• 7 diciembre, 2022

Chemtrails: ¿Alguien sabe quién nos fumiga?

Violeta Moraga*/ El Furgón – “No me hagas pensar en eso”, cuenta que le dijo su amigo cuando le habló de la posibilidad de  aviones que podrían estar fumigando la región desde los cielos. Y hay razones. Porque el espectro que se abre ante la posibilidad de que esto esté sucediendo es tan devastador y grave que, realmente, dan ganas de meter la cabeza bajo tierra. Sin embargo, son cada vez más los que levantan la mirada y empiezan a tener registro de lo que está sucediendo. Con fotos, comentarios, seguimiento, búsqueda de información, debates. Los pueblos –quiénes sino- toman una vez más las riendas para poner el grito en el cielo y preguntar: ¿Por qué nos fumigan?

Curso acelerado

Conviene empezar por lo básico. Los chemtrails son las “estelas químicas” que dejan a su paso algunos aviones de manera deliberada y por razones desconocidas. El fenómeno es denunciado a nivel mundial con documentos y registros con información irrebatible, sin embargo, los Gobiernos no han reconocido su existencia ni su amenaza, lo cual hace la cruzada aún más difícil.

Las estelas químicas se diferencian de las estelas de condensación normales (contrails) en que son más gruesas y persisten más tiempo. Tras su paso, estas estelas se expanden llegando a cubrir el cielo con un “falso cirro-estrato”. Estos cielos blanquecinos impiden en ocasiones la formación de nubes naturales y redicen el nivel de precipitaciones lo cual aumenta las temperaturas.

Para los investigadores del tema, estas fumigaciones tienen razones como el control total de los recursos básicos como agua y alimentos, con la participación de grandes corporaciones;  la guerra climática, provocando desastres en zonas concretas con distintos fines, como la extracción de recursos; ataques biológicos, tanto por programas de reducción de población, como los beneficios de la corporaciones farmacéuticas, entre tantos otros posibles ensayos.

En la Patagonia el fenómeno comenzó a observarse hace algunos años, con registros desde el 2008. Hoy el espacio en Facebook Chemtrails NorPatagonia creado en 2015 por iniciativa de la Revista Alter Natura reúne de algún modo lo que sucede por esto lados. “Abrimos este grupo para documentar y compartir avistajes de fumigaciones químicas (chemtrails) en la región norpatagónica. Parece necesario romper el aislamiento ante la falta de respuestas claras y tomar consciencia de algo que va sucediendo constante y silenciosamente sobre nuestras cabezas, en nuestros organismos”, se propone desde el sitio  y se invita a “compartir en este espacio las fotos, videos o cualquier forma de documentación de las fumigaciones que se producen en nuestra región. No estaría mal abrir espacios similares en cada región del planeta, para que nos demos cuenta de lo que va pasando en el cielo, silenciosamente, mientras miramos la compu, el celu o la tele”.

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Hora de investigar

Es una tarde calurosa y aunque no le gusta ser protagonista, Eduardo Sanz, director de la Revisita Alter Natura, abre las puertas de su taller y en una mesa bajo la sombra de un árbol, donde se encuentra repasando los puntos destacados de la reunión que hubo esa misma mañana para hablar de los chemtrails y ver los pasos a seguir, se deja preguntar. Y acepta: “A nadie le gustaría tener que pensar que lo están fumigando. La gente más informada sabe que la comida tiene agrotóxicos. Pero esto es otra escala: estás hablando de circuitos planetarios”. Sabe el rechazo que produce el primer impacto. Nadie quiere ser ratón de laboratorio. Pero simplifica: “La conclusión a la que llegamos hoy en la reunión es que está claro que nosotros no sabemos qué están haciendo. Ese es el punto: Queremos saber. Existe el problema. Ahora, la manera de confirmar, además del registro fotográfico, es el análisis ambiental sobre el agua, los suelos y el aire”.

Así, el primer paso ante los constantes avistajes de fumigaciones apunta a la presentación de una nota a la defensoría de Pueblo para ejecutar una investigación y poder tener datos concretos. “Para saber si hay en el suelo un depósito de nano partículas de metales se necesita un análisis muy especial, pero hay capacidad instalada para hacerlo: tenemos el INVAP, la Universidad, está el Centro Atómico. Es muy factible ver qué es esto. Disparar al menos una investigación. Hoy nadie pueda explicar de qué se trata. Si yo llamo al aeropuerto, que es el lugar básico, para ver qué está pasando, te dicen no tengo idea, no está dentro de mi jurisdicción”. Sanz concluye: “Ahora no se trata de debatir. Se trata de investigar”. Y para esto, que se pongan a disposición varias campanas que avalen los estudios: Incluir al INTA, al SPLIF, Parques Nacionales, entre otros.

