• 2 febrero, 2023

Se va a caer/ se va a caer/ el patriarcado se va a caer…

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, oficialmente designado por las Naciones Unidas. La violencia contra las mujeres y las niñas persiste como una violación generalizada y devastadora de los derechos humanos en todo el mundo. Fue elegido este día en memoria del asesinato de las hermanas activistas dominicanas Mirabal, que fueron desaparecidas, torturadas y asesinadas por orden del dictador Trujillo.

La violencia, es toda conducta o amenaza que se realiza de manera consiente y que causa daño físico, psicológico, sexual o económico. Se conoce como violencia de género al maltrato que ejerce un sexo hacia el otro, que puede ser de hombre hacia la mujer o viceversa. Refleja la asimetría existente en las relaciones de poder entre varones y mujeres, y perpetúa la subordinación y desvalorización de lo femenino frente a lo masculino a través de la historia.

Actuemos por la igualdad

La violencia de género tiene su origen en la cultura, la educación, las leyes, el propio lenguaje que han mantenido a la mujer en una condición de supuesta “inferioridad”, en definitiva, sin derecho a decidir sobre su propia vida. Se caracteriza por responder al patriarcado como sistema simbólico determinando prácticas cotidianas concretas que niegan los derechos de las mujeres y reproducen el desequilibrio y la inequidad (sueldos, cargos, oportunidades laborales, posibilidad de voto -hasta1947-, calidad de trabajo, tratos etc.) existente entre los sexos.

La diferencia con otros tipos de violencia estriba en que el factor de riesgo o vulnerabilidad es el solo hecho de ser mujer. (Nieves Rico, Doctora en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. 1998).

En la actualidad en Argentina el número de víctimas por femicidios y transfemicidios es de 1 cada 30 horas, según el informe La Casa del Encuentro. Este año, debido a la pandemia COVID-19 que ha invadido el mundo entero han empeorado las condiciones de las mujeres que enfrentan violencia de género, particularmente en el ámbito doméstico ya que no tuvieron la posibilidad de escapar de su hogar; tampoco sus hijos e hijas.

Es fundamental diferenciar las distintas formas de violencias que existen:

  • Dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato, acoso y abuso sexual.
  • En la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, acoso, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar.
  • La perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que ocurra

Por otra parte esencial informar sobre lo que es el Acoso, Abuso y Violación:

  • El Acoso Sexualincluye el uso de lenguaje verbal, no verbal o escrito sobre la sexualidad o para tener relaciones sexuales con alguien. Hay personas que todavía creen que acosar es parte de cortejar.
  • El Acoso Sexual también incluye que una persona se toque en público para que alguien más la vea, sin su consentimiento.
  • Un Abuso Sexual no distingue género y edad, puede ser de un adulto a un niño (hombre-hombre, hombre-mujer, mujer-hombre) o de menor a menor. También, se da por parte de un conocido o desconocido. En la mayoría de los casos el agresor es algún familiar.
  • El mismo abarca:

* Que toquen los genitales sin autorización.

* Que obliguen a tocar los órganos sexuales de alguien.

* Ser obligado a observar un acto sexual o a exhibir el cuerpo sin consentimiento.

  • La Violación es cuando hay penetración sin consentimiento, es decir, cuando hubo acceso carnal con algún elemento o el ser es menor de 13 años.
  • Se denomina Abuso (con la posibilidad de ser agravado por parentesco) cuando no existió acceso carnal o mediante algún elemento.

Ciclo de la Violencia de Género

Nieves Rico señala cuáles son los ciclos de la violencia física. Explica que en sociología se ha llegado al acuerdo de una definición a partir de su trabajo con mujeres

  • El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
  • La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión: con golpes, agresiones verbales y otras. Es importante mencionar que muchas mujeres no tienen a donde ir en los momentos de violencia o no cuentan tampoco con medios económicos para hacerlo.
  • La tercera fase se va reduciendo con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Es el ciclo en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma. En esta etapa se pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que busca el sometimiento y control de la pareja. En general, en esta etapa se retiran las denuncias realizadas, perimetrales y las mujeres vuelven a sus domicilios si han logrado escapar.

