• 2 febrero, 2023

8M Paro Internacional de Mujeres. “No podemos bajar los brazos ni dejarnos vencer”

Por Carla Elena*/El Furgón

“Todavía creo que la gestión del deseo debe ser posible en nuestro mundo cuerpo a cuerpo, cara a cara, y que debemos luchar por eso, creando las condiciones para que sea posible. Para eso habrá que trabajar arduamente sobre las relaciones de poder en el campo del trabajo y del estudio, en los cuales la jerarquía es decisiva y el patriarcado se manifiesta con más saña, y regenerar las estructuras comunales capaces de vigilar y cuidar la forma en que llevan la vida las personas. El resto corre por cuenta de desmontar el orden político patriarcal, e inaugurar una nueva era de la historia. Vamos claramente hacia allá.”, dijo Rita Segato. Ésta es parte de la séptima desobediencia con la que la antropóloga inauguró la Feria del Libro 2019.

Rita Segato en la Feria Internacional del Libro 2019

A cinco años del surgimiento del movimiento “Ni Una Menos“, organizaciones de mujeres, lesbianas, travestis y trans, organizaciones sociales y políticas, madres, hijas, abuelas, sujetos, etc. regresarán a las calles exigiendo nuestros derechos. El país y el mundo entero estará movilizado diciendo basta, pidiendo que la cultura dominante durante décadas donde el patriarcado marcaba el rumbo de la cotidianidad de nuestras vidas, historias y trayectorias se caiga, reclamando que las leyes que existen en defensa de las mujeres se cumplan y que en los países que aún no existen se proclamen. Marchando, expresándonos unidas y agrupadas porque eso es lo que nos hace poderosas y fuertes para luchar día tras día contra la violencia machista que está a la vuelta de la esquina y hablo literalmente.

En el 2019 en Argentina han muerto 327 mujeres (según el Observatorio de las violencias de género ‘Ahora Que Si Nos Ven’) por causa de la violencia del macho que parece sentirse provocado y estimulado ante nuestras manifestaciones, denuncias y movilizaciones. De estos crímenes el 42 por ciento fue en manos de sus parejas, 21 por ciento de sus ex parejas, el 14 por ciento de familiares, el 1 por ciento de conocidos, el 3 por ciento de desconocidos y el resto, sin datos. Enero de 2020 cerró con un número aterrador: 34 mujeres asesinadas.

Este año el 8 de marzo llega con aires de cambio en nuestro país ya que el nuevo Gobierno ha puesto un énfasis importante en la prevención y cuidado de la mujer y la importancia de sus derechos y equidad de los mismos creando el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, el cual se encarga de las políticas de igualdad de género y los derechos de las mujeres, temas siempre postergados que los movimientos feministas han logrado poner en la agenda política luego de declaraciones, marchas, manifestaciones y la unión subjetiva de una grupalidad que supo hacerse escuchar.

Protocolo ILE

Este hecho es inédito y fundamental para la defensa y alojo de nuestros derechos, reclamos, denuncias, protección y prevención de las víctimas de abusos de cualquier tipo de violencia por las cuales las mujeres transitamos cotidianamente. El Ministerio está conformado por tres áreas claves: la Secretaría de Políticas de Igualdad y Diversidad ; la Secretaría de Políticas contra la violencia por razones de género y la Subsecretaría de Formación Investigación y Políticas Culturales para la Igualdad.

Por su parte, la Provincia de Buenos Aires también ha puesto en funciones a Estela Diaz, flamante ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual quien proviene del movimiento sindical y es integrante de la Campaña por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito quien manifiesta estar en una emergencia de género.

En el ámbito jurídico ha comenzado a capacitarse al personal de la Administración Pública Nacional (APN) como lo indica la Ley Micaela (ley 27.499) la cual establece la obligatoriedad de desarrollar talleres para todos les trabajadores de la APN en temas de género, diversidad, violencia y desigualdades. Ya entrada en vigencia y puesta en marcha desde 2019. Uno de los primeros en recibir esta capacitación fue el presidente Aníbal Fernández y su equipo.

Por otra parte, como consecuencia de la dimensión de los femicidios, se sancionó la Ley Brisa (Ley 27.452) la misma otorga a los hijos/as de mujeres asesinadas por violencia de género una reparación económica mensual equivalente a la jubilación mínima.

Ley Brisa

Estas son dos las leyes esenciales y fundamentales que hemos, como movimiento, conseguido que fueran sancionadas y son logros muy importantes que merecen ser mencionados y comprenderlos como tales, fruto de la unión de un colectivo que se sostiene mediante el entramado vincular y el apoyo mutuo que con el transcurrir de los años se ha ido fortaleciendo.

Por otra parte es importante mencionar que una de las primeras medidas tomadas por el ministro de Salud, Ginés Gonzáles García, fue poner en funcionamiento el Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo  que había dado de baja el anterior presidente Mauricio Macri unos días antes de dejar su cargo. El protocolo enuncia una serie de pasos a seguir para proteger al ser gestante, mujer, adolescente o niña embarazada otorgándole y brindándole sus derechos y explicándole los mismos.

