La cumbre de los cipayos en Florida
Se los vio contentos celebrando el ingenio de Donald Trump, cuando les espetó en la cara: “No voy a aprender su maldito idioma”.
Festejaron cuando el pedófilo presidente amenazó: Cuba “vive sus últimos momentos… tienen una mala filosofía y un mal régimen que lleva ahí demasiado tiempo”. México es el epicentro de los cárteles de droga “hay que erradicarlos”.
Asintieron, inclinando la cerviz, cuando el genocida de la Casa Blanca comprometió a sus gobiernos a aceptar el uso de la fuerza militar estadounidense para “resolver” problemas internos, relacionados con la estabilidad y la seguridad de los países de la región.
Se empujaron para firmar el documento, fruto podrido de la minicumbre reaccionaria y neocolonial, bautizada con el rimbombante nombre de “Escudo de las Américas”. Un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse a los intereses estadounidenses
Confluyeron en Florida los mandatarios de los “protectorados” de Argentina (Javier Milei), de Bolivia (Rodrigo Paz), de Chile (José Antonio Kast), de Costa Rica (Rodrigo Chaves), de República Dominicana (Luis Abinader), de Ecuador (Daniel Noboa), de El Salvador (NayibBukele), de Honduras (NasryAsfura), de Panamá (José Raúl Mulino), de Paraguay (Santiago Peña) y de Trinidad y Tobago (Christine Kangaloo).
Ya desde inicios de año, las medidas tomadas por los mandatarios de República Dominicana y Trinidad y Tobago para servir de base naval de Estados Unidos fueron claves para el ataque militar contra Venezuela.
Mientras que empeñado en llevarse el cetro del cipayo mayor, el ecuatoriano Daniel Noboa tras el inicio de operativos militares conjuntos con el Comando Sur, ofreció sus bases para las tropas estadounidenses. Además de subir el tono de sus críticas a Colombia, acusando a su vecino de la inseguridad fronteriza y del traslado de drogas a su país, imponiendo aranceles de 50 por ciento a sus productos. Y como frutilla del postre, declaró -mediante un decreto presidencial- persona non grata al embajador de Cuba, Basilio Antonio Gutiérrez, y ordenó a toda la misión diplomática cubana salir del país en 48 horas, con la consiguiente ruptura de relaciones entre ambos países.
No le fue en zaga el inefable Javier Milei: Comunicados oficiales en apoyo abierto a la guerra contra Irán. La perspectiva cierta de instalación de una base estadounidense en Ushuaia con acceso irrestricto al Atlántico Sur y el paso al continente Antártico. La firma de un acuerdo con Washington para la entrega de minerales críticos. Mientras que su ministro de Defensa, general Luis Presti, incorporaba a la Argentina a la “coalición regional contra el narcoterrorismo”, durante el encuentro el pasado jueves en Miami sobre seguridad hemisférica que encabezó el secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth quien aseguró suelto de cuerpo que América Latina está en peligro de perder sus valores “occidentales y cristianos por la migración masiva”. Milei en una revisión ampliada de las “relaciones carnales”.
Un claro y peligroso retroceso en el largo y difícil proceso independentista de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Mientras la basura continental festejaba las desternillantes ocurrencias del patrón Donald Trump: “HowfunnyMrPresident…jajajaja!”.
*Corolario: Ahora Javier Milei, acompañado por diez gobernadores de todas las facciones políticas argentinas -desde los radicales Valdés y Cornejo, a los peronistas Jalil y Sáenz, pasando por conservadores como Torres- viaja a Nueva York para participar del Argentina Week, organizado por el JP Morgan y Bank of America, con el objetivo de presentar la situación económica y financiera de la Argentina, y atraer capitales extranjeros…. De paso aprovechar para realizar algunas compras en las siempre surtidas y apetitosas tiendas de Manhattan.
