sábado, abril 13, 2024
Nacionales

Miguelito López: “Ledesma es un monstruo que se traga la riqueza del pueblo trabajador y no devuelve nada”

Por Luis Brunetto, desde Jujuy/El Furgón –

Miguelito López es profesor de Artes Plásticas, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), concejal por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), y actual candidato a intendente de Libertador General San Martín. En 2017, encabezó la lista que ganó los comicios locales, en el marco de la gran elección que consagró a Alejandro Vilca y a otros militantes como diputados provinciales. “¿Podés enfrente del Reloj 1 de Ledesma? Es un comedor obrero, ahí voy a estar yo”. Llego y, más que hacerle una entrevista, me incorporo a una charla con 6 ó 7 obreros de Ledesma que discuten con López como con un amigo del barrio o un familiar. Uno de ellos me cuenta lo que se siente viviendo en Libertador: “Esto es una cárcel, no podemos ni pescar, bañarnos en los ríos, con el calor que hace acá en verano, solamente a escondidas, porque te persigue la guardia de Ledesma. La ciudad está rodeada por la planta y las tierras, todas de Ledesma”. Miguelito, como lo llaman, como tantos otros habitantes de Libertador, lleva en la piel las marcas de la opresión de los Blaquier: Cuando era chico, él, su padre y su hermana Noelia, de 6 años, cayeron en uno de los canales de Ledesma que atraviesan la ciudad, y fueron arrastrados por la corriente. Noelia murió. “Ahí empecé a entender lo que es Ledesma, lo que es el sistema”.

“La Rosadita”, la mansión de la familia Blaquier junto al Ingenio Ledesma

El Furgón: – ¿Qué representa el poder de los Blaquier?

Miguel López: – Ledesma es dueña de casi 170 mil hectáreas, de las cuáles explota apenas la cuarta parte. Libertador es un pueblo encerrado por los cuatro costados: de un lado, la planta; de los demás, cañaverales y frutales que pertenecen a la empresa. El gerente general de Ledesma, que seguramente les cuesta muy caro, es Javier Goñi, que es nada menos que el presidente del Coloquio de IDEA, así que te darás cuenta de la importancia de la empresa como poder en todo el país. Vos viste lo que es la fábrica, el tamaño que tiene, y también habrás visto la falta de infraestructura que hay en la ciudad: calles de tierra, sin cordones, viviendas precarias. En el Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy (IVUJ), hay 30 mil familias inscriptas esperando una vivienda, y la mayoría son de esta zona, que es donde más golpea el déficit habitacional. Acá no hay tierra para construir viviendas. La ciudad está encerrada por la empresa. Para resolver eso hay que recuperar la tierra del pueblo trabajador y originario de Libertador, que hoy está en manos de Ledesma, que es un monstruo que se traga la riqueza que produce el pueblo trabajador, y no devuelve nada. Por eso, nosotros planteamos que la lucha acá es clase contra clase, justamente contra el poder terrateniente de los Blaquier.

E.F: – La lucha por la tierra y la vivienda ha sido muy importante en los últimos años, porque no hay disponible, es toda de Ledesma.

M.L: – Si acá hubo una lucha tremenda en el 2011, protagonizada por familias sin techo, muchas eran de trabajadores del azúcar, del citrus, empleados indirectos de Ledesma, municipales, estatales, y se consiguieron unas 80 hectáreas.

E.F: – ¡Ochenta hectáreas que para los Blaquier no es nada!

M.L: – ¡Nada! Calculo que es el tamaño que ocupa la planta industrial solamente. Pero además el costo fue enorme, porque se desató una represión en la que fueron asesinados tres trabajadores que apoyaban el reclamo, que tenían familiares y amigos asentados. Ledesma coordinó directamente, a través de su jefe de Seguridad Carlos Ferro, la represión que llevó adelante el gobierno kirchnerista de Walter Barrionuevo. Para desatar la represión usaron como pretexto la muerte de un policía, un joven que creo que no llegaba a los 20 años, que justo estaba sin chaleco y sin protección de ningún tipo.

E.F: ¿Ledesma controla a las fuerzas de seguridad?

M.L: Mirá, acá en el distrito solamente figura un puesto de Gendarmería, que está cerca de Fraile Pintado, una ciudad que está a unos 15 kilómetros de acá. Sin  embargo, hay un puesto de la fuerza, con unos 60 gendarmes, que está a una cuadra de la entrada de la planta de Ledesma, al lado de la Gerencia de Campo de la empresa, y al lado hay una comisaría provincial y, enfrente, la Brigada de Investigaciones, que supuestamente está para combatir el narcotráfico, pero hace espionaje político.

