruedas no paran. La de la OMC va más lenta, pero ni bien los estándares de los TLC´s y TBI se vuelvan moneda corriente y vayan acorde a lo que se quiere instalar en la OMC, sólo será cuestión de hacer “ctrl+c; ctrl+v”, y la OMC posiblemente vuelva a tomar vuelo.

El estudiante “ejemplar”, o cómo el gobierno macrista se presenta

“Desde que llegó al poder está tratando de hacer todo para que la lluvia de inversiones llegue a Argentina. Mejor dicho, están haciendo todo para presentarse hacia afuera, y hacia adentro, como un gobierno serio, responsable, que otorga seguridades jurídicas”, es la lectura compartida entre ambas.

La reforma laboral, previsional, tributaria, son formas de generar previamente las condiciones necesarias para permitir el proceso de acumulación. El objetivo último del macrismo con estas reformas, es tratar de asegurar una ganancia empresaria, y por lo tanto lo que se necesita para asegurarla es que los y las laburantes, pierdan derechos, y la capacidad de decidir sobre cómo regular sus vidas. El conflicto capital-vida vuelve a tomar el centro de la escena.

Ximena comenta su participación en la organización de un foro que se desarrollará en la Contracumbre, sobre el impacto del libre comercio en las mujeres, disidencias y trabajadoras. Es inevitable referirse a la relación entre el mercado del trabajo y el trabajo no remunerado de las mujeres: “Esto sin duda es peor para las mujeres, ya que esta liberalización de la economía y de ciertos sectores de la economía, produce un doble juego. Primero la pérdida de puestos de trabajo, que ocasionalmente suelen ser reemplazados por trabajos más precarios para todos, y las mujeres son las más perjudicadas. Brecha salarial, condiciones de trabajo y de convenio colectivo que no suele tener en cuenta las diferencias de género, por mencionar algunas. Y segundo, en los contextos de crisis y ajuste las jornadas de trabajo se extienden, como el aumento del tiempo de trabajos de cuidados no remunerados, tarea que recae en su mayoría en las mujeres”.

La OMC será una farsa. Puros reflectores, y mucho ruido, pero pocas nueces. No sólo será una farsa por cuanto se estima que la declaración podría firmarse semanas antes en Ginebra sin grandes compromisos políticos de cara a la próxima cumbre, sino que oficiará como escenario de la firma del TLC del MERCOSUR con la Unión Europea, luego de muchas negociaciones. Mientras la OMC se mostrará trabada o con “pequeños pero importantes” avances, el gobierno anunciará con bombos y platillos la firma de un acuerdo bilateral con la Unión Europea que significará, en su propia cosmovisión, el definitivo pasaje de “regreso al mundo”.

Aun así, nuestra resistencia es infinita. Se esperan muchísima cantidad de militancia de todo el mundo, para mostrarles que aquí estamos. Y que no nos han derrotado.

Vamos lento, pues porque vamos lejos, o qué alternativas estamos gestando para muchos mundos nuevos

Ante tantas avanzadas, es necesario administrar las fuerzas. No solo para criticar, y frenar estos avances de las clases dominantes, sino para gestar y multiplicar las alternativas que andamos caminando. Si la liberalización no, ¿entonces qué? Esto nos dirían los y las zapatistas. Bueno, pues en el hoy, ya existen gérmenes de ese mundo nuevo que estamos construyendo y que necesariamente debe derrocar al capitalismo.

En cuanto a la OMC y los TLC, las experiencias son variadas. Desde la Confluencia #Fuera OMC, a la Asamblea Argentina Mejor sin TLC, a los sindicatos a nivel internacional, el internacionalismo desde abajo al que nos llaman las zapatistas, las producciones agroecológicas y campesinas, las cooperativas de trabajo. Muchas son formas en que resistimos al capitalismo. Muchas las formas en que nos organizamos y luchamos.

Si bien, se lee que la OMC no avanzará, es necesario encontrarnos y aprovechar estas instancias para poder generar una articulación profunda entre diferentes sectores. Ambas, desde su rol aportan tanto en la organización de la Contracumbre, como de las instancias de difusión por toda Argentina. “Desde el 9 al 13 de diciembre, se estará llevando a cabo una Contracumbre de los pueblos. Discutiendo, formándonos, expresándonos cultural y políticamente. Habrá Foros de Soberanía Alimentaria, Economía Social y solidaria, feminista, de los y las trabajadores, movilizaciones y un acto de cierre en donde se leerá un documento con las conclusiones de cada uno de estos foros”, comentan.

Más que nunca se vuelve importantísimo el rol de las organizaciones sociales y políticas, de los sindicatos, de los movimientos sociales y de los y las trabajadores en contra de esta nueva avanzada del capital. “No queremos ser como las cúpulas sindicales que han arreglado con el gobierno, en contra de los y las trabajadoras. No seremos eso y no lo buscamos. Queremos una articulación en unidad, porque si lxs de abajo nos movilizamos es posible resistir y luchar por una sociedad más justa”, reafirma Xime.

*Artículo publicado en La Tinta / Fotos: Colectivo Manifiesto