• 7 diciembre, 2022

ESI. Haciendo camino al andar

Por Carla Elena*/El Furgón –

La Educación Sexual Integral (ESI) tiene como fundamento los derechos humanos universales, y como parte de éstos los derechos sexuales y reproductivos. Convalida una visión enriquecedora y positiva de la sexualidad, incluyendo el placer. Promueve los principios de igualdad, dignidad humana, respeto, justicia y participación para todas las personas como base indiscutible para alcanzar la salud sexual, reproductiva y el bienestar general.

De esta manera, la ESI explora los roles y atributos de género como una construcción social; promueve el análisis de las percepciones de masculinidad y feminidad dentro de la familia y a través del ciclo de vida; normas y valores cambiantes en la sociedad; impulsa la identificación de diversas manifestaciones de los prejuicios, los estereotipos y la desigualdad de género y favorece el análisis de sus consecuencias.

Afiche educativo sobre ESI

Plantea el placer de la sexualidad y cuestiona las barreras sobre el erotismo que limitan la sexualidad a la mera función reproductiva. Por otra parte rechaza cualquier forma de violencia. Explora los diferentes tipos de violencia hacia hombres y mujeres. Aboga por el derecho de las personas a la no discriminación; cuestiona los efectos perniciosos del estigma y la exclusión. Promueve actitudes y conductas incluyentes y de respeto a la diversidad que son mucho más que el simple acto de “tolerar.”

Si bien el concepto de la ESI es claro, existe suficiente material y una Ley que obliga a la implementación de la misma, en la Argentina solo la mitad de los maestros asegura haber recibido capacitaciones. El 86 por ciento dice que la incorpora a sus clases, pero 4 de cada 10 relacionan a ESI solo con genitalidad, cuando la Ley es vasta y clara.

Por otra parte, la mirada de los alumnos es todavía más preocupante: solo la mitad conoce la existencia de la Ley y la gran mayoría la vincula con aprender sobre “el aparato reproductor”.

Esto implica que aún tenemos un enorme camino por delante para implementar la ESI, para comprender de qué hablamos, cuáles son sus objetivos y por qué los difundimos estos valores ¿Qué elementos tenemos hoy para aplicar, implementar y conocer sobre ESI?

En nuestro país existe la Ley nº 26.150, sancionada en 2006, en la cual se estable el derecho a recibir Educación Sexual Integral (ESI) en todas las escuelas.

Con el fin de dar efectivo cumplimiento a la Ley y garantizar el desarrollo de los lineamientos curriculares, las diferentes jurisdicciones se comprometen a implementar y de manera obligatoria la educación sexual integral en todos los niveles y modalidades educativas, abordando, sin excepción, los distintos  ejes conceptuales:

  • Cuidar el cuerpo y la salud.
  • Garantizar la equidad de género.
  • Respetar la diversidad.
  • Ejercer nuestros derechos.
  • Reconocer y valorar de manera positiva de la diferencia.
  • Rechazar todas las formas de discriminación.
  • La solidaridad.
  • La responsabilidad afectiva y el cuidado integral de las personas en los vínculos,
  • El respeto por la intimidad.
  • Los derechos humanos universales, y como parte de éstos los derechos sexuales y reproductivos.
  • Proporcionar una visión enriquecedora y positiva de la sexualidad, incluyendo el placer.
  • Promocionar los principios de igualdad, dignidad humana, respeto, justicia y participación para todas las personas como base indiscutible para alcanzar la salud sexual, reproductiva y el bienestar general.

En Argentina y como consecuencia de la dimensión de los femicidios se sancionó la Ley Micaela (Ley 27.499) la cual establece la obligatoriedad de desarrollar talleres para todos les trabajadores de la administración pública en temas de género, diversidad, violencia y desigualdades.

Los derechos que tenemos

Por otra parte también se promulgó la Ley Brisa (Ley 27.452) la cual otorga a los hijos de mujeres asesinadas por violencia de género una reparación económica mensual equivalente a la jubilación mínima.