Caravana de campaña en Libertador Gral. San Martín

E.F: – ¿La represión de 2011 quedó impune?

M.L: – Si por supuesto. Por la muerte del policía arrestaron a dos personas, y al año las tuvieron que soltar por falta de mérito, nunca se probó que se haya disparado del lado de los manifestantes. Eso sí: Los dirigentes de la protesta están procesados hasta el día de hoy. Todo muy turbio. El único costo que pagó el gobierno de Barrionuevo fue que tuvo que renunciar su ministro de Seguridad, Pablo La Villa, que ahora es dueño de una cadena de estaciones de servicio en San Salvador. Hubo una Comisión Investigadora en la Legislatura de la provincia que los radicales le impusieron a Barrionuevo, pero quedó en nada. En un documental que se filmó sobre estos hechos, Barrionuevo dijo: “Fue obra del poder en las sombras”, definiendo de esa manera al Ingenio Ledesma.

E.F: – Se siguen comportando como en la dictadura…

M.L: – Si, es así. No se permiten asambleas dentro de la fábrica, ni en el campo; tampoco que entren los dirigentes sindicales. Ni bien terminan los mandatos de los delegados, avanzan en querer despedirlos.

E.F: – En ese contexto, la victoria de ustedes en 2017 suena increíble ¿ Cómo se explica?

M.L: – Se explica por la represión que, tanto en 2016 como en 2017, el gobierno de Gerardo Morales llevó adelante contra los trabajadores del azúcar. En 2016 hubo una huelga de 8 días que consiguió un aumento por encima de lo que ofrecía la empresa, y en 2017 otra de 24 días. En las dos hubo represión, pero en la última, los obreros movilizados y la organización de autodefensa hicieron que la policía tuviera que retroceder 6 cuadras. Y el gobierno de Morales no habilitó la negociación en el ministerio de trabajo provincial, sino que hizo intervenir a Jorgito Triaca, como quería Ledesma. Entonces los trabajadores vieron claramente la ligazón entre el personal político del estado y la patronal, el peronismo en crisis no tomó cartas en el asunto, ni siquiera trató de jugar su habitual rol conciliador, y como en todas las asambleas, las marchas, los cortes, estuvo la izquierda, entonces los compañeros dijeron “bueno vamos a votar a la izquierda, que son los que siempre, siempre, están con nosotros”. Y eso pasó en la provincia también: “Vilca es un trabajador igual que nosotros, vamos a votar a la izquierda”. Esa fue la reflexión que hubo y que explica nuestro triunfo en Libertador. Después de la huelga, la gente nos pedía las boletas, llevaban las boletas a sus barrios, a sus amigos, a sus familias. Fue una situación atípica, porque los punteros de los partidos patronales quedaron completamente descolocados con el pasamanos  de boletas, pero también de ideas, que circularon gracias a la huelga.

E.F: – ¿Pudieron recomponerse los partidos patronales?

M.L: Han surgido varias mediaciones. Por ejemplo, Rafael Vargas, el secretario general del sindicato del azúcar de Ledesma, ha decidido integrarse a las listas peronistas, va como candidato a intendente y a vicegobernador por el Frente Patriótico, ligado a Juan Grabois y a la Iglesia. Tratan con eso de reflotar la ilusión de que los trabajadores pueden resolver sus problemas aliándose a partidos patronales. Pero el candidato a primer concejal de ese frente, es el empresario Juan Baigorria, el dueño de la Axxion que está sobre la ruta, y que es hijo de un abogado que era asesor del gremio papelero, y que se enriqueció vendiendo a los compañeros en una huelga en el ’87. Esa estación está en la tierra que Ledesma le concede a cambio de haber convencido a los trabajadores de firmar un acuerdo desastroso para ellos, pero favorable para la empresa. Además de eso, es un tipo poco serio: Pasó de listas ligadas a los radicales, a listas ligadas a la Tupac, a listas ligadas al peronismo, lo único que le importa es mantener la banca. Y, lamentablemente, la dirección del sindicato azucarero se somete a personajes de este tipo.

Caravana del FIT en Libertador Gral. San Martín

E.F: – ¿Qué expectativa tienen para estos comicios?

