domingo, abril 21, 2024
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La pelea por un cine argentino independiente vuelve a la calle

  • A un año de la puesta en agenda del conflicto en el INCAA la comunidad audiovisual vuelve este miércoles a escena con una movilización al Gaumont en el marco de la apertura del BAFICI. Tal como sucediera en la edición anterior, cuando la avenida Rivadavia al 1600 se colmó de manifestantes, 2018 vuelve a inaugurarse con una agenda convulsionada al interior del Instituto. La palabra de referentes de Asamblea Permanente en Defensa del Cine Argentino.

Por Santiago Brunetto/El Furgón – “Hoy nos encontramos en estado de alerta porque es inminente la publicación de modificaciones sobre el Plan de Fomento que tienden a restringir aún más el acceso al fondo de fomento del Estado. El problema se centra en las decisiones que toma la actual gestión sobre esos fondos, a qué sectores va a destinar el apoyo del Estado. Esa es la pelea que venimos dando porque creemos que el cine es un derecho para toda la sociedad, no solamente para las grandes productoras”. Preguntados por El Furgón, así caracterizan el fondo del conflicto Andrea Testa, Benjamín Naishtat y Lucía Ravanelli, integrantes de la Asamblea Permanente en Defensa del Cine Argentino y referentes del campo de la realización audiovisual independiente. Detrás de todas las apariencias, de lo que se trata es de cómo, cuánto y por qué debe financiarse la producción audiovisual argentina.

El camino que la gestión del Instituto tomó el año pasado se profundizó. El mismísimo Alejandro Cacetta, hecho renunciar previo al BAFICI 2017 a través de carpetazos mediáticos dirigidos por el ministro (Pablo) Avelluto, con la cooperación de América TV, puso sobre la mesa, a principios de ese año, un Nuevo Régimen de Fomento que, según explican Naishtat, Testa y Ravanelli, “impuso un sistema de puntajes y requisitos para poder acceder al fomento de ventanilla continua (presentar un proyecto, en cualquier momento del año, y que sea evaluado en sí mismo, sin un cupo prefijado de proyectos) que restringió el acceso a muchos cineastas independientes que ya venían trabajando, dejándoles solamente la posibilidad de presentarse en coproducciones con empresas más grandes, perdiendo muchas veces el control sobre sus producciones”.

Feinmann opera contra el INCAA desde América TV

https://www.youtube.com/watch?v=zwV_WqbsXpg

Cacetta, referente de las grandes productoras de la industria audiovisual del país, como Pol-Ka y Patagonik, había llegado a la dirección del Instituto bajo el ala ética de Juan José Campanella, el Elisa Carrió del mercado cinematográfico, con la promesa de limpiarlo de la “corrupción K” y la intención silenciosa de hacer fluir la masa financiera del INCAA hacia el capital concentrado de la industria. Pero su “moral” pronto se convirtió en obstáculo para el ala Pro del Instituto. “No se animó a meterse con los bolsones de irregularidades” dijo Avelluto en prime time de América TV, luego de hacer renunciar a quién había elegido menos de dos años antes. Pero por detrás se observaban otros intereses que los trabajadores cinematográficos conocían muy bien. Con todo, Cacetta se había convertido en defensor de la autarquía del Instituto y se había opuesto a los rumores (fundados en la recomendación concreta de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas publicada en su documento de trabajo “El sistema tributario argentino. Análisis y evaluación de propuestas para reformarlo” que comenzaban a circular acerca de la posibilidad de quitar el impuesto del 10% en la venta de entradas y del canon a las empresas de producción televisiva que, entre los dos, conforman el 100% del financiamiento de los Fondos de Fomento. Luego de su renuncia, el ala Pro tomó el mando ya sin disfraces bajo la figura de Ralph Haiek.