Huelga general feminista

https://www.facebook.com/coordinadorafeminista8M/videos/205825613925794/

En relación a “la objeción de conciencia” menciona que los servicios de salud deben informar de manera clara, suficiente y oportuna el derecho de acceder a la ILE, derivar de buena fe y proteger la salud del paciente, no puede invocarse para eludir la participación de un procedimiento de ILE si no existe otro/a profesional que pueda garantizar la práctica. Tampoco si se tratara de una situación de emergencia, debe el profesional manifestarse de manera anticipada y explícita, puede ser invocada para la realización de aborto, pero no para garantizar la atención integral sean previas o posteriores, debe estar regida por el principio de buena fe y no dañar los derechos del paciente. Su objeto es resguardar las íntimas convicciones morales de la persona que objeta, no impedir el ejercicio de derechos por parte de los pacientes.

Otro de los hechos sobresalientes y esenciales en estos días fue el anuncio del Presidente el domingo 1 de marzo en el Congreso de la Nación, donde anunció y confirmó que enviará en los próximos 10 días un proyecto de ley para legalizar el aborto y otro para garantizar el cuidado integral de la vida y la salud de la mujer embarazada y de sus hijos e hijas en los primeros años de vida.

Como grupalidad rechazamos cualquier forma de violencia y planteamos la urgencia de revisar y deconstruir las pautas culturales (poder, género) a fin de deslegitimar algunas formas de violencia.

Este último es el “Plan de los 1000 días” que tiene como objetivo brindarles asistencia y asegurarles atención, alojo y contención a las mujeres que decidan seguir con el embarazo desde su gestación hasta los dos años de vida del niño/a. El mismo consta de 4 etapas: a) durante el embarazo, que comprende desde su detección hasta el parto, b) desde el nacimiento hasta los 6 meses de vida con foco en la lactancia materna, c) se inicia a los 6 meses con la incorporación de las primeras papillas hasta el primer año y d) hasta los 2 años de edad predomina la alimentación complementaria.

Más allá de estos logros y medidas aún tenemos como sociedad y Estado una deuda y es la impartir la Educación Sexual Integral que impulsa y difunde el conocimiento de los derechos humanos internacionales, de las políticas, leyes y estructuras nacionales; defiende los derechos a elegir y la participación ciudadana. Plantea entre sus objetivos el disfrute de la sexualidad y cuestiona las barreras sobre el erotismo que limitan la sexualidad a la mera función reproductiva. Cuestiona creencias que asocian, de manera errónea, la sexualidad con enfermedad y/o pecado. Propone una visión integral de la sexualidad.

En nuestro país el 76 por ciento de los alumnos/as de las escuelas manifiesta la necesidad de mayor información y solo la mitad de los docentes declaran haber tenido algún tipo de capacitación sobre la temática.

No podemos bajar los brazos ni dejarnos vencer, este movimiento, este colectivo, este conjunto de subjetividades que crece día a día debe seguir proclamando, luchando y reclamando por sus derechos porque, como asegura Segato, la conquista del poder es un proceso que nunca culminó.

Como grupalidad rechazamos cualquier forma de violencia y planteamos la urgencia de revisar y deconstruir las pautas culturales (poder, género) a fin de deslegitimar algunas formas de violencia. Rescatamos el valor de la diversidad; abogamos por el derecho de las personas a la no discriminación; cuestionamos los efectos perniciosos del estigma y la exclusión. Promovemos actitudes y conductas inclusivas y de respeto a la diversidad que son mucho más que el simple acto de “tolerar”, sino que implican vivir con la diversidad con la particularidad, singularidad y mismidad de cada ser y su hacer.

Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

Marchamos por la igualdad de salarios, cargos, cupos laborales. Denunciamos porque estamos hartas de ser maltratadas y hostigadas por nuestra ropa, por nuestra manera de actuar, de hablar, de pensar, de ser o por la cantidad de tipos que metemos en nuestras camas. Nos movemos para evidenciar que nuestros cuerpos siguen siendo oprimidos, abusamos y acosados por el machismo en el que estamos inmersos que nos juzga y castiga por ser mujeres.

No podemos bajar los brazos ni dejarnos vencer, este movimiento, este colectivo, este conjunto de subjetividades que crece día a día debe seguir proclamando, luchando y reclamando por sus derechos porque, como asegura Segato, la conquista del poder es un proceso que nunca culminó.

Comparto para quienes tengan ganas de participar y estar en algunas de las actividades a realizarse el 8 de marzo en pos de seguir uniéndonos como grupalidad, tejiendo esta enorme trama vincular que construimos y la sororidad tan importante entre nosotras, esenciales para abordar esta lucha que lleva años y mucho camino aún por recorrer.

*Carla Elena. Psicóloga Social, Diplomada en “Violencia Familiar y Género”. “Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes”. Graduada en “Educación Sexual Integral: Desafíos de la implementación en el ámbito educativo y comunitario”. Miembro de Forum Infancias. Docente.

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