Hoy, tan sólo en la página del Facebook, el historial de las narraciones permite seguir perfectamente los distintos vuelos, las horas, las imágenes, los trayectos, para lo cual también ayuda el sitio www.flightradar24.com que muestra todos los aviones que están en el aire en  el instante y permite descartar la presencia de aeronaves comerciales. En los relatos  están también los detractores -a los que muchos responden desde su propia experiencia- y quienes comienzan a dejar cuenta también de los cambios de salud que van sintiendo: alergias, picazón de garganta, resfríos interminables.

Así, poco a poco la población se va informando, compartiendo la preocupación y las ganas de hacer algo y las señales se multiplican. Se sabe que la defensoría del pueblo de San Martin está en tema y según publica el mismo Concejo Deliberante de Dina Huapi en el mes de noviembre “los integrantes del cuerpo legislativo dinahuapense emitieron un pedido de informes, dirigido a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo de Río Negro que dirige Dina Migani, para saber si las estelas que aparecieron en el cielo son producto de químicos”. De esta manera, el texto deja sentada la preocupación por las huellas que aparecen el cielo y se pide que se que “se informe si los vuelos dentro del espacio aéreo de la provincia y sobre todo en zona cordillerana y de estepa, que han generado consultas por parte de nuestros vecinos,  están o no, relacionados con estelas químicas, quimio estelas o comúnmente conocido como chemtrails”.

“En el Facebook hay varias notas dando una especie de síntesis temporal: el 21 de octubre aparece la sincronización de que hay fotos desde Esquel hasta Cutral- Co de una fumigación y se condice con el pasaje por Bariloche, Lago Puelo, Bolsón. Tenemos un tramo, estamos hablando de una coordenada en tiempo y espacio, estamos dentro de un desarrollo. Esto hay que ver”, finaliza Sanz y destaca: “Estamos mirando el cielo, eso ya es un avance”.

Y es eso. Hay muchas páginas e información. Fotos concretas. Pero hay días en que basta  observar el cielo, tras el paso de los aviones y sus estelas, para ver con los propios ojos cómo cambia abruptamente, cómo aparece “nubes” que de deforman de maneras por demás llamativas y van cubriendo el cielo. 

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Desde lejos se ve

“Es una locura absoluta”, dice Alejandro Beletzky, ex trabajador del Parque Nacional Nahuel Huapi, quien viene profundizando hace mucho en el tema. Cuenta que recién estuvo en el médico porque hace unos días empezó a tener una irritación de garganta como las que tenía en Córdoba tras las feroces fumigaciones. “Allá trabajaba de guía de montaña y una vez contamos 21 fumigadas en el trascursos de las 9 a las 14. Motivos por los que me volví para Bariloche y me encontré con esto”.

Y “esto” relata, arranca en la Guerra de Vietnam “como una herramienta de ataque y con el agente naranja, con la que fumigaban a toda esa nación”. Alejandro menciona que uno de los productos del agente naranja lo tiene actualmente el glifosato “porque en definitiva es la misma empresa Monsanto la que lo fabrica”.

“Después volvieron a hacer distintos ensayos en poblaciones y lo presentaron como una herramienta preventiva del cambio climático. Pero tuvieron el rechazo en la comunidad europea y de la ONU. Ellos decían que inyectando en la alta atmósfera aluminio, lo que lograban hacer era aminorar el impacto de la luz del sol, reflejándola de vuelta hacia arriba, lo que no explicaron es que en la realidad esta misma manera no dejaba salir los rayos del rebote del sol en la tierra. En definitiva, a la instalación feroz de cambio climático, que de hecho está ocurriendo por desmonte, pérdida de calidad del suelo en todo el planeta, la industria agropecuaria, entre tantísimas cosas, esto lo está potenciando más”.

Estos hechos son investigados por distintas organizaciones mundiales como es el caso de la organización Cielos limpios de España. Allí, destacan que los medios de comunicación no informan de la problemática que traen consigo los chemtrails y la geo-ingeniería, referida al conjunto de técnicas agroquímicas que se utilizan para modificar el clima a gusto de los interés de las empresas y multinacionales. “Por eso nos vemos obligados a informar con seriedad y analizar cautelosamente cada noticia. Cada habitante del planeta tiene el derecho y la obligación moral de conocer lo que se hace en nuestra atmósfera, tierra y aguas, de ello depende nuestra supervivencia y la de todos los seres vivos”.