“Cacetta no se animó a meterse con los bolsones de irregularidades”

https://www.youtube.com/watch?v=kst6cNasFZE

Pero entonces ya era tarde para proponer semejante recorte y Avelluto tuvo que salir a aclarar que nunca estuvo en agenda ningún recorte del famoso canon. Entonces era tarde porque los trabajadores del cine ya habían metido mil personas en la sala principal del Gaumont en lo que fue una asamblea histórica para el sector; era tarde porque ya habían movilizado en la inauguración del BAFICI; era tarde porque ya estaban organizados. Al otro día de la renuncia de Cacetta dieron vuelta la página, pues más allá de Cacetta el conflicto de fondo había sido comprendido: evitar el desfinanciamiento del INCAA se transformó en el principal objetivo.

El macrismo tiene esa peligrosa costumbre de olvidar que debajo de sus maniobras discursivas los trabajadores viven, y no precisamente como un cadete a la orden del patrón.

La Asamblea Permanente.

En algún momento del año pasado el ajuste PRO pasó del slogan “gradualista” a una nueva consigna: “Reformismo Permanente”. Si fuera idea del ex-marxista (Jaime) Duran Barba resignificar la frase trotskista o de alguno de los tantos gurúes de la comunicación que rondan al gobierno de Cambiemos, nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que la permanencia del reformismo sufrió un estrepitoso parate cuando las jornadas de diciembre lo hicieron saltar por el aire; entonces el slogan fue al cajón como tantos otros de la construcción discursiva macrista.

En el INCAA hubo una conclusión rápida: si el reformismo es un estado de desfinanciamiento permanente, entonces solo se puede estar en estado de asamblea permanente, así surgió la Asamblea Permanente en Defensa del Cine Argentino: “El año pasado fue un año de mucha movilización y discusión, se armaron actividades, se colectivizó el conocimiento, se armaron lazos entre los espacios y asociaciones más activas.Todo esto permitió discutir profundamente cuál es el cine que queremos, cuál es el cine que está en peligro y cuál va a ser el cine del futuro.”

Protestas frente al cine Gaumont

Luego de la asunción de Haiek el INCAA desapareció de la agenda mediática y esto constituyó un desafío para la Asamblea en su idea de permanencia: “Durante los momentos de menor exposición de los conflictos, trabajamos en espacios de coordinación, en donde las asociaciones de directores, principalmente, vamos discutiendo el día a día. Es un ambiente chico y nos conocemos todos en mayor o menor medida. Eso permite que lo espontáneo de la movilización masiva de principios del año pasado siga forjándose, con sus tensiones y sus movimientos”.

Es que mientras el conflicto desaparecía de escena, por debajo la realidad del Instituto seguía su cauce. “Hubo dos instancias de despidos (junio y diciembre), las autoridades desarticularon áreas de manera sumamente desprolija, dejando atrás funciones que atañen a la exhibición y defensa del fomento. Así sucedió con Cortometrajes, Programas como ‘Las escuelas van al cine’ y con el Centro de Producción Audiovisual, un área que hace la cobertura de todos los eventos institucionales, que genera contenidos como spots o el programa Personajes para el canal CINE.AR. Estamos en estado de alerta porque hay cientos de contratos en puerta que este año deben renovarse.”

Protesta durante el BAFICI

 “Sin cine independiente no hay BAFICI”

Así reza el título del comunicado de Colectivo de Cineastas (integrante de la Asamblea Permanente), uno de los tantos que circulan en torno a la movilización de este miércoles. Desde la asunción de Haiek la mesa de autoridades del INCAA ha puesto la mira en el debate acerca de como reestructurar la financiación de los Fondos de Fomento. “Sabemos que las cámaras de productores ysectores grandes de la industria se reúnen con las autoridades a trabajar sobre estas modificaciones. Lo que se está diciendo es que los requisitos para aplicar a la Audiencia Media (4) serán aún más restrictivos, llevando a casi toda la producción de cine independiente a concursos con topes en la cantidad de películas. Además se aprobó un presupuesto que no contempla el 50% destinado al Fondo de Fomento y que redujo la partida real para la vía de documentales digitales. Estamos hablando de un ajuste directamente en la cantidad de películas a producirse”, afirman desde la Asamblea.

