20 años de la ESI, retroceder nunca, rendirnos jamás
Este 4 de octubre se cumplen 20 años de la sanción de la Ley N° 26.150 Programa Nacional de Educación Sexual Integral la cual indica que todos los educandos de los distintos niveles deben recibir educación sexual integral en establecimientos tanto laicos como religiosos de gestión estatal y privada.
Pensar la Educación Sexual Integral (ESI), nos invita a indagar un abanico de espacios diversos y por ende nos permite abordar la temática desde distintos estares y transitares. Es fundamental comenzar por entender que la misma no solo tiene un espacio en el ámbito escolar, sino que es preciso que la ESI comience a habitar las plazas, los barrios, las empresas, oficinas, clubes, boliches, las mesas familiares y cada lugar donde los seres circulemos.
La ESI nos enseña y propone un cambio de mirada, un quiebre en los estándares estereotipados y estructurados impuestos por una cultura hegemónica y dominante. En estos días donde el tiempo parece no tener tiempo, donde la las escuelas son una muestra clara de lo que en la sociedad está ocurriendo, donde la virtualidad paso a ser la protagonista en nuestras vidas, donde el discurso del odio circula de forma corriente y cada vez más fuerte, donde las políticas públicas fueron arrasadas y desmanteladas, donde los presupuestos que deberían estar dispuestos para políticas públicas se utilizan para caterings presidenciales, creo que es un desafío utilizar nuestra creatividad como educadores para trabajar con la ESI de manera artística, dinámica y trasversal para que los y las estudiantes comiencen a hacerla propia, a comprender que la misma está presente en cada materia, en cada asignatura y forma parte del hacer escuela.
La ESI tiene como fundamento los derechos humanos universales, y como parte de éstos los derechos sexuales y reproductivos. Convalida una visión enriquecedora y positiva de la sexualidad, incluyendo el placer. Promueve los principios de equidad, dignidad humana, respeto, justicia y participación para todas las personas como base indiscutible para alcanzar la salud sexual, reproductiva y el bienestar general. Las escuelas son parte del permanente abordaje de la ESI, que se extiende más allá del entorno educativo formal, lo que reafirma la necesidad de asegurar el apoyo de diferentes actores y entidades a nivel nacional, comunitario, municipal, organizacional, escolar y estatal primordialmente ya que es una política pública.
Por otra parte, es muy preocupante la situación que transitamos en la Argentina donde muere una mujer cada 33 hora por motivos de género. En tal sentido, el cuidado del cuerpo, la perspectiva de género, abogar por la diversidad, ejercer nuestros derechos y la afectividad forman parte esenciales de la ESI como herramientas de prevención y acción.
Un dato relevante es que de las 176 víctimas en lo que va de 2026 el 11 por ciento habían realizado denuncias, el 75 por ciento tenían medidas de protección y 127 de los asesinatos fueron directos. Por otra parte, el informe de Mumalá muestra que desde 2015 fueron 3168 las mujeres víctimas de femicidas y que los intentos duplican el número que en muchos casos quedan invisibilizados.

Es fundamental señalar que se ha capacitado durante el estos años a gran parte del personal de la Administración Pública Nacional (APN) como lo indica la Ley Micaela (ley 27.499) puesta en marcha en 2019 la cual establece la obligatoriedad de desarrollar talleres para todos les trabajadores de la APN en temas de género, diversidad, violencia y desigualdades.
Así también, es esencial saber que como consecuencia de la dimensión de los femicidios se sancionó y promulgó en 2018 la Ley Brisa (Ley 27.452) la cual otorga a los hijos/as de mujeres asesinadas por violencia de género una reparación económica mensual equivalente a la jubilación mínima.
Éstas son tres las leyes esenciales y fundamentales que hemos, como movimiento y sociedad, conseguido fueran sancionadas y son logros muy importantes que merecen ser comentados y comprenderlos como tales, fruto de la unión de un colectivo que se sostiene mediante el entramado vincular y el apoyo mutuo que con el transcurrir de los años se ha ido fortaleciendo y cada vez es más sólido.
Por su parte, la gestión que comenzó en diciembre de 2023 ha ido devastando y arrasando las políticas públicas cosa que ha dejado sin espacio de escucha, denuncia y prevención a gran parte de la población y eso implica desinformación, negligencia y muerte en muchos casos. Ha destruido políticas públicas relacionadas con los derechos humanos de los cuales el Estado debería ser garante.
Tenemos como sociedad y Estado una deuda y es la implementación de la Educación Sexual Integral que impulsa y difunde el conocimiento de los derechos humanos internacionales y de las políticas, leyes y estructuras nacionales; defiende los derechos a elegir y la participación ciudadana. Plantea entre sus objetivos el disfrute de la sexualidad y cuestiona las barreras sobre el erotismo que limitan la sexualidad a la mera función reproductiva. Cuestiona creencias que asocian, de manera errónea, la sexualidad con enfermedad y/o pecado, que la reducen a la genitalidad y propone, en cambio, una visión integral de la sexualidad.
En nuestro país el 80 por ciento de los alumnos/as de las escuelas ha manifestado la necesidad de mayor información y solo la mitad de los docentes declaran haber tenido algún tipo de capacitación sobre la temática. Por otro lado, un dato fundamental es que el 80 por ciento de las violencias sexuales identificadas por N/NYA surgieron en un espacio de ESI donde otro pudo habilitar la escucha y mostrarse confiable para que emerja la voz.
Para culminar, es muy interesante el concepto de “desotren” que trae Derrida, como quién es el otro y hace que el otro sea tal. En palabras del filósofo al traducir al otro a mi lenguaje lo desotro, le quito su carácter del otro que lo constituye. Lo domestico y expropio. No necesitaos, ni queremos, ni podemos permitir un gobierno que intente continuamente desotrarnos.
Educación sexual para decidir, elegir, preservarse y cuidarse.
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Carla Elena. Autora de Esi, haciendo camino al andar. Es Psicóloga Social. Diplomada en “Violencia Familiar y Género”. “Derecho de Niñez y Adolescencia”. “Discapacidad” y “Educación en Contextos de Encierro”. Posgraduada en “Educación Sexual Integral: Desafíos de la implementación en el ámbito educativo y comunitario”. “Despatologización de las Diferencias”. Miembro de Forum Infancias. Docente. Columnista de Sudestada y El Furgón y Revista Movimiento. Participa en Radio Tinkunaco en temas sociales. Tw: @Carla_Elena5. Instagram: @carlaelena5, Mail carlaelena74@hotmail.com