Estas leyes muestran un cambio cultural que está surgiendo, apareciendo. Deviniendo, construyéndose. Un proceso y movimiento que está dando sus frutos entendiendo que la violencia machista de sistema patriarcal implica poner en práctica políticas públicas por parte del Estado de prevención, protección y cuidado.

Es fundamental reflexionar sobre un principio clave de la ESI: la articulación y coordinación de las acciones de todas las fuerzas y agentes sociales:

  • “Las escuelas son parte de un continuo en la entrega de la ESI, que se extiende más allá del entorno educativo formal, lo que reafirma la necesidad de asegurar el apoyo de diferentes actores y entidades a nivel nacional, comunitario y escolar”.
  • “Los programas que incorporan intervenciones multifacéticas o de componentes múltiples contribuyen a abordar los factores culturales y socioeconómicos que influyen en el comportamiento sexual, como son las normas de género, la comunicación y las relaciones con la familia, entre otras. Estas intervenciones son importantes para llegar a las personas jóvenes que pertenecen a grupos vulnerables, incluyendo los que están fuera de la escuela.”

Esto nos lleva a plantear que aquellas características y requisitos de la ESI que responden a la evidencia y a los estándares internacionales, no son solo aplicables a niñas, niños y adolescentes, sino también a los currículos formativos del personal docente: cientificidad, gradualidad, sustento en un currículo estructurado, adecuación a las necesidades (en este caso de docentes), integralidad, carácter transformador y por supuesto el soporte en un marco de derechos humanos, igualdad de género y respeto de la diversidad y la interculturalidad.

Un punto fundamental a tener en cuenta es que, en algunos casos, se incluye la “afectividad” como una negociación para poder, al menos, hablar sobre sexualidad. Justamente, el caso de los abusos sexuales demuestran que es necesario hablar de estos temas despojados de contenidos y desde posicionamientos que puedan ser moralizantes, ya que de por sí diversas formas de culpas y dependencias de poder no permiten que las personas hablen de estas situaciones. Condicionar el abordar la sexualidad solo si se habla de afectividad, deja por fuera un gran abanico de situaciones.

Otro asunto nodal es lidiar con la autonomía de adolescentes en los casos que se encuentren en situación de algún tipo de dominancia; las uniones tempranas, situaciones de vulnerabilidad, deserción escolar y otras, en esos casos el respeto de la autonomía es el “rescate “y la “protección” para que haya condiciones donde esa persona pueda ser autónoma. Asegurar la confidencialidad es el primer paso, entender que como adultos en situación de responsabilidad (equipos de salud, educación, protección) tienen el deber de proteger es el segundo. Es importante estar muy atentos a conocer al adolescente, no para condicionar la asistencia, sino para no invadir y abstenerse cuando es necesario. Las competencias o habilidades deseables en un especialista en ESI son:

  • Posicionamiento proactivo en relación con derechos.
  • Capacidad de escucha y de recuperación de saberes previos.
  • Posibilidad de analizar sus propios temores y limitaciones en torno a la temática.
  • Posibilidad de suspender juicios de valor, capacidad de escuchar y generar confianza.

Todas las personas que asumen  un compromiso existencial con los derechos humanos, los Derechos Sexuales Reproductivos, DSR, la igualdad de género y la ESI tienen que prepararse para defender los logros y neutralizar la incidencia de los grupos y sectores conservadores que vienen ganando espacios en distintas esferas de toma de decisiones, y en muchos países han logrado revertir los avances, especialmente en lo relativo a la incorporación de la ESI en los currículos escolares y a la elaboración y entrega de materiales educativos y guías para estudiantes y docentes.