Leyes que nos protegen

Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales (Ley 26.485. B.O. 14/04/2009). Busca prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, el que quedará redactado de la siguiente manera: violencia doméstica contra las mujeres, violencia laboral contra las mujeres, violencia institucional contra las mujeres, violencia obstétrica contra las mujeres, violencia mediática contra las mujeres, violencia reproductiva contra las mujeres.

En el 2012 se sanciona la Ley 26.791 (B.O. 14/12/12). Incluyó como las formas más graves del homicidio a cuatro tipos de conductas relacionadas con la cuestión de:

  • Su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia.
  • Por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión.
  • A una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género.
  • Con el propósito de causar sufrimiento a una mujer con la que se mantiene o ha mantenido una relación.

Este último inciso tipifica el llamado “femicidio vinculado”. Su inclusión pretendió abarcar la muerte perpetrada por un femicida para castigar o destruir psíquicamente a una mujer sobre la cual ejerce la dominación.

Carla Elena, en primera persona.

Otros tipos de femicidio

  • El femicidio es la muerte de una mujer provocada por un hombre por el hecho de ser mujer, esto con independencia de que se cometa en el ámbito público o en el privado y que exista o haya existido o no, alguna relación entre el agresor y la víctima. La característica principal de este tipo de violencia, es que la sufren las mujeres por pertenecer a un género considerado inferior que el masculino. La violencia de género requiere motivación o contexto de género.
  • Íntimo: Es la muerte de una mujer cometida por un hombre con quien la víctima tenía o había tenido una relación o vínculo íntimo: marido, ex marido, compañero, novio, ex novio o amante, persona con quien se procreó un niño o una niña.
  • Familiar: Es la muerte de una mujer en el contexto de una relación de parentesco entre la víctima y el victimario. El parentesco puede ser por consanguinidad, afinidad o adopción. Estos dos últimos supuestos pueden considerarse incluidos dentro de la violencia doméstica.
  • No íntimo: Es la muerte de una mujer cometida por un hombre desconocido con quien la víctima no tenía ningún tipo de relación. Por ejemplo, una agresión sexual que culmina en el asesinato de una mujer a manos de un extraño.
  • Por prostitución o por ocupaciones estigmatizadas: Es la muerte de una mujer que ejerce la prostitución y/u otra ocupación relacionada.
  • Por trata: Es la muerte de mujeres producida en una situación de trata de personas.

Como consecuencia de la dimensión de los femicidios, se sancionó la Ley Brisa, N° 27.452 (2018) que otorga a los hijos/as de mujeres asesinadas por violencia de género una reparación económica mensual equivalente a la jubilación mínima.

Por otra parte, Ley Micaela, N° 27.499 (2018) establece la obligatoriedad de desarrollar talleres en temas de género, diversidad, violencia y desigualdades para todos y todas los/as trabajadores/as de la administración pública.

Obligaciones del Estado

  • Prevención, abordaje multidisciplinario, participación de profesionales del trabajo social, la psicología y la sociología.
  • Coordinación entre las distintas áreas del Estado que trabajan sobre diversos aspectos de la problemática (judicial, policial, ejecutiva y legislativa).
  • Aplicación Ley Nacional de Violencia contra las Mujeres, acompañada de folletos explicativos, educación, prevención; registro de casos, denuncias y lugares para acudir ante dudas y situaciones violencias.
  • Proyecto sobre salud mental de personal de fuerzas de seguridad, gran incidencia de casos protagonizados con armas estatales.
  • Fortalecimiento -no ajuste- de áreas estatales de prevención: Secretaría Nacional de la Familia (Senaf), Violencia Familiar, Trabajo Social. Estudio y seguimiento casos análisis para mejorar los programas existentes.
  • Prevención, abordaje multidisciplinario, participación de profesionales del trabajo social, la psicología y la sociología.