M.L: – Nosotros creemos que la izquierda ya ha sembrado una idea fuerza, que los trabajadores deben hacer política y en forma independiente de los partidos patronales, que ha calado hondo en un importante sector de la población trabajadora de Libertador. Pero, además de eso, mientras todos prometen demagógicamente, nosotros decimos de donde sacar la plata. Decimos que hay que cobrarle impuestos progresivos a las grandes fortunas, y eso acá es cobrarle impuestos municipales a los Blaquier, concretamente.

E.F: – ¿Y eso no lo plantea por ejemplo el Frente Patriótico?

M.L: – No, porque no quiere afectar las ganancias de los capitalistas, porque lleva a un candidato como Baigorria, que es un capitalista, y además ligado a Ledesma. Pensamos que esa es la manera de poder hacer obra pública, de efectivizar a los municipales precarizados, de pagar salarios dignos. Actualmente el intendente Omar Jayat, de Cambiemos, cobra 100 mil pesos, y su esposa que es también funcionaria cerca de 80 mil pesos. Mientras tanto, un precarizado de plan municipal cobra 3 mil pesos, un medio jornal 6500  pesos, un normalizado 12 mil quinientos pesos, y un planta de contrato menos de 20 mil pesos. La canasta básica total en Jujuy para una familia de cinco integrantes está en casi 30 mil pesos, y la canasta básica alimentaria en más de 12 mil pesos. Y en cuanto a obra pública, no hay ni desagües pluviales, y pasan los canales de Ledesma por el medio de la ciudad. Hace un mes y medio murió una estudiante, María Machuca, arrastrada por la corriente en una lluvia que duró menos de una hora, su cadáver apareció en el medio del campo después de varios días. Acá reina la desidia.

“Sol de noche”, la historia de Olga y Luis Aredes

E.F: –  ¿Cuál es la situación de la educación y la salud?

M.L: – Como en muchas ciudades de Jujuy, la ministra Isolda Calsina cerró varias carreras terciarias, y nosotros planteamos la reapertura. También proponemos un edificio propio para el IES N° 10, que funciona hace 35 años en edificios prestados, y que pide por una sede hace décadas. Además, vamos a controlar que se aplique plenamente la gratuidad, ya que en terciarios y secundarias se cobra inscripción, cooperadora, mesas de examen, y algunos directores lo consideran obligatorio, un arancel de hecho. También proponemos construir jardines materno-paternales gratuitos, para que madres o padres puedan cursar sus carreras terciarias. Estamos convencidos de que no sobran docentes, faltan escuelas y maestros. En Libertador General San Martín hay sólo una escuela técnica, que es privada y administrada por los padres Maristas, y que funciona a la medida de las necesidades de Ledesma. Se llama Escuela Tecnica Herminio Arrieta, uno de los directores de Ledesma de la década del ’30 al ’70. Los adolescentes se inscriben para rendir el examen de ingreso en esa escuela, y cientos quedan afuera porque no hay una escuela técnica e industrial pública. Por eso planteamos que hace falta una escuela técnica pública y gratuita donde no haya restricción del ingreso, y que no esté moldeada para que Ledesma obtenga estudiantes pasantes como mano de obra calificada y barata.

E.F: – ¿Y respecto a la salud?

M.L: – Acá el intendente está aplicando a rajatabla el Plan estratégico de Salud de Morales. Eso es ajuste tras ajuste. En el hospital Óscar Orias se han recortado en un 50 por ciento los insumos, no hay jabón para lavar la ropa de cama, falta personal en laboratorio, donde se jubilaron 8 trabajadores y sólo se mantuvieron 2 puestos de trabajo. Muchos trabajadores no son efectivos, sino reemplazantes contratados. El servicio de cirugía no está en condiciones y faltan médicos especialistas: Forenses, otorrinonaringólogo, neumonólogo, médicos de neonatología, alergistas. Y esto último con lo grave que es la situación de enfermedades respiratorias en la zona, por el bagacillo de Ledesma, que produce bagazosis. Eso es de lo que murió, por ejemplo, Olga Aredez, la esposa de Luis, el intendente médico que en los ’70 se enfrentó a Ledesma y fue secuestrado, junto con centenares de compañeros, en la “Noche del apagón”. Secuestrado y desaparecido, por cobrarle impuestos a los Blaquier.

Foto de portada: http://elsubmarinojujuy.com.ar