Viñeta informativa

En esta línea, es primordial conocer sus argumentos y objeciones, sus estrategias y las acciones que emprenden para manipular la opinión pública a partir de mensajes engañosos, basados en miedos, temores y amenazas, como es el caso de la campaña “Con mis hijos no te metas”, que han logrado globalizar hasta el punto de que vemos sus carteles tanto en Panamá, Lima, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires y otras ciudades y países de la región, como en pleno centro de Madrid. Estos mensajes tienen un indudable impacto emocional en la población, incluyendo las y los docentes y las familias, por cuanto es cierto que prevalecen a nivel de las subjetividades, muchos prejuicios y falsas concepciones sobre la sexualidad, así como patrones de género heteronormativos, entre otros.

Los argumentos deben sustentarse en: la defensa de la institucionalidad democrática y de los marcos político-normativos y los compromisos asumidos por los gobiernos; las evidencias científicas acerca de los impactos de la ESI; los datos sólidos que demuestran la situación existente en los países y comunidades debido a la falta de información y orientación en sexualidad, como embarazos y uniones tempranas, maternidad en la adolescencia, abandono escolar con la consiguiente pérdida de oportunidades de educarse y tener en un futuro un trabajo digno, incidencia del VIH y otras ITS (con frecuencia de forma concomitante), violencia en todas sus expresiones, bullying homofóbico, entre muchos otros.

Por otra parte, como ya mencioné, la familia es una parte fundamental y esencial en el ámbito de la educación del sujeto por lo cual hablar de ESI en y con la familia es nodal, importante y urgente. En tal sentido el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología costa de videos, tutoriales y cuadernillos que sirven como guía para habilitar el diálogo y la charla familiar. Existe también un material muy interesante y creativo que les sugiero para poder animarse a trabajar en conjunto el cual propone de actividades muy dinámicas y divertidas.

Algunos conceptos claves

En relación a los “Estereotipos de Género”, son las representaciones sociales de cómo debería ser una mujer o un varón. Los estereotipos de género son modelos socialmente establecidos sobre conductas esperadas para varones y mujeres. Distribuyen y ordenan los roles que deben tener mujeres y varones en nuestras sociedades, sustentadas en el binarismo sexual. De esta manera, lo que es una construcción histórica y cultural, se presenta como algo natural, anclado en una supuesta “esencia” vinculada a lo anatómico.

El concepto de “Patriarcado” no es sólo un sistema de opresión de varones hacia las mujeres: el patriarcado oprime a todos los cuerpos y las identidades de género que escapen al esquema de cis normatividad y heterosexualidad obligatoria (es decir varones que nacen con genitalidad de varón, se sienten varones, se comportan socialmente como varones y eligen relaciones sexo afectivas con mujeres). Es más, los privilegios no son detentados por la totalidad de los varones cisgénero y heterosexuales, a esa figura se le debe sumar las relaciones de clase, de raza y de edad por lo que la figura ideal del patriarcado es la un varón cisgénero, heterosexual, blanco y adulto.

En relación a la “Ciudadanía Sexual” se refiere a la ampliación de derechos que se fueron alcanzando en algunos países de la región como es el caso de Argentina durante la gestión anterior como fueron las leyes sancionadas de “Matrimonio Igualitario”, Ley 26.618/2010; La ley de “Identidad de Género” 26.743/2012; La Ley de “Salud Sexual y Procreación Responsable” 25.673; Ley de “Parto Respetado” 25.929/2004 y la ESI Educación Sexual Integral 26.150, todas normas sancionadas como consecuencia de un recorrido y militancia de distintas organizaciones sociales que tomaron la voz de minorías excluidas y de mayorías, que bregaban por un cambio de paradigma donde la realidad se impone por sobre los conservadurismos rancios.

Tira sobre prevención

Por otra parte “Ideología de Género” tan nombrada en la cotidianidad y que tiene la intención de confundir y generar temor. Quienes enarbolan esta expresión se montan sobre representaciones sociales macartistas. En contraposición al conjunto de contenidos basados en derechos y respeto por la diversidad describen un supuesto cuerpo de intenciones de adoctrinamiento de niños y niñas y adolescentes  a quienes  la ESI pretenden, los funcionarios de educación de los estados, fomentar las orientaciones sexuales diversas entre otras cosas.