Por otra parte este año se cumplieron seis años de la conformación de “Ni una manos” organización creada luego del crimen de Chiara Páez, una adolescente de 14 años que estaba embarazada y fue asesinada por su pareja. El documento presentado por “Ni Una Menos” que por entonces solicitaba la instrumentación de la Ley 26.485  de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; aumento de presupuesto y la apertura de Oficinas de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia en todas las provincias. Por otra parte, pedía acceso a la justicia con patrocinio jurídico gratuito, monitoreo de los victimarios y creación de hogares o refugios. También, contemplaba la Educación Sexual Integral (ESI) en los distintos niveles educativos y capacitaciones obligatorias. Todas deudas que hoy como Estado, en mayor o menor medida tenemos.

El 4 de octubre pasado recordamos los 15 años de la sanción de la Ley N° 26.150 “Programa Nacional de Educación Sexual Integral” la cual indica que todos los educandos de los distintos niveles deben recibir educación sexual integral en establecimientos, tanto laicos como religiosos, de gestión estatal y privada. Reflexionar y pensar sobre la Educación Sexual Integral (ESI), nos conduce a un abanico de espacios diversos y por ende, nos permite abordar la temática desde distintos estares y transitares. Es fundamental comenzar por comprender que la misma no solo tiene un espacio en el ámbito educativo sino que su lugar de aplicación y abordaje también lo es en una plaza, en el barrio, en una empresa, en una oficina, en un boliche, en las mesas familiares y en cada lugar donde los seres circulemos. La ESI nos sugiere y propone un cambio de mirada, un quiebre en los estándares estereotipados y estructurados impuestos por una cultura hegemónica y dominante heteronormativa y patriarcal.

Este 25 de noviembre se realizarán marchas en todo el mundo reclamando más medidas, que se cumplan los programas existentes y proclamando por un cambio cultural donde el patriarcado que abusa de nuestros cuerpos para ser útil al sistema capitalista se acabe. Reclamaremos equidad en diferentes aspectos, puestos de trabajo, sueldos, cupos laborales, tratos diferenciales, tareas; propondremos la equidad que no es lo mismo que la igualdad y que nuestros cuerpos no sean el último eslabón de una cadena que sirve para mantener este sistema capitalista que, a través nuestro sometimiento, le es útil al patriarca para sostener al capital y éste termina esclavizando también al patriarca.

“El esclavo renuncia a su deseo para satisfacer el afán de dominación del amo, pero a la vez éste existe en la medida que es reconocido por su antagonista. Hegel escribe que el sujeto -el amo- se constituye cuando el objeto -el esclavo- acepta su condición. Esto implica muchas consecuencias. La primera es que la acción nace de la negación de ese vínculo de dependencia por parte del esclavo que quiere acabar con la supremacía del amo. Y la acción no es otra cosa que deseo que genera un vacío, una nada que se materializa en algo tras el rechazo de lo existente. El deseo es la presencia de una ausencia”, concluye Hegel.

Movilización del 8M. Fuente: Niunamenos.org

En nuestro país existe, desde el 2019, el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, que se encarga de las políticas de igualdad de género y los derechos de las mujeres, temas siempre postergados que los movimientos feministas han logrado poner en la agenda política luego de declaraciones, marchas, manifestaciones y la unión subjetiva de una grupalidad que supo hacerse escuchar. El organismo se encarga de generar capacitaciones y diseñar distintos programas y dispositivos en relación a temas de géneros y protección de las mujeres. El Ministerio ha puesto en marcha durante el 2020 el Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género, El Programa Acompañar, la Campaña Argentina Unidas contra la Violencia de Género y la Guía de Comunicación con Perspectiva de Género, entre otras acciones.