Hoy en día se producen con apoyo de los Fondos de Fomento entre 160 y 200 películas al año. Según Testa, Naishtat y Ravanelli esa cifra podría descender más de la mitad, si se produce el recorte tal cual se está diagramando, oscilando entre las 60 y 80 películas, de las cuales la mayoría seguirán siendo grandes producciones financiadas por empresas que pueden sostenerse sin fomento INCAA. Un pequeño video producido también por el Colectivo de Cineastas lo dice de manera muy concreta: “El cine es una forma de mirarnos… menos cine, menos miradas”.

En este contexto, mientras se debate acerca de la reestructuración del fomento, los proyectos comienzan a ser frenados: “Los comités de evaluación no están siendo designados, lo que genera un estancamiento de los proyectos que están esperando para poder salir a filmarse. Además estos comités deben ser propuestos por asociaciones de cine y este principio está en riesgo. Esto es muy importante, los comités están formados por cineastas que conocen el cine que se hace en la Argentina, son aquellos que lo hacen. La enriquecedora diversidad del cine independiente tiene que ver con estos comités.”

Más allá del INCAA

Bastaría con que la demorada nueva Ley de Comunicaciones “convergentes” (prometida hace más de dos años por ENACOM) ratificara lo expresado por el decreto 267/2015, modificatorio de las leyes “de Medios” (26.522) y “Argentina Digital” (27.078), y recategorizara a las empresas de Radiodifusión como servicios de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), para que estas pudieran dejar de pagar, de hecho y de derecho, el canon del 0,5% de sus ingresos publicitaros establecido por la 26.522 y que significa el 60% de los ingresos del INCAA.

Allí está el INCAA. Pendiente de una Ley, debajo de las grandes empresas de Medios, más debajo aun de las TELCOS, a kilómetros si las empresas de Medios y las TELCOS se fusionan (como Clarín-Telecom). Lo que sucede al financiamiento del INCAA parece excederlo, más aún si su principal directivo fue director de Much Music Argentina, o estuvo al mando de todo el arsenal de la Turner (I.Sat, Space, Fashion TV, Playboy TV, etcétera). Además de todos estos antecedentes que no parecen precisamente favorables para el cine independiente, Ralph Haiek, fue asesor de FOX en su introducción al mercado OnDemand en Latinoamérica. En un contexto en el que está en boga la discusión acerca de los impuestos (y el destino de ellos) que pudieran establecerse a las empresas OnDemand, Haiek presenta antecedentes que, por lo menos, nos dan indicios de su postura.

“Creemos que uno de los desafíos centrales es poder articular las luchas de todas las áreas de la cultura, para hacerle frente a este modelo que desfinancia la producción independiente mientras apoya los monopolios culturales y que permite megafusiones en telecomunicaciones”, afirman desde la Asamblea. “Existen redes, capaz menos de las que harían falta, pero hemos tenido instancias de encuentro con diferentes espacios cuando se abordó el conflicto de la Ley de Convergencia en el Congreso.”

Consultado por el portal Infobae acerca del conflicto al interior del Instituto, Haiek aseguró que “fue algo que tuvo que ver no con un tema de cine sino más bien de la sociedad… prejuicios que anteceden al sentido común” (6). Un cine que no es parte de la sociedad y un sentido común esencial antecedido por prejuicios de vaya a saber uno qué estirpe. Podemos traducirlo: un cine como herramienta de mercado guiado por los sentidos comunes de su planificación. Del otro lado Andrea Testa, Benjamín Naishtat y Lucía Ravanelli coinciden en depositar al cine en el único lugar posible de habitar: “La lucha del cine es la lucha por la cultura”.

Fotografías de nota y portada: Pablo Bochard