La “Perspectiva de Género” promueve una mirada del mundo social que contribuya a la deconstrucción y desnaturalización de representaciones que promueven la inequidad: matrimonio igualitario, paridad entre varones y mujeres en las listas electorales, cupo laboral y terminalidad educativa para las poblaciones trans, reconocimiento de las distintas identidades de género y posibilidad de cambio registral e intervenciones para cambios corporales.

Por último “Equidad de Género” consiste en estandarizar las oportunidades existentes para repartirlas de manera justa entre ambos sexos. Los hombres y las mujeres deben contar con las mismas oportunidades de desarrollo.

“Enfoque de curso de vida”, comprende a la salud como un proceso que se extiende a lo largo del tiempo y cuyos resultados cuestan visualizar al momento de experimentar el contacto con las personas. El enfoque de curso de vida no tiene carácter determinista. En cambio, abre las puertas para expandir la capacidad de reflexión a través de marcos temporales extendidos. Es una experiencia de contrastes y debates.

Folleto informativo sobre ESI

 “Multiculturalidad”, entendida como la primera expresión del pluralismo cultural, que promueve la no discriminación por razones raciales, étnicas o culturales, la celebración y reconocimiento de la diferencia cultural así como el derecho a ella.

“Interculturalidad”, según la UNESCO ha sido definida como “la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, adquiridas por medio del diálogo y de una actitud de respeto mutuo. La interculturalidad supone el multiculturalismo y es la resultante del intercambio y el diálogo intercultural en los planos local, nacional, regional o internacional”.

“Interseccionalidad”, es una estrategia que se utiliza para vincular las bases de la discriminación, raza, género, con el entorno social, económico, político y legal que alimenta la discriminación y que estructura las vivencias de la opresión. Una herramienta para la justicia de género y la justicia económica. Derechos de las mujeres y cambio económico.

Dejo una líneas de  Nelly Minyersky, abogada especializada en derechos de la mujer, derechos sexuales, familia y adolescencia ” Todas las personas que estudiamos estos temas, llegamos a una sola conclusión…bueno, casi todas. No tiene que ver con más cárcel, se necesita un cambio muy profundo: hay que eliminar los estereotipos. Debemos impulsar la educación sexual desde muy temprano. En eso la iglesia ha tenido una responsabilidad horrible, es donde han surgido mitos sobre la sexualidad y sus prohibiciones. Los países que realmente eliminan los femicidios son los que eliminan la violencia. A través de la prevención se pueden hacer algunas cosas, pero son aquellos países que tienen educación sexual desde la primera infancia, los que lograron eliminar los estereotipos más fuertes.”

Folleto sobre ESI

No cabe duda que la ESI vino para quedarse y comenzar a inquietar y movilizar pensares, sentires y cabezas. Habilitar un espacio para el diálogo conjunto que ayude a la construcción de sujetos críticos, independientes y empoderados. Ciudadanos sexuales de derecho y protagonistas de sus vidas.

Para ir cerrado acerco la definición de ESI: “La educación integral en sexualidad es un proceso que se basa en un currículo para enseñar y aprender acerca de los aspectos cognitivos, emocionales, físicos y sociales de la sexualidad. Su objetivo es preparar a los niños, niñas y jóvenes con conocimientos, habilidades, actitudes y valores que los empoderarán para: realizar su salud, bienestar y dignidad; desarrollar relaciones sociales y sexuales respetuosas; considerar cómo sus elecciones afectan su propio bienestar y el de los demás; y entender cuáles son sus derechos a lo largo de la vida y asegurarse de protegerlos”.

* Carla Elena. Psicóloga Social, Diplomada en Violencia Familiar y Género. Miembro de Forum Infancias. Docente.

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