Por su parte, la Provincia de Buenos Aires también ha puesto en funciones a Estela Díaz, ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual. Este departamento tiene por objeto desarrollar políticas integrales para la plena igualdad jurídica, social, económica, laboral, política y cultural entre los géneros, trasversalizar el enfoque de género en el estado provincial y trabajar para la prevención y erradicación de la violencia por razones de género.

Más allá de lo mencionado, son necesarias medidas y políticas que protejan a las mujeres, niñas, niños y mujeres trans que se cumplan. Existen programas y dispositivos pero su dinámica es lenta y en varias ocasiones no llegan a tiempo y eso implica una muerte o cientos.

Ni porque podría ser tu madre, tu hermana, tu hija, tu sobrina o tu mujer o por tu vestimenta o porque tengas un short o una minifalda o top muy cortito. No porque somos mujeres y tenemos derecho a estar vivas seamos gordas, flacas, feas, lindas, santas, putas o llevemos la ropa que elijamos. Esta no es una cuestión de características físicas ni de elección de vestuario, esto se trata de un sistema que conlleva años y mediante el cual también se sostiene el capitalismo ya que se beneficia de la opresión sobre la mujer no reconociendo el trabajo que realiza para que el hombre sea útil para el patrón.

Otro punto importante a pensar y resaltar es la conducta del asesino, al parecer hay modalidades que se repiten en estos actos: femicidio seguido de suicidio, agresiones con armas blancas, de fuego, ahorcamientos, entre otros. El varón violento no necesita ampararse en el anonimato para matar, entiende a ese asesinado como un mensaje aleccionador para las mujeres sobre las cuales siente que tiene el poder absoluto. Amo y señor. Dueño.

Por tal motivo -y por todo lo mencionado- es preciso hablar de violencia de género ya que el diálogo genera un giro en la comprensión del fenómeno, sobre la base ciertas premisas. Por una parte, entender a la violencia como una manifestación de discriminación social, de una estructura social desigual y opresiva respecto de este colectivo.

Ayuda a entender que el concepto de violencia de género explique que estas formas de agresión a la mujer se concretan merced a diversas manifestaciones y no solamente a través de ataques a su integridad o reserva sexual o se agote en la violencia doméstica o intrafamiliar. Hablar de violencia de género estimula es incentiva otra voces que tal vez por miedo estaban calladas a que lo hagan y eso es fundamental.

Rita Segato, antropóloga y especialista en la temática, menciona un concepto muy interesante que es el de la dueñidad: “Es decir, el hecho de que este sea un mundo de dueños, donde hay señores de la vida y de la muerte con gran concentración de la riqueza”. La antropóloga mencionó que el orden patriarcal también es un orden de dueñidad, es funcional al capital de una forma en que nunca lo fue. A su entender, esta es una de las razones que están detrás de la gran reacción patriarcal disfrazada de religión que estamos presenciando en el continente y en el mundo”.

Carla Elena. Autora de Esi, haciendo camino al andar. Es Psicóloga Social. Diplomada en “Violencia Familiar y Género”. “Derecho de Niñez y Adolescencia”. “Discapacidad” y “Educación en Contextos de Encierro”. Posgraduada en “Educación Sexual Integral: Desafíos de la implementación en el ámbito educativo y comunitario”. “Despatologización de las Diferencias”. Miembro de Forum Infancias. Docente. Columnista de SudestadaEl Furgón y Revista Movimiento. Participa en Radio Tinkunaco en temas sociales. Tw: @Carla_Elena5. Instagram: @carlaelena5, Mail carlaelena74@hotmail.com

Portada: Fotografía publicada en http://niunamenos.org.ar/audiovisual/fotos/8m/

+ posts

Marcelo Massarino

Read Previous

Delfor Soto: Biografía de un desaparecido en La Matanza

Read Next

Marte en el fuego

Facebook
Facebook