Conferencias, charlas informativas y divulgación científica, son algunas de las actividades que realizan para dar cuenta del suceso. “En los últimos años, hemos estado sufriendo fumigaciones masivas en todo el planeta, con distintos fines que no son beneficiosos para la biosfera. A través de la denuncia pública, presentando de documentos, vídeos, fotografías, imágenes satelitales, testimonios de profesionales y personas implicadas, así como también, exigimos respuestas y la eliminación de todo tipo de fumigación -clandestina o no- sobre los cielos del planeta”. Desde el España, el portavoz de la plataforma Stop fumigaciones de Tormentas, Salvador Gallur Marti Boromateba señala como la geoingeniería – es “algo más grande de lo que parece”.

“Toda la nueve Toxica que se genera en realidad es parte de esa Geoingeniería. Los gobiernos tienen serios problemas para poder contra restar la influencia de alguien como Monsanto, que goza de la impunidad de Estados Unidos y que ha sido capaz de comprar a Bayer. Sin respuesta social los políticos están atados de pies y manos”, considera y cuenta que en su tierra “se experimentó con medicamentos, fungicidas plaguicidas y otras barbaridades que empezamos a conocer”.

La experiencia en primera persona

“Empecé a vivenciarlo en Córdoba, a notar el cambio en el estado de salud de toda la población, las enfermedades respiratorias, los resfríos, las distintas alergias de un día para el otro. Y empezamos a seguir con muchas personas la sistematización de la fumigación. La observación  y seguimiento de vuelos a través de una aplicación  nos permitió empezar a identificar aviones, empresas, vuelos. Y con esto lo que estamos pidiendo que todos hagamos lo mismo para empezar a juntar una estadística”, señala Alejandro.

Asimismo, enumera algunas consecuencias como el cambio climático: “La Patagonia ha tenido la sequia más feroz de la historia. El lago Nahuel Huapi debería estar al tope y está más bajo. Estas fumigaciones cambian las corrientes, absorben la humedad. A un país que le cambias el clima, le reventas la agricultura y le abrís la puerta a las semillas aptas para las sequías”.

También señala cómo detrás de las enfermedades masivas están los grandes laboratorios farmacológicos. De todas formas, concluye “hasta que no sepamos qué nos tiran y no tengamos un análisis s no vamos a poder suponer para qué nos fumigan. Pero lo que relato es en base a los países que hicieron análisis  y llegaron a esas conclusiones. Acá alguien tendría que dar una respuesta. Partimos del derecho a tener un ambiente sano. Si logramos tener pronto análisis del suelo podemos ver que la cantidad de aluminio o determinar con cultivos qué virus son”.

A principios de diciembre, se publicó una nota en un portal de noticias de Bariloche en el cual una vez más, se sostuvieron argumentos como que “las estelas blancas que vemos en el cielo son simplemente trazas que dejan los aviones comerciales a su paso”.  Sin embargo, lo que cada vez más personas observan a simple vista, nunca se vio antes por estas zonas.  “Los contraild son una estela de vapor a mas de 14000 metros de altura con menos 50 grados centígrados y baja humedad y aquí las fumigaciones persisten interminablemente en nuestros cielos, oscureciéndolo, ensuciándolo”, señalan en Chemtrails NorPatagonia el 3 de diciembre, uno de los días en que se reportaron gran aparición de líneas en el cielo.  “Jamás en la historia regional veíamos estas estelas programadas y con aviones extranjeros. Exijamos análisis de suelo, agua y aire”.

Lo cierto es que en el rastreo la información abunda, y abre un espectro infinito de posibilidades. Por este lado del mundo, líneas concretas que asoman en el horizonte. Desde la comunidad que las sigue, una demanda: Que se investigue y se explique lo que ocurre sobre nuestras cabezas.

*Gentileza revista Al Margen de Bariloche (https://www.facebook.com/ColectivoAlMargen/?fref=ts) / Página de Facebook Chemtrails NorPatagonia: http://anecieloslimpios.blogspot.com.ar

Geoingeniería-Nos fumigan/Documental de EE.UU subtitulado en Español.

https://youtu.be/NpWxEcmdYf0

 

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